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[[Archivo:Carapintadas.jpg|thumb|275px|[[Aldo Rico]] y los carapintadas durante el levantamiento Carapintada de 1987 en Campo de Mayo.]]
Los '''levantamientos carapintadas''' fueron una serie de cuatro levantamientos [[Fuerzas Armadas argentinas|militares]] en [[Argentina]] entre 1987 y 1990, inmediatamente después de que en 1983 se iniciara en el país el período de [[democracia]] más extenso de su historia (aún vigente), luego de más de cincuenta años de [[Golpes de estado en Argentina|golpes de estado cívico militares]] que impidieron varias veces que se consolidara un sistema democrático, luego de que se [[Ley Sáenz Peña|aprobara el voto secreto y obligatorio en 1912]]. En ese contexto un grupo de militares del [[Ejército Argentino]], autodefinidos como '''carapintadas''', debido al hecho de que se presentaban con la cara pintada como en la [[guerra]], desobedecieron las instituciones constitucionales y la [[cadena de mando]], para exigir que los poderes ejecutivo, legislativo y judicial no claudicaronclaudicaran frente a las presiones externas de endeudamiento perpetuo, de desarme de las fuerzas armadas y de aplicación de políticas neoliberales. Los levantamientos fueron considerados como intentos de golpe de Estado en los juicios de «copamiento de aeroparque» en 1988 y contra [[Mohamed Alí Seineldín]] en 1990, y se cometieron contra los gobiernos constitucionales de [[Raúl Alfonsín]] y [[Carlos Menem]].
 
Pese a haber sido derrotados, los levantamientos carapintadas presionaron al poder democrático e influyeron en la sanción de las llamadas [[Leyes de impunidad (Argentina)|"leyes de impunidad"]], sancionadas durante los gobiernos de Alfonsín y Menem, que liberaron a los culpables y dejaron sin efecto las investigaciones y condenas dictadas contra los autores de crímenes de lesa humanidad. Recién en 2003, veinte años después de caída la dictadura, las leyes de impunidad fueron anuladas para permitir que los delitos fueron investigados y los culpables condenados. Aunque se arrestaron, juzgaron y condenaron a prisión a los líderes carapintadas, la mayoría no recibió castigo, con excepción de [[Mohamed Seineldín]].