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Cambios

datos de Gitman
En aquel momento la organización eclesiástica croata incluía dos arzobispados (siendo el de Zagreb el mayor y más influyente) y once obispados, aunque siete de ellos acabaron pronto en el territorio cedido a Italia por los [[Tratados de Roma (1941)|Tratados de Roma]].<ref name="biondich440"/> Esto hizo de Stepinac la principal figura eclesiástica del país, pero sin la fuerza suficiente para imponer su criterio al resto de obispos.<ref name="biondich440"/>
 
La posición del Vaticano fue más prudente<ref name="gitman50"/> que la del arzobispo de Zagreb, a pesar de su simpatía hacia en nuevo país: optó por reconocer a las nuevas naciones únicamente al finalizar la contienda.<ref name="shelah326"/><ref name="gitman50"/> A mediados de junio de 1941, sin embargo, ante las peticiones de Stepinac y otros, envió como [[legado apostólico]] a Croacia al [[benedictino]] Ramiro Marcone, abad del [[Monasterio de Monte Cassino|monasterio de Monte Casino]],<ref name="biondich456">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 456</ref> sin experiencia diplomática previa.<ref name="shelah326"/><ref name="kristo27">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 27</ref> A pesar de su posición de representante oficioso (se le envió como enlace con el episcopado croata, no con el NDH<ref name="biondich456"/>), el régimen ustacha concedió a Marcone preferencia entre el cuerpo diplomático acreditado en la capital y este participó a menudo en actos oficiales junto a las autoridades ustachas.<ref name="shelah326"/>
 
La postura de Stepinac, nacionalista<ref name="gitman50">[[#Bibliografía|Gitman (2006)]], p. 50</ref> y radicalmente anticomunista<ref name="biondich438"/><ref name="gitman66">[[#Bibliografía|Gitman (2006)]], p. 66</ref> pero no simpatizante de los nazis,<ref name="kristo26">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 26</ref><ref name="gitman66"/> era la de tratar de influir al régimen ustacha desde dentro.<ref name="shelah326"/> Sus intentos de reforma fracasaron, haciéndole aparecer, erróneamente, como un simple partidario del régimen ustacha.<ref name="shelah327">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 327</ref> A diferencia de Stepinac, otros obispos croatas sí colaboraron intensamente con el Gobierno de Pavelic.<ref name="shelah327"/><ref name="koslto40"/> El más sobresaliente de ellos fue el obispo de Sarajevo, Ivan Saric.<ref name="shelah327"/><ref name="biondich447">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 447</ref> Atizando a sus fieles contra las judíos ya en mayo de 1941, una publicación bajo su control escribió:<ref name="shelah327"/>
{{cita|... los descendientes de aquellos que odiaban a Jesús, le persiguieron hasta la muerte, le crucificaron y persiguieron a sus discípulos son culpables de mayores pecados que sus antepasados. Los judíos han conducido a Europa y al mundo al desastre, al desastre económico y moral. Su apetito crece y sólo el dominio del mundo puede satisfacerlo... Satán les ayudó a crear el socialismo y el comunismo. Hay un límite para el amor. El movimiento de liberación del mundo de los judíos es un movimiento por la renovación de la dignidad humana. El Dios omnisciente y omnipotente respalda este movimiento.}}
 
La llegada al poder de los ustachas cambió radicalmente la situación para los hebreos en el territorio del NDH.<ref name="kristo15">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 15</ref> El nuevo régimen político aprobó pronto una serie de leyes racistas y antisemitas similares a las existentes en otras zonas de Europa bajo control nazi.<ref name="kristo15"/> Parte de la población judía también se convirtió tras la independencia, esperando poder disfrutar así de la protección de la Iglesia católica ante los abusos de la legislación antisemita promulgada por Pavelic.<ref name="shelah328"/> La Iglesia aceptó las conversiones aún convencida de que se limitarían al periodo bélico, con el fin de salvar la vida a los conversos,<ref name="kristo19">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 19</ref> aunque no logró evitar que las leyes antijudías se aplicasen a estos, a pesar de los esfuerzos de Stepinac.<ref name="shelah328"/><ref name="kristo19"/>
 
En la primavera, Stepinac se dirigió al ministro del Interior para criticar la obligación de que los judíos llevasen una marca identificativa, en vano.<ref name="kristo21">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 21</ref> Se opuso a la aplicación de las leyes racistas aprobadas,<ref name="gitman57">[[#Bibliografía|Gitman (2006)]], p. 57</ref> especialmente a los conversos,<ref name="kristo22">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 22</ref> aunque indirectamente criticase también las medidas contra los judíos y la población serbia.<ref name="biondich440"/> Durante el verano, con la intensificación de las atrocidades contra esta, Stepinac se quejó repetiva pero privadamente a Pavelic por los crímenes.<ref name="biondich440"/> La desilusión del arzobispo con el régimen de Pavelic creció.<ref name="biondich441">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 441</ref> Alejado del régimen en privado y crítico con él, continuó en público participando, no obstante en las ceremonias de Estado.<ref name="biondich442">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 442</ref>
 
Ante la campaña de conversión forzosa al catolicismo lanzada por el Gobierno contra la población serbia, acelerada a partir de septiembre de 1941,<ref name="biondich443"/> la Iglesia mantuvo una postura dubitativa y ambigua: aunque oficialmente rechazó la conversión involuntaria,<ref name="biondich442"/> aceptó en la práctica numerosas conversiones en masas debidas al deseo de la población de evitar la matanza a manos del régimen.<ref name="shelah328">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 328</ref> La campaña de conversión, además, estaba controlada por las autoridades, que decidían quién tenía permiso para convertirse, no la Iglesia.<ref name="biondich443">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 443</ref> Stepinac protestó por las disposiciones gubernamentales sobre la conversión, pero el régimen continuó con sus planes contando con la colaboración de parte del clero y, especialmente, de algunos franciscanos.<ref name="biondich443"/><ref name="koslto40"/> La jerarquía eclesiástica en general se opuso a la conversión forzosa, fomentada y dirigida por el Estado por motivos políticos (la asimilación de una de las minorías).<ref name="biondich445">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 445</ref>
Durante su estancia en el Vaticano expresó su desilusión por el régimen ustacha, pero lo presentó de forma más positiva que en sus anteriores declaraciones, reflejo de su respaldo a la independencia de Croacia, a pesar del Gobierno.<ref name="biondich449">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 449</ref>
 
Reiteró de nuevo sus críticas a los desmanes contra las minorías una semana más tarde.<ref name="shelah331"/> Ante la circulación de rumores que hablaban de un acuerdo croata-germano para la próxima deportación de los judíos durante el verano, el [[rabino]] de Zagreb acudió a Stepinac, que le recomendó escribir directamente al papa, cosa que hizo el {{fecha|4|8|1942}},<ref name="kristo31">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 31</ref><ref name="gitman53">[[#Bibliografía|Gitman (2006)]], p. 53</ref> ocho días antes del comienzo de las deportaciones.<ref name="shelah332">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 332</ref> Las acciones del representante vaticano, agradecidas por el rabino,<ref name="krist32">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 32</ref> lograron la rescisión de la orden de deportación para los matrimonios mixtos entre católicos y judíos,<ref name="kristo29">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 29</ref><ref name="gitman64">[[#Bibliografía|Gitman (2006)]], p. 64</ref> pero no la detención de las deportaciones.<ref name="shelah332"/> La intercesión del representante vaticano, por instrucciones de su superior, siguieronsiguió siendo, sin embargo, llevadasllevada con discreción y tacto,<ref name="kristo27"/> sin protestas públicas.<ref name="shelah332"/> Incluso estas desagradaron a las autoridades croatas, que trataron en vano de recobrar el respaldo de Stepinac a finales de 1942.<ref name="shelah333">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 333</ref>
 
En octubre de 1942, Stepinac volvió a criticar con dureza, aunque indirectamente,<ref name="kristo35"/> las medidas represivas racistas y nacionalistas.<ref name="kristo34">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 34</ref><ref name="biondich448"/> A comienzos de 1943, sus críticas al régimen de Pavelic y sus medidas se acentuó.<ref name="kristo35">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 35</ref>
 
En 1942 y nuevamente en 1943, Stepinac intercedió personalmente con el Gobierno y con el Vaticano para tratar de lograr la evacuación a Turquía a través de Italia de dos grupos de niños hebreos, lográndolo en el segundo caso.<ref name="kristo28">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 28</ref><ref name="gitman54">[[#Bibliografía|Gitman (2006)]], p. 54</ref>
[[Archivo:Ustasamilitia.jpg|Ejecución de prisioneros en el [[campo de concentración de Jasenovac]]. Stepinac fue cada vez más duro en sus críticas con las atrocidades del régimen, en la que participaron algunos miembros de la Iglesia croata. Un monje franciscano, Miroslav Filipović, llegó a dirigir el campo, aunque ya sin pertenecer a la orden, tras su expulsión.<ref name="koslto40"/>|thumb|left]]
Ante la prudencia papal, que evitó criticar abiertamente las atrocidades ustachas pero alabó el catolicismo de Pavelic y su anticomunismo, la voz más crítica con el régimen de Zagreb fue la del cardenal [[Eugène Tisserant]], encargado de las [[iglesias orientales católicas]], muy duro con las acciones de Pavelic a pesar de los desmentidos de su representante en el Vaticano.<ref name="shelah334">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 334</ref>