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La autoridad de las Manifestaciones de Dios es considerada absoluta en la perspectiva bahá'í. Evidentemente esta definición supera la de la palabra “Profeta”, que ellos usan más precisamente para referirse a ciertos seres santificados, que han revelado una medida de la “verdad divina” dentro del marco de una “Revelación” (Las enseñanzas de una Manifestación de Dios), y que en ocasiones han dado un impulso vital notable al desarrollo espiritual de la religión.
 
== En el pastafarismo ==
En el [[Evangelio del Monstruo de Espagueti Volador|Evangelio del Monstruo Espaguetti Volador]] se cita al capitán del barco pirata "Lasaña", Mosey. Él fue el primer pastafari por acción directa del FSM. Mientras vagaba por el desierto siendo un cocinero de comida rápida del restaurante de [[Ptolomeo XII]] (Phil según el credo pastafarista) y pensando acerca de cómo sería su barco perfecto, el FSM le habló en forma de nube de azúcar quemada y le ordenó liberar al resto de cocineros de Phil. Cómo el faraón se negó a darles el finiquito, el FSM mandó 3 plagas a Phil:
 
* Una lluvia de salsa.
* Una lluvia de lingüini.
* Que en la cabeza de Phil sonara "I'm the Makkeda King", de Kid Abyssinia.
 
Finalmente Phil cedió, permitiendo a los pastafaris cobrar. Aunque, cuándo Mosey estaba saliendo del restaurante junto a sus seguidores, Phil cambió de opinión y les comenzó a perseguir hasta un charco de salsa de la lluvia producida por el FSM, el cuál partió el charco por la mitad para que Mosey pasara, cuando se dio cuenta que Phil les seguía, le mandó una albóndiga gigante. Y así Mosey se convirtió en el pirata Capitán Mosey; más tarde la pasta seca cayó del cielo como el maná, que en hebreo significa "monstruo".
El pirata Mosey lo que quería realmente era el barco, y dejando de lado todos los problemas laborales, declaró que su banda ahora eran piratas, y llevó a los piratas a la cima del Monte Salsa, donde pensó que podría haber una buena posibilidad de encontrar el barco pirata. Estuvo buscando muchos años. Pero no encontraron el barco, y la gente no sabía cómo actuar como piratas, puesto que realmente eran cocineros de comida rápida, por suerte FSM bajó y declaró que era mejor que limpiaran hasta su acto, porque los piratas reales pertenecían a los mares abiertos, no a las montañas. Mosey estaba avergonzado y no bajaría de la montaña, a pesar de que el resto de su banda tomó el consejo del FSM y bajó a la ciudad en el fondo del Monte Salsa para esperar a su capitán. Finalmente, el FSM se cansó completamente, y visitó a Mosey en la cima de la montaña y le dijo dónde encontrar el mar, y, después de admitir que había sido un largo recorrido desde la Creación y que tal vez incluso reconsideraría algunas de sus decisiones si tuviera que hacer todo de nuevo. Después de esto, el FSM le dio a Mosey ocho tabletas de piedra que le indicaron qué hacer, llamado "Realmente preferiría que no". Mosey también llamó a estos los "Mandamientos", pero el resto de la tripulación pirata se confundió y los llamó "Condimentos". Mosey comenzó a bajar por el Monte Salsa, pero dejó caer dos de los diez Condimentos, dejando solo ocho, razón por la cual los pastafaris tienen estándares morales tan endebles.
Pronto compraron una embarcación de la Armada romana, que consideraron un barco misionero, llamándola "Lasaña". Empezaron a vagar por los mares, asaltar barcos y secuestrar a jóvenes romanos para convertirlos; si no aceptaban, serían retenidos a cambio de un precio ridículamente bajo, que nadie jamás cuestionó. Lamentablemente, esta sería la causa de la caída de Mosey. Cuando era joven, Julio César planeaba viajar a Grecia por mar. Desafortunadamente para él, los pastafaris tomaron el control de la embarcación en la que se encontraba en el año 75 a.C. (año Pastafari 1), secuestraron a César y lo retuvieron a cambio de un rescate. César fue insultado por la demanda de rescate, que era desagradablemente bajo, y prometió crucificar a la tripulación del "Lasaña" después de ser libre. Ante su insistencia, Mosey elevó la demanda de rescate a un nivel acorde con su condición. Después de comprar su libertad, reunió un pequeño ejército, que capturó a Mosey, junto con algunos de sus amigos más cercanos, y lo crucificó. Luego desmantelaron el "Lasaña" y la vendieron por chatarra. Según el gran profeta Ragú, uno de los piratas que evitó a las tropas romanas, las últimas palabras de Mosey fueron: "¿Morir, señor? ¡Vaya, eso es lo último que haré!" Su cuerpo fue quemado y sus cenizas esparcidas por los cuatro rincones de la tierra, por los restos de la tripulación del "Lasaña".
 
También nos podemos encontrar al heredero de Mosey, el gran profeta Aristippus/Ragu o a su discípulo, Ishmali Camuwundra, Raptor Jesus sin olvidar a Bobby Henderson, el último de los profetas y el pastafari más reconocido actualmente.
 
== Véase también ==
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