Diferencia entre revisiones de «Tomás de Zumalacárregui»

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=== Su muerte ===
Fue rápidamente atendido por Vicente González de Grediaga, médico de cámara del Cuartel Real de Don Carlos, quien quiso extraer el proyectil, pero el general se lo impidió<ref name=":0">Fernando Monreal, "De como murió Zumalacarregui", en [[Diario de Navarra|Diario de Navarra,]] 11 de septiembre de 2020, p. 14.</ref>. Fue trasladado a [[Cegama]], municipio situado a 60 kilómetros de Bilbao, montado en un sillón requisado en una fonda y a hombros de sus voluntarios, para ponerse en manos de un curandero de su confianza.<ref>{{cita web|url=http://www.biografiasyvidas.com/biografia/z/zumalacarregui.htm|título= Biografía de Tomás de Zumalacárregui|editorial=biografiasyvidas.com|fechaacceso=3 de enero de 2014}}</ref> Se hospedó en casa de su hermana y murió, probablemente de [[septicemia]], el 24 de junio de 1835 a las diez y media de la mañana,<ref>J. Antonio Zaratiegui. ''Vida y hechos de D. Tomás de Zumalacárregui.'' Escelicer, S.L. San Sebastián 1946. Pág. 342.</ref> desencadenada cuando finalmente el curandero extrajo el proyectil de la zona ya completamente infectada<ref name=":0" />. El [[Carlos María Isidro de Borbón|pretendiente]] recibió la noticia del fallecimiento en Durango a las 6 de la tarde.<ref>[[Jaime del Burgo]], ''Para la Historia de la Primera Guerra Carlista. Comentarios y acotaciones a un manuscrito de la época 1834–1839.'' Pamplona, 1881. Pág. 142.</ref> La casa de la hermana en la cual murió se llama Mazkiaran Barrena y continúa bien cuidada en Cegama. Como nunca utilizó uniforme militar durante la campaña carlista, siendo su prenda habitual un chaquetón de piel, fue enterrado al día siguiente de su muerte vestido de frac, habiendo sido momentos antes nombrado capitán general.<ref>J. Antonio Zaratiegui. ''Vida y hechos de D. Tomás de Zumalacárregui.'' Escelicer, S.L. San Sebastián 1946. Pág. 345.</ref> El pretendiente, a pesar de encontrarse a solo 35 kilómetros de distancia, no consideró necesaria su presencia en el funeral.
 
Como la herida revestía poca importancia, algunos historiadores opinan que fue una muerte muy extraña y recuerdan que el general tenía muchos enemigos en la corte ambulante carlista. Sin embargo, no se ha podido aportar ninguna evidencia sólida en ese sentido.<ref>Sobre su herida y el rechazo de ser atendido por un médico inglés, se pueden leer detalles muy interesantes en [[C. F. Henningsen]] que le acompañó ese día — ''Zumalacárregui. Campaña de doce meses por las [[Provincias Vascongadas]] y [[Navarra]]''. Madrid 1935. Págs. 454–457.</ref>
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