Diferencia entre revisiones de «Francisco Santos (escritor)»

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Si bien su biografía no nos ha llegado, a excepción de que fue criado del rey [[Felipe IV]] y que floreció en tiempos de [[Carlos II]], carecemos de datos exactos sobre su vida, nos ha llegado una lista de sus obras a través de un inventario que hizo el ermitaño en ''Un ermitaño y Torres'' de [[Diego Torres Villarroel]], y algunas de ellas en un volumen de quince novelas reunidas bajo el título de ''Obras en prosa y verso, discursos políticos, máximas cristianas y morales''. Es continuador de la tradición [[picaresca]] con dos obras: la más importante es ''Día y noche de Madrid, discursos de lo más notable que en él pasa'' (1663), obra algo influida por ''El diablo cojuelo'' de [[Luis Vélez de Guevara]] y por las obras de [[Juan de Zabaleta]], y más tarde publicó ''Periquillo, el de las gallineras'' (1668).
 
Aunque carece de la originalidad (aparte de a Vélez de Guevara y Zabaleta, saquea a conciencia a [[Lorenzo Suárez de Figueroa]], [[Baltasar Gracián]] y [[Francisco de Quevedo]] y toma lo que puede de los dramaturgos y poetas de su época y aún de las anteriores) y también de la intención y calidad que las obras cumbres de este género tienen, no están mal escritas y son sociológicamente muy importantes, ya que la primera es una obra clave para el estudio de las costumbres de la Corte en la segunda mitad del siglo XVII, cuando se escribió. Hay, sin embargo, una visión [[sátira|satírica]], como no podía ser de otra manera, propia del género [[novela picaresca|picaresco]], centrándose tanto en aspectos materiales como morales. Escribió además otras obras costumbristas en las que reflejó sobre todo los ambientes más marginales de la Corte; ejemplo de estas obras son: ''Las tarascas de Madrid y tribunal espantoso'', ''Los gigantones de Madrid'', ''La verdad en el potro'' y ''El Cid resucitado''.
 
==Obras==
1129

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