Diferencia entre revisiones de «Transexualidad»

4758 bytes eliminados ,  hace 1 mes
m
Revertidos los cambios de 77.27.217.144 (disc.) a la última edición de Pólux
Etiquetas: posible pruebas posible promocional
m (Revertidos los cambios de 77.27.217.144 (disc.) a la última edición de Pólux)
Etiqueta: Reversión
[[Archivo:Transexualidad.png|miniaturadeimagen|[[Bandera Trans]]|alt=]]
La '''transexualidad''' es un término que se refiere a una persona que se ha sometido a tratamiento hormonal y quirúrgico para adquirir la apariencia física de las personas del sexo opuesto. Su origen se atribuye principalmente a la discordancia que presenta la personalidad y emociones de un individuo con respecto a las normas socioculturales de [[Género (ciencias sociales)|género]]. Esta inconformidad lleva a estas personas a intentar adecuar su [[Cuerpo humano|cuerpo]] con el sexo autopercibido y a vivir como personas del sexo opuesto (al asignado biológicamente). La adecuación del cuerpo supone pasar por una terapia de reemplazo hormonal e incluso en algunos casos [[Cirugía de reasignación de sexo|quirúrgica]]. El objetivo final es adecuar su forma de vida y relaciones sociales, además de su apariencia física mediante cambios anatómicos, es decir, adecuar su cuerpo al sexo sentido y a su [[identidad de género]].
La '''transexualidad''' es un término que se refiere a una persona que encuentra una seria y profunda disconformidad entre su sexo psicológico y los demás caracteres sexuales. El transexual sabe que su cuerpo pertenece a un género y su cerebro a otro. No esta loco ni es un farsante, es plenamente consciente de su dicotomía. El transexualismo es una realidad, no producto de su imaginación.
Una explicación a éste fenómeno podría comenzar así: “Imagínese que Ud. Se despierta una mañana y se encuentra en el cuerpo del género opuesto”. Así se siente un transexual.
 
== Terminología ==
Los transexuales expresan sus sentimientos de ser diferentes en términos de “vivir una mentira”. Si es que hay un fraude involucrado en el hecho de ser transexual, es el fraude perpetrado por el transexual mismo antes del tratamiento. La persona que completa el tratamiento es en sí el objeto real. El o ella ha dejado atrás una vida de engaño e infelicidad. A pesar de los grandes obstáculos, él o ella ha florecido como la persona que siempre ha sido.
[[Archivo:TransgenreatParis2005.JPG|right|thumb|296x296px|Una mujer trans con las letras "[[Sistema de determinación de sexo|XY]]" escritas en su mano.]]
“La naturaleza cometió un error, que he corregido, y ahora soy vuestra hija”.
Los términos y conceptos en torno a la transexualidad no están muy consensuados de momento, sobre todo porque se trata de una [[minoría]] poco atendida y estudiada. De hecho, probablemente, los mayores esfuerzos por avanzar en su estudio están surgiendo por parte de la misma comunidad de personas transexuales. Sin embargo, en esta misma comunidad tampoco existe un consenso con respecto a los términos.{{Cita requerida}}
(Carta de Christine Jorgensen a sus padres. Nueva York 1952)
Los transexuales explican haberse sentido del otro género desde siempre. En el estudio de su infancia se distingue que ya de niños tienen una conducta propia del sexo opuesto, aunque ellos todavía no son conscientes de lo que les sucede. Después, ya en la adolescencia pueden tener periodos en los que se esfuerzan por comportarse según su sexo biológico, esforzándose por olvidar su problema. Ante la imposibilidad de mantener esta conducta por demasiado tiempo, esta estrategia termina fracasando irremediablemente.
Estas personas comparan sus sentimientos a algo parecido al ser ubicado en un rol para el cual no están preparados, por ejemplo, el tratar de ser el héroe cuando en realidad están mejor interpretando a la heroína. Sin embargo para ellos es necesario el adaptarse para sobrevivir. Ellos tienen que aprender sus líneas y actuar su parte. Palabras y conductas que están ajenas a su naturaleza les son forzadas en razón a su apariencia física. Eventualmente, como todo actor que mantiene un rol en una actuación de larga trayectoria, ellos aprenden a manejar su papel. Aprenden a recitar las líneas, seguir las direcciones del escenario, y ser hombres o mujeres muy convincentes sin necesidad de tener ni que pensar en ello.
El problema está en cuando dejan el escenario, cuando se quedan solos consigo mismos, y saben que ese papel no es el indicado para sí mismos. Ellos saben quienes son en realidad. No desean otra cosa que ser ellos mismos, pero no se pueden quitar los vestuarios y disfraces y llevar una vida normal, ya que los disfraces son en realidad sus propios cuerpos.
El hecho de ser mujer y vivir con cuerpo de hombre, o al contrario, resulta insostenible desde cualquier punto de vista. Para comprender esto basta con ponerse en el lugar de la persona que padece esta circunstancia y ser sinceros con nosotros mismos. Lo actitud generalizada cuando una persona se halla ante un trastorno importante, es la de poner solución al problema echando mano de los medios disponibles que la ciencia va poniendo a nuestro alcance. Gracias a la investigación estos medios cada vez son más eficaces a lo largo de los siglos.
La persona transexual corrige la disociación que sufre su mente con su cuerpo poniendo acorde una con el otro mediante lo que comúnmente se conoce como “cambio de sexo”. El término correcto es Reasignación o Afirmación de sexo, ya que ese proceso no supone un cambio para la persona, sino la reafirmación o afirmación de lo que siempre ha sido. Existe ya una experiencia importante en el seguimiento de casos de transexuales con operación de cambio de sexo. Esta cirugía ha ayudado a un número importante de ellos/as a ser más felices y llevar una vida más productiva. Por ello, se la considera justificada en personas muy motivadas, correctamente diagnosticadas de transexualismo, con un medio social y laboral estable y que han pasado la prueba de vivir desempeñando un rol de sexo opuesto durante un tiempo prudencial, que puede ir desde 1 a 2 años.
El Dr. Harry Benjamín ((1885-1986), fue el primero en proponer un tratamiento hormonal a estos pacientes, y gracias al cual, la personas transexuales pueden hoy día, encontrar una armonía entre su cuerpo y su mente. En homenaje a este médico alemán el transexualismo lleva también el nombre de Síndrome de Harry Benjamín.
 
También se debate si la forma más correcta de denominar a la transexualidad es transexualismo, transsexo o transgenerismo.{{Cita requerida}}
 
== Psiquiatría ==
[[Archivo:Transwoman at Gay Pride in São Paulo, 2008.jpg|thumb|right|Una [[Mujer transgénero|mujer trans]] en la [[Marcha del Orgullo LGBT de São Paulo]].]]
A mediados del {{siglo|XIX||s|1}} los médicos comenzaron a interesarse en los llamados ''[[Disforia de género|trastornos de la identidad]]'' que afectaban principalmente a la identidad sexual: [[Nikolaus Friedreich]] ([[1830]]), [[Jean Étienne Dominique Esquirol]] ([[1840]]), [[Richard von Krafft-Ebing]] ([[1892]]) y Moll ([[1892]]).
 
A principios del {{siglo|XX||s|1}}, [[Henry Havelock Ellis]] y [[Magnus Hirschfeld]] ([[1910]]) identificaron un cuadro clínico al cual denominaron ''[[travestismo]]''. Spengler ([[1914]]) estudió el tema desde el punto de vista de la medicina jurídica.
 
El término ''transexualidad'' fue acuñado en [[1953]] por [[Harry Benjamin]], quien propuso un tratamiento con hormonas del sexo con el que se identificaban sus pacientes para aliviar su malestar. En [[1973]], [[John Money]] denominó este cuadro ''[[disforia de género]]''.
 
Los primeros intentos de reasignación sexual mediante tratamiento hormonal y quirúrgico se realizaron de forma discreta y no se expusieron a la opinión pública: el primero del que se tiene noticia, citado por Hirschfeld, se realizó en [[1912]]; más tarde se dieron algunos pocos en [[Berlín]], [[Praga]], [[Gran Bretaña]] e [[Italia]], descritos por su discípulo Félix Abraham. También se sabe de algunos realizados por los médicos [[Nazismo|nazis]].
El psiquiatra estadounidense [[Género (ciencias sociales)#Robert Stoller|Robert Stoller]] fue el primero que describió la transexualidad como una ''condición diferenciada''. La relacionó con la identidad de sexo en contraposición al [[sexo biológico]].<ref name="Stoller">{{Cita libro |autor=Stoller, Robert |título=Sex and gender |año=1990 |editorial=Karnac |id=ISBN 978-094-643-903-4}} </ref> La primera comprobación de Stoller fue que las mujeres transexuales, aunque deseadas como varones, reconocidas sin equívoco y bien aceptadas como tales, presentan desde su primera infancia un comportamiento femenino, tanto en sus elecciones de vestimenta, sus juegos y gestos, como en la entonación de su voz y su vocabulario.<ref name="Stoller" /> Stoller rechazaba la [[Cirugía de reasignación de sexo|reasignación quirúrgica de sexo]].<ref name="Roudinesco">{{Cita libro |apellido=Roudinesco, Elisabeth y Plon, Michel |año=1998 |título=Diccionario de psicoanálisis |editorial=Buenos Aires, Paidós |isbn=950-127-326-1}}</ref>
 
Los errores en el diagnóstico pueden tener como consecuencia la [[descompensación psicótica]] de los pacientes después de la operación.<ref name="Stoller" /> De la definición y el diagnóstico de transexualidad depende la prescripción terapéutica para la reasignación hormonal y quirúrgica del sexo.<ref name="Stoller" />[[Archivo:Thomas Beatie på Stockholm Pride 2011.JPG|thumb|right|250px|[[Thomas Beatie]] en el [[Orgullo LGBT|Orgullo]] de [[Estocolmo]] de [[2011]], conocido como el ''Hombre Embarazado'', es un hombre transexual que dio a luz a tres niños.]]Con el tiempo la transexualidad ha abandonado progresivamente su lugar en los registros patológicos y el tratamiento se ha liberado de restricciones terapéuticas: el cambio de sexo está ahora a disposición de quien lo desee en diversos países. En [[1988]] el [[endocrinólogo]] de los [[Países Bajos]] [[Louis Gooren]] fundó la cátedra de transexualismo en la Facultad de Medicina de la [[Universidad Libre de Ámsterdam|Universidad Libre de Amsterdam]] (Vrije Universiteit of Amsterdam), en el Departamento de [[Endocrinología]], para enseñar a los profesionales la detección precoz de la transexualidad y su tratamiento hormono-quirúrgico.<ref name="Frignet" />
Los transexuales se someten a una intensa evaluación y consejería psicológica. Este proceso no es para convencer al sujeto de renunciar a su transexualismo, sino para determinar la viabilidad del drástico e irreversible proceso de reasignación de género. Por ejemplo, si la persona no es realmente un transexual, pero en vez de eso esta sufriendo de un cuadro de homosexualidad egodistónica, los efectos del tratamiento pueden ser devastadores. Un travesti mal aconsejado, quien es normalmente feliz viviendo en el rol de su género físico, pero que tiene la compulsión de funcionar ocasionalmente en el rol del otro género, puede ser muy infeliz por una reasignación de sexo permanente. Por lo tanto, un transexual debe de ser evaluado por un consejero psicológico experimentado para estar seguro de que el transexualismo es el tema real. Una vez que el diagnóstico de transexualismo esta confirmado, es cuando comienza la parte médica del tratamiento.
La persona que entra en esta fase del tratamiento es por lo general llamado “transexual pre-operado”. El tratamiento hormonal gradualmente va ayudando al transexual a despojarse de su disfraz, lo que le ayudará a adentrarse en su “rol” y adaptarse a la sociedad en la que ella/el considera ser su lugar correcto. (el género dual utilizado acá es para reconocer la existencia de transexuales tanto de hombre a mujer como de mujer a hombre, y NO para insinuar una identidad género dual por parte de estos individuos). Después de un tiempo que puede ser desde varios meses a varios años, el transexual públicamente acepta su nuevo rol de género. Los servicios de consejería psicológica continúan durante todo el período de terapia hormonal, para ayudar al transexual a des-aprender el rol que ha tenido por tantos años. Hay muchas situaciones traumáticas comprometidas. El transexual necesita no solo aprender el nuevo rol, sino también el aprender que esta bien el estar en él.
La mayoría de los protocolos de reasignación requieren que el individuo viva y se desenvuelva en su nuevo rol por un mínimo de 12 a 18 meses antes que la cirugía de reasignación de género le sea autorizada. Esta fase se denomina “Test de vida real” o RLT (por sus siglas en inglés) Tanto el paciente como el consejero psicológico deben estar convencidos de que la cirugía será de ayuda y no dañina. Es entonces que el terapista primario refiere al paciente a un segundo médico, generalmente un psiquiatra, para otra evaluación para confirmar que la cirugía es apropiada. Solo entonces un cirujano de reputación aceptará al paciente. La cirugía de reasignación de género es un proceso irreversible. Debe realizarse con extrema precaución. La profesión médica americana ha adoptado una posición conservadora en lo que es tratar al transexualismo con terapia hormonal y cirugía de reasignación de género. Sin una evaluación psicológica y psiquiátrica competente, ningún médico o psiquiatra competente y con ética prescribiría terapia hormonal. Sin ambas mencionadas evaluaciones, ningún médico de prestigio realizaría la cirugía de reasignación de género. Estos rigurosos requerimientos están orientados a asegurar que aquellos individuos que cambian su sexo no lo hagan por inestabilidad mental, sino que esta persona haya demostrado totalmente su estabilidad mental en el rol de género que psicológicamente le corresponde.
Si la decisión de reasignarse de sexo es consistente, debería ser respetada. El transexual, como es lógico, busca métodos con los que mejorar su vida y solucionar en medida de lo posible la cantidad de problemas que le ocasiona este conflicto. La reasignación de sexo permite a los pacientes ser ellos mismos viviendo en el rol de género que se corresponde con su identidad sexual.
El Dr Harry Benjamin decía "Cuando uno conoce a un transexual, está conociendo a una persona que se ha tenido que detener a observarse a si misma y luchar por desprenderse del disfraz en el que habitaba, y como resultado, sabe como valorar y entender a los otros. ¿Cuántas personas “normales” pueden demostrar esta distinción?"
 
<ref><ref></ref></ref>
En la actualidad, la transexualidad o la condición transsexo en sí mismas no se consideran una enfermedad mental. El [[Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales]] o [[DSM IV]] de la [[Asociación Psiquiátrica Americana]] clasifica la [[disforia de género|disforia de]] sexo dentro de los ''Trastornos de la Identidad Sexual [F64].''<ref name="Manual">{{Cita libro |autor=Pierre Pichot coordinador general |título=DSM IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales |año=1995 |editorial=Barcelona, Masson|ISBN=84-458-0297-6}} </ref>
 
680 329

ediciones