Diferencia entre revisiones de «Meleto»

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En ''[[Eutifrón]]'', Platón describe a Meleto como el más joven de los tres acusadores, con «pico, y cabello lacio y largo, y con barba mal crecida». Platón escribió que, antes del juicio de Sócrates, Meleto era un «'desconocido» para él. Durante las primeras tres horas del juicio, cada uno de los tres acusadores se puso de pie en el tribunal ubicado en el centro de [[Antigtua Atenas|Atenas]] para pronunciar ante el jurado sus discursos ya preparados de antemano en contra de Sócrates. En nuestros días no se conserva ningún registro del discurso de Meleto.
 
Sin embargo, sí contamos con la repreguntapregunta de Sócrates a Meleto gracias a los textos de Platón (en aquellos días, el defendido siempre contaba con esta acción procedimental de refutar al acusador). Por medio de su conocido [[método socrático]], Sócrates hace que Meleto parezca un tonto. Este dice que Sócrates corrompe a los jóvenes atenienses, pero no puede proporcionar ningún motivo de porqué lo hace. Sócrates demuestra que si hiciera algo así, seguramente lo haría en la ignorancia, porque ningún hombre haría el mal en forma intencional a aquellos que viven a su alrededor. En cuanto a la acusación de que Sócrates creía en espíritus extraños y no en los dioses del Estado, Sócrates engaña a Meleto para que diga que los espíritus son descendientes de los dioses, y puesto que nadie cree en flautas que toquen sin un flautista, ni en hijos de caballos sin caballos de por medio, ¿cómo podría Sócrates creer en la descendencia de los dioses sin creer en los dioses? Durante la mayor parte de su repregunta, Meleto permanece en silencio, lo que nos lleva a creer que no tiene respuestas que brindar a Sócrates.
 
El historiador griego [[Diógenes Laercio]], quien vivió durante la primera mitad del [[siglo III a. C.|siglo III a. C.]], informó dubitativo de que luego de la ejecución de Sócrates «los atenienses sintieron tal remordimiento» que exiliaron a Meleto de la ciudad.
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