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datos de Biondich
Las '''relaciones entre la Iglesia católica y el movimiento ustacha''' que dirigió el [[Estado Independiente de Croacia]] entre 1941 y 1944, fueron ambiguas,<ref name="shelah329">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 329</ref> y su valoración muy discutida.<ref name="koslto37">[[#Bibliografía|Kolstø (2011)]], p. 37</ref> Aquella defendió desde el comienzo, infructuosamente, a los [[judío converso|judíos conversos]] del bárbaro<ref name="shelah329"/> régimen ustacha, pero no así a la comunidad judía en general, que fue perseguida y enviada a los [[campos de concentración]].<ref name="shelah329"/>
 
Las relaciones entre la cabeza de la Iglesia católica en Croacia, el obispo de Zagreb Aloysius Stepinac, fueron deteriorándose progresivamente.<ref name="kristo26"/><ref name="biondich81"/> Tras el entusiasmo inicial por la proclamación de la independencia croata, que Stepinac defendía, los desmanes de las autoridades ustachas y el rechazo de sus protestas a estasestos hicieron que las relaciones entre la cúpula eclesiástica nacional y el Gobierno empeorasen.<ref name="kristo26"/><ref name="biondich80"/>
 
Por otra parte, un sector notable del bajo clero y el monacato croata respaldaron al movimiento de Pavelic,<ref name="biondich429"/><ref name="biondich73">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 73</ref> llegando incluso a ingresar en el mismo y a participar en las atrocidades contra la población civil.<ref name="biondich430">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 430</ref><ref name="koslto39">[[#Bibliografía|Kolstø (2011)]], p. 39</ref><ref name="biondich80">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 80</ref> Otra parte fue crítica con el Gobierno ustacha e intercedió privadamente en favor de las víctimas judías y serbias de la dictadura de Pavelic.<ref name="koslto39"/> En general, y a pesar de sus críticas crecientes al régimen, la Iglesia se mostró, como en otros países de la región, cómoda con los aspectos tradicionalistas del mismo, aunque no con los más revolucionarios o extremistas.<ref name="ogyanova162">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 162</ref>
 
==Antecedentes==
La creación de la [[Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos|nueva nación yugoslava]] fue recibida de forma irregular por la Iglesia católica croata y eslovena.<ref name="biondich434">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 434</ref> A pesar de la oposición de algunos elementos que preferían el desaparecido [[Imperio austrohúngaro]], el principal defecto del nuevo Estado para la mayoría de la jerarquía católica era el centralismo de Estado, no este en sí.<ref name="biondich434"/><ref name="biondich80"/> El respaldo parcial inicial, sin embargo, fue menguando,<ref name="koslto41"/><ref name="biondich80"/> tanto por la falta del anterior privilegio como por la indiferencia e incluso hostilidad de las autoridades hacia una institución considerada «extranjera» en comparación con la Iglesia ortodoxa, «nacional».<ref name="biondich434"/><ref name="biondich80"/> El empeoramiento de la situación política, el asesinato de [[Stjepan Radic]], la proclamación de la dictadura real en 1929 y la falta de avances en el problema de la forma del Estado agudizaron el nacionalismo radical de elementos clericales, principalmente los más jóvenes.<ref name="biondich434"/><ref name="ogyanova167">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 167</ref> Por su parte, la relación entre el nacionalismo croata, especialmente el más extremista del [[Partido Croata por los Derechos]] y, sus sucesores y los ustachas, con el ideal católico fue siempre estrecha, principalmente como motivo de diferenciación frente a los serbios, ortodoxos,<ref name="ogyanova158">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 158</ref> y como parte de la identidad croata.<ref name="ogyanova159">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 159</ref>
 
Durante el periodo de entreguerras, se agudizó la rivalidad entre la [[Iglesia católica]] y la [[Iglesia ortodoxa serbia]].<ref name="shelah323">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 323</ref> Ante el control mayoritario de la administración [[Reino de Yugoslavia|yugoslava]] por los serbios<ref name="ogyanova158">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 158</ref> y la discriminación de los croatas, la Iglesia católica croata temió que los ortodoxos aprovechasen su control del poder político para extenderse<ref name="ogyanova166">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 166</ref> y limitar a la vez las actividades de los católicos.<ref name="shelah323"/> Respaldó a los partidos que abogaban por la autonomía croata, que pensaban daría mayor libertad a la Iglesia.<ref name="shelah323"/> Tras la implantación de la dictadura real de [[Alejandro I de Yugoslavia]], la postura de la Iglesia croata contra el Estado se fue radicalizando, acentuándose tras el fracaso de la ratificación del concordato en la segunda mitad de la década de 1930.<ref name="biondich81">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 81</ref> Mientras que la cúpula regional de la Iglesia y el [[Vaticano]] trataban de reforzar su posición mediante la negociación con el Gobierno de Belgrado, el bajo clero inculcaba a menudo una identificación entre catolicismo y nacionalismo croata a la población.<ref name="shelah323"/> Parte de este clero, a menudo de escasa formación,<ref name="shelah323"/> se radicalizó y se acercó al ultranacionalismo de los [[ustacha]]s ante el crecimiento de las tensiones nacionalistas durante el periodo.<ref name="shelah324">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 324</ref> Los ustachas se habían convertido a lo largo de la década de 1930 en el grupo más extremista de la derecha croata.<ref name="biondich72">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 72</ref> El Gobierno yugoslavo, por su parte, trató de aliviar las tensiones manteniendo el respeto por las instituciones religiosas católicas y favoreciendo el nombramiento de figuras consideradas moderadas a los puestos de la jerarquía católica, como el de [[Aloysius Stepinac]] para el obispado de Zagreb.<ref name="shelah324"/> Stepinac, veterano del Ejército serbio en el [[frente macedonio]], se veía en Belgrado, equivocadamente, como un partidario del Estado yugoslavo.<ref name="shelah324"/> Stepinac, receloso de las actividades de los ortodoxos, se mostraba favorable ya en la década de 1930 a la autonomía croata.<ref name="shelah324"/>
 
A la hostilidad hacia los ortodoxos y el centralismo yugoslavo, se unió en la Iglesia católica de Croacia su virulento anticomunismo, que le llevó a una simpatía por la [[Alemania nazi]].<ref name="shelah325">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 325</ref><ref name="biondich438"/> En toda la región la Iglesia, conservadora y favorable al autoritarismo tradicional,<ref name="ogyanova161">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 161</ref> facilitó el auge de movimientos chovinistas, a los que veía como aliados contra el comunismo y el judaísmo.<ref name="ogyanova162">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 162</ref> La proclamación de la independencia eslovaca en marzo 1939 gracias a la intercesión alemana convenció a muchos cercanos a la Iglesia y desilusionados con Yugoslavia de la necesidad de la intercesión del [[Eje Berlín-Roma-Tokio|Eje]] para lograr también la independencia croata.<ref name="biondich438">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 438</ref> A finales de la década de 1930, los elementos clericales más radicales simpatizaban con los ustachas como adalides de la independencia croata y la Iglesia en general se mostró cada vez más favorable a la independencia.<ref name="biondich434"/><ref name="koslto41"/><ref name="biondich81"/>
 
Hacia los judíos, la Iglesia local mantuvo un tradicional [[antisemitismo]] moderado, sin oponerse a las medidas discriminatorias y favoreciendo, con notable éxito, su conversión al catolicismo.<ref name="shelah325"/> Aún durante el periodo yugoslavo, el ministro de Educación y sacerdote católico esloveno [[Anton Korošec]] aprobó y puso en marcha una ley de ''[[numerus clausus]]''.<ref name="shelah325"/> A pesar de la creciente hostilidad del clero contra los judíos, acusados de [[bolchevismo]] o de favorecer al Gobierno de Belgrado, las acciones antisemitas fueron escasas durante las décadas de entreguerras y las relaciones entre la cúpula católica croata y los principales representantes de la comunidad judía local, correctas.<ref name="shelah325"/>
 
==El Estado Independiente de Croacia==
| texto2 = [[Aloysius Stepinac]], arzobispo de [[Zagreb]] y principal representante de la [[Iglesia católica]] en el [[Estado Independiente de Croacia]]. Anticomunista y favorable a la independencia, se desilusión pronto con el Gobierno, criticándolo cada vez más duramente, pero sin romper explícitamente con él.| alineación_texto2 = center
}}
Tanto el Vaticano como la Iglesia católica local<ref name="kristo26"/><ref name="koslto39"/><ref name="biondich79">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 79</ref> celebraron la desaparición del Estado yugoslavo tras su [[invasión de Yugoslavia|derrota en la corta campaña de abril de 1941]].<ref name="shelah326">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 326</ref> Los principios del movimiento ustacha, que controlaba el país, definían explíticamenteexplícitamente el catolicismo como parte del carácter croata y lo convirtieron en religión oficial del Estado.<ref name="shelah326"/><ref name="ogyanova168">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 168</ref> Tras comunicar su alegría<ref name="biondich439"/> por la proclamación del nuevo Estado al día siguiente de su establecimiento ({{fecha|10|4|1941}}),<ref name="biondich440">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 440</ref> Stepinac solicitó al clero y a sus fieles apoyar firmemente al nuevo régimen en su [[carta pastoral]] del 28 del mes.<ref name="shelah326"/><ref name="biondich440"/><ref name="koslto40"/> Ordenó además que se celebrase un ''[[Te Deum]]'' en las iglesias croatas para rogar por el bienestar del Estado a comienzos del mes de mayo.<ref name="shelah326"/> Tras la marginación política de la Iglesia católica en Yugoslavia, entre el Estado, indiferente, y el poder político del anticlerical [[Partido Campesino Croata]], el nuevo país parecía ofrecerle la oportunidad de desempeñar un papel más relevante.<ref name="biondich439">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 439</ref> Los ustachas pretendían extender el catolicismo, que consideraban parte de la identidad croata, y la devoción entre la población, pero esperaban a cambio el respaldo de la Iglesia a su nacionalismo y a su movimiento.<ref name="ogyanova172">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 172</ref> El movimiento, sin embargo, no era realmente devoto, sino que utilizaba la religión como método de propaganda y símbolo de identidad nacional (catolicismo croata frente a ortodoxia serbia).<ref name="ogyanova173">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 173</ref><ref name="biondich72"/>
 
Inmediatamente después de lograr la independencia gracias a la decisión del Eje de desmembrar la derrotada Yugoslavia, los ustachas lanzaron una brutal campaña de eliminación de lo que consideraban elementos indeseables dentro del nuevo Estado, principalmente la población serbia, tenidos por peligrosos para el mantenimiento de la recién obtenida independencia.<ref name="biondich80">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 80</ref>
 
En aquel momento la organización eclesiástica croata incluía dos arzobispados (siendo el de Zagreb el mayor y más influyente) y once obispados, aunque siete de ellos acabaron pronto en el territorio cedido a Italia por los [[Tratados de Roma (1941)|Tratados de Roma]].<ref name="biondich440"/> Esto hizo de Stepinac la principal figura eclesiástica del país, pero sin la fuerza suficiente para imponer su criterio al resto de obispos.<ref name="biondich440"/>
 
* Los opositores, que colaboraron con los [[partisanos yugoslavos]], que se calculan en al menos 70 sacerdotes.<ref name="koslto40"/>
* Aquellos con simpatía hacia los fascistas croatas,<ref name="ogyanova161">[[#Bibliografía|Ogyanova (2009)]], p. 161</ref> más numerosos.<ref name="koslto40"/> Algunos llegaron incluso a ingresar en la organización de Pavelic y participar en sus crímenes.<ref name="biondich80"/>
* La mayoría, con un posición intermedia entre las anteriores.<ref name="koslto40"/> Hostil a los partisanos, simpatizaron son las medidas procatólicas de Pavelic (prohibición del aborto, de la pornografía y de la blasfemia), aunque rechazaban sus matanzas y persecuciones.<ref name="koslto40"/> Este grupo mostró ambigüedad y vacilación en sus tratos con la dictadura.<ref name="koslto40"/>
 
En la primavera, Stepinac se dirigió al ministro del Interior para criticar la obligación de que los judíos llevasen una marca identificativa, en vano.<ref name="kristo21">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 21</ref> Se opuso a la aplicación de las leyes racistas aprobadas,<ref name="gitman57">[[#Bibliografía|Gitman (2006)]], p. 57</ref> especialmente a los conversos,<ref name="kristo22">[[#Bibliografía|Krišto (2007)]], p. 22</ref> aunque indirectamente criticase también las medidas contra los judíos y la población serbia.<ref name="biondich440"/> Durante el verano, con la intensificación de las atrocidades contra esta, Stepinac se quejó repetiva pero privadamente a Pavelic por los crímenes.<ref name="biondich440"/> La desilusión del arzobispo con el régimen de Pavelic creció.<ref name="biondich441">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 441</ref> Alejado del régimen en privado y crítico con él, continuó en público participando, no obstante en las ceremonias de Estado.<ref name="biondich442">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 442</ref>
 
Ante la campaña de conversión forzosa al catolicismo lanzada por el Gobierno contra la población serbia, acelerada a partir de septiembre de 1941,<ref name="biondich443"/> la Iglesia mantuvo una postura dubitativa y ambigua: aunque oficialmente rechazó la conversión involuntaria y no controlada por ella,<ref name="biondich442"/><ref name="biondich82">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 82</ref> aceptó en la práctica numerosas conversiones en masasmasa debidas al deseo de la población de evitar la matanza a manos del régimen.<ref name="shelah328">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 328</ref><ref name="biondich84">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 84</ref> La campaña de conversión, además, estaba controlada por las autoridades, que decidían quién tenía permiso para convertirse, no la Iglesia.<ref name="biondich443">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 443</ref><ref name="biondich82"/> Stepinac protestó por las disposiciones gubernamentales sobre la conversión, pero el régimen continuó con sus planes contando con la colaboración de parte del clero y, especialmente, de algunos franciscanos.<ref name="biondich443"/><ref name="koslto40"/><ref name="biondich86">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 86</ref> La jerarquía eclesiástica en general se opuso a la conversión forzosa, fomentada y dirigida por el Estado por motivos políticos (la asimilación de una de las minorías).<ref name="biondich445">[[#Bibliografía|Biondich (2006)]], p. 445</ref><ref name="biondich113">[[#Bibliografía|Biondich (2005)]], p. 113</ref>
 
En agosto, cuando el legado vaticano comenzó a informar a su Gobierno de las atrocidades, este ordenó a su representante en Zagreb continuar discretamente sus acciones de oposición a aquellas, pero sin causar agravio alguno a las autoridades croatas.<ref name="shelah330">[[#Bibliografía|Shelah (1989)]], p. 330</ref> Durante el verano, el obispo de Mostar había informado a Stepinac sobre las atrocidades en su diócesis, en la que habían participado clérigos y monjes, a pesar de su prohibición de inmiscuirse en cuestiones políticas de junio.<ref name="biondich443"/>