Diferencia entre revisiones de «Operación Barbarroja»

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'''El Grupo de Ejércitos Centro''' mantiene la presión sobre la bolsa de Smolensk, que resiste hasta el 25 de agosto, sumando un total de 40 días. El retraso será de vital importancia para los soviéticos en la preparación de las defensas de Moscú. En su avance hacia Kiev, Guderian se enfrenta a diversos contratiempos. El primero de ellos, el 1 de agosto, es el 28º Ejército soviético defendiendo [[Roslavl]]. Tres días después la ciudad cae dejando 38 000 prisioneros. El material enemigo capturado, apenas 200 cañones, demuestra a Guderian que las fuerzas de la ciudad no eran una amenaza seria{{sfn|Jukes|1969|p=60}}. El segundo es el 21º Ejército apostado en los alrededores de [[Gómel]]. El asalto a esta ciudad se prolongará 16 días por la tenaz resistencia de los soldados soviéticos{{sfn|Sanz|2000|p=62}}.
 
El 4 de agosto Hitler llega a Nowy Borissow para comprobar en persona la situación del frente. Hitler no lo sabía, pero durante esa visita corrió ciertos riesgos ya que parte de los oficiales del cuartel de Bock comenzaban a barajar ya la idea de arrebatar el poder al ''Führer''{{sfn|Keegan|1970|p=83}}. Tiene lugar la primera conferencia desde el inicio de la invasión donde están presentes Hitler, Schmundt, el Mariscal de Campo von Bock, el representante del OKH, coronel Heusinger, Hoth y Guderian. Se entrevista luego por separado con Heusinger, representante de Halder, Bock, Guderian y Hoth. Todos recomiendan la ofensiva sobre Moscú{{sfn|Guderian|2008|p=241}}. Bock le indica que está dispuesto a comenzar inmediatamente pero no sus comandantes de carro, Guderian y Hoth, quienes demandan unos días para estar listos. Guderian recomienda el 15 de agosto para el inicio del ataque a Moscú, y le pide por su parte motores para carros y nuevos carros. Hitler no le concede nuevos carros, que prefiere reservarlos en Alemania para la formación de nuevas unidades, pero cede a regañadientes 300 motores, cifra que Guderian considera insuficiente. Hitler le reconoce a Guderian que si hubiese hecho caso a su [[Achtung-Panzer!|informe de 1937]] sobre la situación real de las fuerzas acorazadas soviéticas no habría iniciado la invasión{{sfn|Guderian|2008|pp=241-42}}<ref group="nota" name="Nowy Borissow">«La conferencia se trocó luego en preguntas por separado. [...] advertí que el desgaste de nuestros motores por la terrible plaga de polvo, hacía urgente su reparación, si se pensaba aún en este año realizar extensas operaciones con ellos. También era urgente la sustitución de los inutilizados por otros reformados. Hitler aseguró después de algunas vacilaciones 300 motores para ala totalidad del frente oriental, cantidad que yo consideré insuficiente. No nos fueron concedidos nuevos carros de combate, porque quería mantenerlos en la Patria, destinados a nuevas formaciones. En el debate que siguió le sostuve la fuerte superioridad en carros de combate de los rusos que sólo podríamos nivelar si las pérdidas fueran pronto respuestas. En esto pronunció Hitler la frase: "Si yo hubiese sabido, positivamente, que el número de carros de combate de los rusos que usted mencionaba en su libro era verdad, creo que no hubiese comenzado esta guerra"».| Heinz Guderian, ''Recuerdos de un soldado'' (2008), pp. 241-42</ref>. El historiador Geoffrey Jukes afirma que semejante declaración de Hitler parecía indicar que el mismo ''Führer'' también comenzaba a tener dudas en el verano de 1941 sobre la victoria final del III Reich{{sfn|Jukes|1969|p=63}}.
 
El 18 de agosto, von Brauchitsch trata de convencer a Hitler de retomar de inmediato la ofensiva contra Moscú señalando que el invierno comienza en esa latitud cinco semanas antes que en Ucrania, es decir, a mediados de octubre, y que la concentración de tropas que hay en ese momento frente a la capital permitiría su captura. Hitler replica que las divisiones panzer avanzan demasiado alejadas de la infantería y que no son eficaces cercando al enemigo, que con frecuencia consigue escapar de las maniobras envolventes{{sfn|Jukes|1969|p=67}}. Para zanjar el asunto, Hitler, quien se consideraba un gran estratega desde las victorias en Occidente{{sfn|Keegan|1970|p=73}}, dicta la Directriz N.º 34 ordenando al Grupo de Ejércitos Centro detener el avance hacia Moscú y pasar a la defensiva para a su vez mandar fuerzas desde aquí en ayuda al Grupo de Ejércitos Sur{{sfn|Jukes|1969|p=44}}. La prioridad sería Ucrania, la cuenca del Donetz, Crimea y los campos petrolíferos del Cáucaso{{sfn|Jukes|1969|p=67}}. Es una decisión crucial. Se abandona la idea de tomar Leningrado y Moscú para dedicar todos los esfuerzos en Ucrania y el Quinto Ejército soviético.