Diferencia entre revisiones de «Alzamiento del 18 de octubre de 1891»

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La organización de la defensa no se hizo esperar. Pasados los primeros momentos de sorpresa, el jefe de policía, Coronel Juan C. Meza, desplego a sus hombres, hizo cerrar las puertas de su cuartel e instalo cantones sobre el edificio. No le fue posible abrir fuego sobre el vecino cuartel de caballería, porque ignoraba quien controlaba allí la situación.
 
El Ministro de Guerra y Marina, Coronel [[Juan_Bautista_Egusquiza|Juan B. Egusquiza]], acompañado de un sargento, penetro en los cuarteles atacados por un portón que daba sobre las ruinas de la Iglesia de la Encarnación, lugar donde fue construido mucho después el Estadio Comuneros. Llego al lugar en el momento en que el Coronel Cristaldo caía gravemente herido, pero pudo reagrupar a las tropas y efectuar un exitoso contraataque.
 
Juan B. Rivarola, acompañado de un piquete de marineros y de varios sediciosos de la Capitanía de Puertos, huyo en el Vapor "Teniente Herreros" al servicio de la Aduana. También lograron huir Antonio Taboada, Adolfo Soler, [[Cecilio Báez]], Pedro P. Caballero, Daniel Candia y otros.
 
Cerca de la medianoche se restableció la calma de la ciudad. Pero las huellas de los combates habían quedado impresas en las paredes y en el corazón de los ciudadanos. La tolerancia y el ejercicio de la democracia practicados por el gobierno habían tenido una respuesta artera e irracional. El pueblo fue perplejo testigo de este inaudito sorpresivo e injustificado desorden
 
El gobierno ordeno disolver la gente reunida para apoyar, en caso necesario, el gobierno constitucional. Las autoridades debían informar a la poblacion de los sucesos acaecidos.
 
== Referencias ==
 
* “Enciclopedia Republicana”. Leandro Prieto Yegros
* “Historia contemporánea del Paraguay”. Gomes Freire Esteves
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