Diferencia entre revisiones de «Gobierno de la Defensa»

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[[Manuel Oribe]] había resignado en [[1838]] la presidencia de Uruguay, tras su derrota en la [[guerra civil]] que se inició con el levantamiento de Rivera en [[1836]] y la [[Batalla de Carpintería]]. El 6 de diciembre de [[1842]] Oribe, al frente de tropas integradas a partes aproximadamente iguales de [[Banda Oriental|orientales]] y [[argentinos]], derrotó a Rivera en la [[Batalla de Arroyo Grande]]. La pugna entre los orientales se mezcló con la guerra civil argentina entre los federales de [[Juan Manuel de Rosas]], con quienes se alió Oribe, y los unitarios, aliados de Rivera después de la [[Batalla de Arroyo Grande]].
 
Oribe se organizó sobre las afueras de Montevideo, a la que puso sitio el [[16 de febrero]] de [[1843]]. Se inauguró de esta forma el [[Sitio Grande]], un largo periodo de ocho años en los que la situación no tendría cambios sustanciales. Podía preverse un rápido y triunfal ataque sobre la capital que, si bien conservaba aunaún parte de sus fortificaciones, era mucho más vulnerable que a principios del [[siglo XIX]]. Si ello no se produjo fue debido a la conmixtión de una serie de factores nacionales e internacionales pero, sobre todo, por la férrea voluntad de un grupo de dirigentes que elevaron la defensa de la estrecha plaza a un alto nivel de idealismo y que se consideraron adalides de la civilización y la libertad.
 
== Organización política y administrativa ==
 
== Tropas extranjeras ==
Durante los ocho años que duró el sitio grande hubo en Montevideo muchos más extranjeros que orientales; soldados [[franceses]], [[italianos]], [[ingleses]] y [[vascos]] se sumaron a la causa, a veces por identificación con los principios, a veces deen carácter de simples [[mercenarios]].
 
Particular trascendencia tuvo la participación del condottiero [[Giuseppe Garibaldi]], quien, al frente de sus tropas personales, combatió con más entusiasmo que tuvo éxito hasta [[1848]],. laLa grave conmoción que su patria sufría lo obligó a regresar a ella. Si Garibaldi actuó en Montevideo por idealismo o como un simple soldado profesional es un dilema que la histografía de Uruguay ha abordado con escasa objetividad y notorio embanderamiento.
 
También ejercieron fuerte influencia los emigrados argentinos, todos [[unitarios]], entre los que se destacaron los generales [[José María Paz]] y [[Juan Lavalle]], o civiles como [[José Rivera Indarte]], [[Florencio Varela]] (asesinado en marzo de 1848), [[José Mármol]], Juan Bautista Alberdi o [[Domingo Faustino Sarmiento]], que vivió en un breve periodo en la ciudad. En el plano militar fueron destacándose entre los sitiados algunos oficiales jóvenes, que jugarían un papel decisivo en años posteriores: [[Venancio Flores]], [[Anacleto Medina]], [[César Díaz]] y [[Lorenzo Batlle]].
 
== Escisiones en el gobierno de la Defensa ==
Particular interés tiene lalas relaciónrelaciones entre el caudillo Rivera y el gobierno de la Defensa, que distaron de ser idílicas. En principio todos los integrantes del bando anti-oribista reconocían a Rivera como su jefe natural (eran “colorados”); pero después de la Batalla de Arroyo Grande el jefe derrotado cayó en desgracia y comenzaron a cuestionar su autoritarismo y su escaso respectorespeto a las leyes (el mismo escaso respeto que lo había llevado a la segunda presidencia y había catapultado con altos cargos de gobierno a muchos de los que entonces lo criticaron).
 
Después de finalizar su período como presidente, Rivera se dedicó a organizar la lucha de la campaña, pero en marzo de [[1845]] sufrió una catastrófica derrota ante [[Justo José de Urquiza]] en la [[Batalla de India Muerta]] y se refugió en [[Brasil]]. De inmediato el gobierno de la Defensa lo destituyó de sus cargos militares y nombró en su lugar a Anacleto Medina. Se aprobó también una disposición que prohibía el retorno de Rivera a Uruguay, salvo autorización expresa del Ministro de Defensa.
 
El caudillo fue puesto en prisión por los brasileños, que lo acusaban de conspirar junto a los caudillos riograndenses republicanos y separatistas. El gobierno de Montevideo lo designó entonces representante en [[Paraguay]], con la esperanza de mantenerlo retirado del país al tiempo que hacía algo por su libertad, pero el gobierno de Brasil le negó el permiso para viajar a Asunción al tiempo que lo liberaba y lo embarcaba en la gorleta Perla rumbo a Montevideo. Llegó Rivera a esa ciudad el 18 de marzo de [[1846]] y de inmediato organizó una rebelión capaz de devolverle la influencia política y militar que había perdido.
 
Con parte de las guarniciones militares y la numerosa población civil en actitud de insubordinación en favor del formidable caudillo (“Se viene el Patrón”, era la consigna), el gobierno intentó prohibir su desembarco y aun le ofreció un cargo diplomático en Europa, que fue orgullosamente rechazado. En un último esfuerzo por librarse de Rivera el gobierno, por influencia de la Sociedad Nacional (una agrupación de destacados ciudadanos enemigos de Rivera, presidida por Santiago Vázquez), decretó su destierro. No obtante, el 1 de abril se sublevaron el batallón de vascos, los negros libertos que formaban parte de la infantería y otras fuerzas comandadas por César Díaz y Venancio Flores, pidiendo la liberación de Rivera. El efecto de la sublevación fue inmediato: Melchor Pacheco y Obes dimitió de su cargo de comandante general de armas y se embarcó hacia Europa, los ministros Santiago Vázquez y Francisco J. Muñoz renunciaron y el gobierno anuló su decreto y autorizó el desembarco del caudillo. Rivera descendió del barco en loor de multitudes, del brazo de su esposa (que había sido el centro de la conspiración). El nuevo ministro de Guerra, José A. Costa, lo designó de inmediato general en jefe de ejército de Operaciones, y el gobierno, buscando aliviar sus responsabilidades ante quien era otra vez el “hombre fuerte”, lo nombró gran mariscal de la República. De inmediato se incorporaron a la Asamblea de Notables una serie de personalidades cercanas al caudillo, y dos patricios de rancia estirpe –[[Gabriel Antonio Pereira]] y [[Miguel Barreiro]]– pasaron a ocupar los ministerios de Gobierno y Hacienda y de Relaciones Exteriores, respectivamente.
 
El efecto de la sublevación fue inmediato: Melchor Pacheco y Obes dimitió de su cargo de comandante general de armas y se embarcó hacia Europa, los ministros Santiago Vázquez y Francisco J. Muñoz renunciaron y el gobierno anuló su decreto y autorizó el desembarco del caudillo. Rivera descendió del barco en loor de multitudes, del brazo de su esposa (que había sido el centro de la conspiración). El nuevo ministro de Guerra, José A. Costa, lo designó de inmediato general en jefe de ejército de Operaciones, y el gobierno, buscando aliviar sus responsabilidades ante quien era otra vez el “hombre fuerte”, lo nombró gran mariscal de la República. De inmediato se incorporaron a la Asamblea de Notables una serie de personalidades cercanas al caudillo, y dos patricios de rancia estirpe –[[Gabriel Antonio Pereira]] y [[Miguel Barreiro]]– pasaron a ocupar los ministerios de Gobierno y Hacienda y de Relaciones Exteriores, respectivamente.
 
== Negociaciones de paz ==
La política que el siempre volátil Rivera impulsaba en ese momento era la de procurar un acuerdo “entre orientales” con Oribe, buscando la evacuación de todas las tropas extranjeras de uno y otro bando, y la normalización de la vida política del país. Esto era inasumible para los idealistas “doctores” de la Defensa, que consideraban al fundador del Partido Colorado un subordinado a las apetencias expansivas del tirano de Rosas. Hubo intercambio de correspondencias entre Oribe y Venancio Flores, y se entrevistaron delegados de ambos caudillos. El gobierno de Joaquín Suárez no autorizó esas tratativas, tras lo cual dimitieron Pereira, Barreiro y el propio Flores que se marchó del país.
 
Pero Rivera, otrasotra vez en la campaña, continuó procurando una negociación con Oribe, apoyado en algunos éxitos militares (toma de [[Mercedes (Uruguay)|Mercedes]], toma de [[Paysandú]] en diciembre de 1846, con graves excesos por parte de los agresores). Pero en enero de [[1847]] el caudillo fue totalmente diezmado en la [[Batalla del Cerro de las Ánimas]] (Tacuarembó) por tropas blancas que conducían [[Ignacio Oribe]] y Servando Gómez, los que reconquistaron de inmediato Paysandú y Mercedes. El gobierno de la Defensa, en el que [[Manuel Herrera y Obes]] había vuelto a ocupar los ministerios de Gobierno y Relaciones exteriores, desconoció las gestiones de Rivera ante Oribe.
 
El caudillo persistió en su intento e hizo llegar al presidente del [[Gobierno del Cerrito]] una propuesta de paz de ocho condiciones (fin de la guerra, devolución de propiedades confiscadas, elecciones, etc.). El gobierno entonces decretó la destitución de Rivera de todos sus cargos y ordenó su destierro de la República “Por todo el tiempo que dure la presente guerra”. El [[4 de diciembre]] de 1847 los coroneles [[Lorenzo Batlle]] y Francisco Tajes detuvieron al derrotado Rivera en [[Maldonado]] y lo deportaron a Brasil en un buque francés.
 
== Los tratados de 1851 y el fin de la guerra ==
El caudillo no regresaría hasta [[1854]] para morir en [[Melo]], apenas pisado territorio oriental. Los doctores de la Defensa sabían que la posibilidad de resistir y volcar el conflicto a su favor se basaba en el apoyo de [[Francia]] y [[Gran Bretaña]], e hicieron todas las gestiones posibles para no perderla. Pero en [[1849]], después de la victoria de Rosas sobre la intervención anglo-francesa y los tratados Howden-Arana (1847) y Le Predour-Arana (1849), ese soporte quedaba totalmente anulado y la suerte de Montevideo estaba echada. El gobierno envió entonces dos misiones diplomáticosdiplomáticas al exterior de Melchor Pacheco y Obes a Francia, en procura de que este país mantuviera su apoyo a la Defensa, que no tuvo éxito (aunque logró que Alejandro Dumás firmásefirmase un opúsculo propagandístico titulado ''Montevideo la Nueva Troya'') y la otra a cargo de Andrés Lamas, quien viajó a [[Río de Janeiro]] para intentar la intervención del [[Imperio del Brasil]] en el conflicto. Esta segunda misión diplomática corrió paralela a las gestiones de [[Manuel de Herrera y Obes]] ante el caudillo entrerriano Urquiza, muy distanciado de Rosas.
 
En esas negociaciones el gobierno de la Defensa obtuvo un notable éxito diplomático que le permitió salvar su comprometida situación y ganar la guerra. El [[12 de octubre]] de [[1851]] (aniversario de la Batalla de Sarandí) Andrés Lamas firmó con Brasil los célebres cinco tratados por los que, entre otras cosas, Uruguay renunciaba todo su derecho sobre el territorio de [[Misiones Orientales]] a cambio de la intervención de Río de Janeiro en una guerra que, paradójicamente, ya había terminado: cuatro días antes, el [[8 de octubre]], se había firmado el tratado de paz de Oribe y Urquiza, en el que la engañosa fórmula “ni vencedores ni vencidos”, dejaba así la totalidad del territorio Oriental bajo la égida del Gobierno de la Defensa.
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