Diferencia entre revisiones de «Hermandad de la Paloma (Málaga)»

m
Correcciones ortográficas
Sin resumen de edición
m (Correcciones ortográficas)
La procesión de este año también se recordaría por destacados estrenos o reformas que pudieron lucirse; en concreto, el estreno para los nazarenos de “noventa y cinco túnicas, estas en reemplazo de las inútiles”, como asimismo la que presentó el antiguo trono del Señor, del cual no teníamos noticias desde el siglo pasado, con “la restauración del trono y Ángeles, así como los desperfectos de los sayones cuya obra, según se había presupuestado en 1.200 reales de vellón”, restauraciones estas últimas que pudieron ejecutarse gracias a la generosidad del hermano Manuel de Guzmán y Ribera, que las costeó de su capital.
 
El mandato de Francisco Segalerva (1882-1885) fue muy fructífero, pues además de estos importantes obras llevadas a cabo, se restauró la imagen del Señor, y en el capitulocapítulo de procesión se había renovado los hábitos procesionales por encontrarse en mal estado los anteriores, confeccionándose 95 nuevas túnicas para los nazarenos, y se había restaurado el viejo trono del Cristo, con sus característicos ángeles, el cual no teníamos noticias desde el siglo pasado, así como las dos figuras del grupo de misterio del trono.
 
Sin embargo, esta etapa de desarrollo, reformas y bienestar vivida por esta Hermandad durante esos últimos diez años, a partir de 1885, tendrá un receso. Internamente, la inestabilidad en el gobierno de la Corporación será la nota predominante, sucediéndose continuas Juntas de Gobierno encabezadas por distintos hermanos mayores que no permanecerán más de un año en el cargo; en el plano económico, el déficit se hará presente; y con respecto al culto externo, la Cofradía unas veces condicionada por factores externos y en su mayor parte, imposibilitada por su situación económica, renunciará a efectuar la salida procesional.
2923

ediciones