Diferencia entre revisiones de «Karla Homolka»

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Pronto, las autoridades concluyeron que no tenía pruebas suficientes como para acusar a la pareja por lo que se siguió llevando a cabo conversaciones con el abogado de Homolka, George Walker quien dijo que su clienta podría proporcionar la información que se necesitaba; pero a un precio. Además, Walker presionaba para que se tomara a Homolka como una víctima de los constantes abusos de Bernardo mientras que Segal decía que ningún tipo de abuso que ella habría podido sufrir justificaban su participación en cada asesinato. La provincia estaba siendo gobernada por [[Nuevo Partido Democrático]], que también tomó cartas en el asunto. Al Abogado General Marion Boyd ([[:en:Marion_Boyd|vea aquí]]), quien no era un abogado, se le habían atribuido responsabilidades acerca de Problemas de la Mujer el [[11 de septiembre]] de [[1991]]. Ese mismo año, escaló en fama hasta tener un alto perfil por llevar intensas campañas en contra de la [[violencia doméstica]]. Antes de que finalizara la negociación; Walker tenía a su cliente siendo evaluada por dos [[psiquiatría|psiquiatras]] y un [[psicología clínica|psicólogo clínico]] quienes concluyeron que el estado mental de Homolka era comparable al estado mental de un "sobreviviente de un campo de concentración [[nazi]]". Esto le hizo creer a la Fiscalía que Homolka era una "víctima obediente", una justificación de origen antiguo que fue tratada por el documento del [[FBI]] titulado "Víctimas obedientes del Sádico Sexual" escrito por el estudioso de perfiles criminales Roy Hazelwood.
 
El 30 de abril de [[1993]] terminaron los registros en casa de Bernardo. El [[6 de mayo]] de [[1993]], Bernardo ordenó a sus abogados Ken Murray y Carolyn MacDonald a través de un escrito, que ingresaran a la casa para sacar de ella (sin mirarlas), varias cintas de video escondidas detrás de una maceta de luz en el baño. Esas cintas de video crearon una tormenta de fuego cuando se supo de su existencia, ya que en ellas estaba grabada las imágenes de violación y tortura que sufrieron Tammy Homolka, "Jane Doe", Leslie MahaffiMahaffy y Kristen French y que además probaban sin ninguna duda la culpabilidad de Homolka como participante sádica y activa en todos esos crímenes.
 
El 17 de mayo de [[1993]], Homolka ingresó junto a la policía a la casa para que los investigadores pudieran tomar muestras de [[ADN]] así como muestras de cemento de los bloques en donde Bernardo había escondido los restos de Leslie MahaffiMahaffy.
 
El 28 de junio de [[1993]], comenzó el juicio contra Homolka. Con o sin precedentes, las órdenes que el juez dictó en la primera audiencia eran extraordinarias. Los únicos detalles que podían ser publicados acerca de su juicio y de su audiencia eran los que reportaba la acusación. Además, la Corte ordenó que al momento de la condena, sólo se dictara la pena de cárcel pero no los motivos. La orden de no publicación de información tenía que ver con los procedimientos del juicio y no por ser ese caso en particular. En cuanto al acceso a la sala de juicio, excluyendo el permiso a los familiares de las víctimas, de los acusados y del personal de la Corte; sólo la prensa canadiense tenía permiso a ingresar a la sala de audiencias. El público en general y la prensa extranjera tenía prohibido el acceso en virtud al artículo 486 (1) del Código Penal. Además, aquellos a quienes les fue permitido ingresar a la sala de audiencias se les prohibió expresamente que informaran de los detalles de las muertes de cualquiera de las víctimas. Sobre la base de un juicio anterior<ref>Nova Scotia vs. McIntyre, cited in Victim Pricacxy and the Open Court Principle op. cit.</ref> el juez impuso una orden de censura para proteger los derechos de Bernardo a un juicio justo, pese a que el mismo Bernardo había dicho que estaba dispuesto a renunciar a su derechos. La orden fue "tal vez; desde el punto de vista del conocimiento público, el momento más lamentable en la historia de [[Ontario]] en el que se impuso una restricción de este tipo", según Frank Davey.<ref>F. Davey, Karla’s Web: A Cultural Investigation of the Mahaffy-French Murders” (Toronto:Penguin Books, 1994)</ref> Esto reforzó las creencias que el público tenía acerca de que Homolka no había recibido un castigo justo por sus crímenes.
El [[12 de septiembre]] de [[1994]], Cooper asistió al juicio de Bernardo y le informó al juez Patrick LeSage, de la División General de la Corte de Ontario, a John Rosen (quien reemplazó a Murray como abogado de Bernardo) y a los fiscales acerca de lo que la sociedad legal le había pedido hacer a Murray. Rosen sostuvo que las [[VHS|cintas de vídeo]] debían haber sido primeramente entregadas a la defensa. Murray entregó las cintas junto a un sumario detallado a Rosen quien guardó las cintas de vídeo aproximadamente por dos semanas antes de entregárselas a los fiscales.
 
La revelación de que una pieza clave en el caso había estado guardada por tanto tiempo por la policía creó un furor en la sociedad, más aún cuando se supo que Homolka había sido una sádica cómplice de Bernardo. No se permitió que las cintas fueran mostradas al público; sólo una parte del audio se permitió fuera oída. Mientras tanto, Bernardo seguía insistiendo que si bien elél violó y torturó a Leslie MahaffiMahaffy y a Kristen French fue Homolka quien las mató.
 
Luego de que se descubrieron las cintas, un rumor indicaba que Homolka había sido una sádica participante de los crímenes. Ahora, el público sabía del rol que había jugado Homolka y las cintas mostraban lo suficiente como para mandar a ambos a la cárcel. Por eso, muchos creyeron que el acuerdo con Homolka ya no era necesario. Sin embargo, como era mencionado en el acuerdo, Homolka había aportado mucha información sobre el caso por lo que la Fiscalía no halló posibilidad de quebrantar el acuerdo y reabrir el caso.
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