Diferencia entre revisiones de «Los días del Venado»

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En la segunda parte del libro, Dulkancellin y Cucub viajan al norte hacia Beleram, cada tanto encontrándose con los lulus, seres trepadores inteligentes que habitan el sur de las Tierras Fértiles y que se dirigen al mismo lugar. Los lulus llevan la Piedra Alba, un objeto mágico que presagia una gran calamidad. El ejército de lulus es engañado y envenenado por los Pastores del Desierto, para luego ser encontrado por Dulkancellin y Cucub. Ambos son capturados por los Pastores, pero se las ingenian para escapar y encontrarse con Kupuka en el camino, que les revela que las naves de las Tierras Antiguas han partido. El mago vuelve al sur y los viajeros llegan a la Casa de las Estrellas, donde son recibidos por los astrónomos Bor y Zabralkán. Se forma un concilio para discutir si las naves que provienen de las Tierras Antiguas son amistosas o no, ya que una profecía señalaba que los llegados podían ser aliados o seguidores de Misáianes.
 
Los enviados de las Tierras Antiguas resultan ser los sideresios, que se presentan de manera amistosa pero, al descubrir los habitantes de las Tierras Fértiles que son vasallos de Misáianes, escapan utilizando [[armas de fuego]], desconocidas para los nativos. Kupuka junta a un ejército husihuilke que llega desde el sur y los Señores del Sol envían ayuda desde el norte, para enfrentar a los sideresios que ya estaban causando estragos en poblaciones locales con ayuda de traidores, entre ellos Illán-che-ñe de los Pastores del Desierto y Molitzmós de los Señores del Sol.
 
== Referencias ==
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