Diferencia entre revisiones de «Louis-Eugène Cavaignac»

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== Las revoluciones de 1848 y la Segunda República ==
El [[20 de marzo]] de [[1848]] fue nombrado ministro de la Guerra, pero renunció al cargo a principios de [[abril]] debido a la negativa del gobierno a acantonar tropas en Parísla capital. El [[17 de mayo]] de ese mismo año le fue ofrecido nuevamente el puesto y lo aceptó, trasladándose a [[París]], que ese momento se encontraba en un momento crítico debido a la proliferación de motines obreros. EntreLa alianza entre clases medias y masa obrera nacida en [[revolución de febrero|febrero]] había terminado por desaparecer fruto de los intereses de clase contrapuestos. En el mes de junio, principalmente entre los días [[23 de junio|23]] y el [[26 de junio|26]], la insurrección llegó a su máximo exponente, debido al cierre de los talleres nacionales que el gobierno había promocionado para combatir el desempleo, una acción que, en medio de la crisis económica reinante, fue vista como una traición gubernamental.
 
La Asamblea Nacional decidió que para hacer valer su autoridad había que utilizar la fuerza. El [[24 de junio]], la Comisión Ejecutiva concedió a Cavaignac plenos poderes para aplastar la revuelta, convirtiéndolo de facto en el Jefe de Estado de Francia, posición que fue confirmada cuatro4 días después, cuando fue nombrado jefe del gobierno. Bajo su mandato, la rebelión obrera fue duramente sofocada (con ayuda de las tropas regulares que iban llegando) y severamente reprimida. Algunos le acusaron de tardanza, pero la Asamblea ratificó su gestión por amplia mayoría.
 
Reprimida la sublevación, Cavaignac buscó el apoyo de los hombres de negocios, los políticos y los expertos en ciencias sociales a fin de buscar una solución a los problemas de los trabajadores y restablecer un orden permanente, encargando la tarea al Comité de Trabajo del gobierno. La conclusión a la que se llegó fue los obreros eran personas pocos inteligentes a las que agentes desestabilizadores socialistas habían transmitido ideas extrañas de desaforada ambición, desatando así sus bajas pasiones. La solución sería pues exponerles "la realidad", que su situación no era tan penosa como para justificar un alzamiento.<ref>http://books.google.es/books?id=A-ppLIREI5UC&pg=PA153&dq=eugene+cavaignac&hl=es&sa=X&ei=8RJAT-XaEsK80QXA_52PDw&ved=0CDQQ6AEwAA#v=onepage&q=eugene%20cavaignac&f=false</ref>
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