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El matrimonio no fue del agrado de Alfonso X, que ya estaba enemistado con su hijo desde la muerte en 1275 de su hijo y heredero, el infante [[Fernando de la Cerda]], y la consiguiente pretensión del infante Sancho de proclamarse heredero del trono, soslayando con ello los derechos de los [[infantes de la Cerda]], hijos del difunto infante y herederos del trono. Además de la rebelión del infante Sancho contra su padre el rey, la ejecución del infante [[Fadrique de Castilla]] en 1277, que había sido ordenada por su propio hermano, Alfonso X, había motivado que parte de la alta nobleza y de los ricoshombres del reino se decantasen a favor del infante Sancho en la lucha que éste último mantenía contra su padre.
 
En abril de 1284 el infante Sancho y su esposa recibieron en [[Ávila]] la noticia de que había fallecido en la ciudad de [[Sevilla]] Alfonso X, y la de que en su testamento, el difunto rey desheredaba a su hijo Sancho en favor de su nieto, [[Alfonso de la Cerda]]. Al día siguiente Sancho IV y María de Molina, terminados los funerales en memoria de Alfonso X, ''cambiaron los ropajes de duelo por brillantes paños de oro reales'', y Sancho IV fue proclamado soberano de Castilla, haciendo reconocer como reina a María de Molina, y a su hija, la infanta Isabel de Castilla, como heredera del trono. Posteriormente se dirigieron a la ciudad de [[Toledo]] donde tendría lugar la coronación en su Catedral. A primeros de mayo entraron en la ciudad y fueron coronados monarcas de los reinos de [[Reino de Castilla|Castilla]], de Toledo, de [[Reino de León|León]], de [[Galicia]], de Sevilla, de [[Córdoba (España)|Córdoba]], de [[Murcia]], de [[Jaén]] y del [[Algarve]].
 
En la ciudad de Sevilla permanecían la mayor parte de los leales a Alfonso X, entre ellos el infante [[Juan de Castilla el de Tarifa]], hermano de Sancho IV, a quien Alfonso X había legado en su testamento los reinos de [[Badajoz]] y Sevilla, de los que no llegó a tomar posesión. Sancho IV se mostraba inquieto ante el apoyo que [[Juan Núñez I de Lara]], magnate del reino, prestaba a [[Alfonso de la Cerda]], por lo que se propuso capturarlo, aunque la dificultad estribaba en que el señor de la [[Casa de Lara]] se hallaba respaldado por el [[rey de Francia]], que apoyaba a sus sobrinos, los [[infantes de la Cerda]].[[Archivo:Sancho IV Tarifa.jpg|thumb|210px|Estatua que representa a [[Sancho IV de Castilla]], [[rey de Castilla]]. [[Tarifa]].]]
Por su parte, la reina deseaba conseguir la dispensa pontificia que legitimase su matrimonio y a sus futuros hijos, algo que el pontífice [[Nicolás IV]] no le concedió. En 1284 se inició una guerra entre Francia y [[Reino de Aragón|Aragón]] pero Castilla no se involucró, ya que se encontraba inmersa en una guerra contra los musulmanes del sur de la península. En 1285 la situación cambió debido a que en el mismo año fallecieron [[Pedro III de Aragón]], el papa Martín IV, y el rey [[Felipe III de Francia]]. A finales de este mismo año había nacido en Sevilla el infante Fernando, que llegaría a reinar en Castilla y León con el nombre de [[Fernando IV de Castilla]].
 
Aprovechando la subida al trono de Francia de [[Felipe IV de Francia|Felipe IV]], Sancho IV envió a la corte francesa a Gómez García, su privado, para solicitar al nuevo monarca francés que intercediese por él ante el nuevo Papa, a fin de conseguir la dispensa que legitimase su matrimonio con la reina María de Molina. Sin embargo, el propósito de Felipe IV era que el rey repudiase a María de Molina y que se casase con una hermana suya. Al tener conocimiento de ello, Sancho IV reemplazó a su privado por [[Lope Díaz III de Haro]], [[señor de Vizcaya]]. Las relaciones entre la reina y el nuevo privado del rey no fueron cordiales desde el principio, y la reina estuvo presente en la villa de [[Alfaro]] cuando Sancho IV dio muerte al privado en 1288. Al mismo tiempo, la reina le salvó la vida al infante [[Juan de Castilla el de Tarifa]], hermano de Sancho IV, quien había intentado proteger a Lope Díaz III de Haro:{{Harvnp|Ibáñez|1777|p=531}}
== Minoría de edad de Fernando IV (1295-1301) ==
 
El día 25 de abril de 1295 falleció el rey Sancho IV, dejando como heredero al infante Fernando. Sepultado el rey en la Catedral de Toledo, María de Molina se retiró al primitivo [[Alcázar de Toledo]] para guardar un luto de nueve días. La reina fue la encargada de ejercer la tutoría durante la minoría de edad de su hijo que sólo contaba con nueve años de edad. Debido a la ilegitimidad de su hijo [[Fernando IV de Castilla|Fernando]], causada por el matrimonio ilegítimo de sus padres, la reina tuvo que sortear numerosas dificultades para conseguir que su hijo permaneciera en el trono.
 
A las luchas incesantes con la nobleza castellana, capitaneada por los infantes [[Juan de Castilla el de Tarifa]], que reclamaba el trono de su hermano Sancho IV, y por el infante [[Enrique de Castilla el Senador]], hijo de [[Fernando III de Castilla]] y tío de Fernando IV, que reclamaba la tutoría del rey, se sumaba el pleito con los [[infantes de la Cerda]], apoyados por Francia y Aragón y por su abuela la reina [[Violante de Aragón]], viuda de Alfonso X. A ello se sumaron los problemas con Aragón, [[Portugal]] y Francia, que intentaron aprovechar la situación de inestabilidad que atravesaba el reino de Castilla en su propio beneficio. Al mismo tiempo, [[Diego López V de Haro]], [[Señorío de Vizcaya|señor de Vizcaya]], [[Nuño González de Lara]], y [[Juan Núñez II de Lara|Juan Núñez de Lara]], entre otros muchos, sembraban la confusión y la anarquía en el reino.
Ante esta situación, la reina María de Molina amenazó al rey de Portugal con romper los acuerdos del año anterior si persistían sus ataques a Castilla y su apoyo al infante Juan y a Alfonso de la Cerda. El soberano de Portugal, ante las amenazas de María de Molina, e informado de que Juan Núñez de Lara se negaba a sitiar Valladolid, así como de que numerosos magnates, nobles y prelados desertaban del bando del infante Juan, retornó junto con sus tropas a Portugal, habíéndose apoderado previamente de los municipios de [[Castelo Rodrigo]], [[Alfaiates]] y [[Sabugal]], territorios pertenecientes a [[Sancho de Castilla "el de la Paz"]], nieto de Alfonso X. Poco después de la retirada del rey de Portugal, el infante Juan se retiró a León y Alfonso de la Cerda regresó al reino de Aragón. En octubre de 1296, las tropas de María de Molina, enferma de gravedad en esos momentos, cercaron [[Paredes de Nava]], donde se hallaba [[María Díaz de Haro (c.1270-1342)|María Díaz de Haro]], esposa del infante [[Juan de Castilla el de Tarifa]], acompañada por su madre y por su hijo Lope.
 
Cuando el infante Enrique de Castilla el Senador, que se hallaba conferenciando con el rey de [[Granada]], tuvo conocimiento de que los aragoneses y los portugueses habían abandonado el reino de Castilla y León, y de que la reina se encontraba sitiando [[Paredes de Nava]], decidió regresar a [[Castilla]], temiendo que le privasen del cargo de tutor del rey Fernando. Sin embargo, presionado por [[Alonso Pérez de Guzmán]] y por otros caballeros, antes de emprender el regreso, atacó a los granadinos, que en esos momentos habían vuelto a atacar a los castellanos. A cuatro leguas de [[Arjona (Jaén)|Arjona]], se entabló una batalla con los granadinos, en la que hubiera perdido la vida el infante Enrique de no haberle salvado Alonso Pérez de Guzmán, pues la derrota castellano-leonesa fue completa, siendo saqueado el campamento cristiano.{{Harvnp|Benavides|1860|pp=39-40}} A su regreso a Castilla, el infante Enrique persuadió a algunos caballeros y consiguió que se levantase el asedio a que se hallaba sometida Paredes de Nava, a pesar de la oposición de la reina, que regresó a Valladolid en enero de 1297 sin haber tomado la plaza.
 
En 1297, durante las [[Cortes de Cuéllar de 1297]], convocadas por la reina María de Molina, el infante Enrique presionó para que la plaza de [[Tarifa (Cádiz)|Tarifa]] fuera devuelta al [[rey de Granada]], no pudiendo conseguir su objetivo por la oposición de María de Molina. En dichas Cortes el infante Enrique consiguió que a su sobrino [[don Juan Manuel]] se le entregase el [[castillo de Alarcón]] como compensación por haberle arrebatado los aragoneses la villa de [[Elche]], a pesar de la oposición de la reina, que no deseaba sentar ese tipo de precedentes entre los nobles y magnates castellano-leoneses. Poco antes de la firma del [[Tratado de Alcañices]], Juan Núñez de Lara, que apoyaba a Alfonso de la Cerda y al infante Juan, fue sitiado en [[Ampudia]], aunque consiguió escapar del cerco.
Mediante el [[tratado de Alcañices]] quedaron fijadas, entre otros puntos, las fronteras entre Castilla y Portugal, que recibió una serie de plazas fuertes y villas a cambio de romper sus acuerdos con [[Jaime II de Aragón]], con [[Alfonso de la Cerda]], con el infante [[Juan de Castilla el de Tarifa]], y con [[Juan Núñez II de Lara]].{{Harvnp|González Mínguez|2004|p=228}} Al mismo tiempo, en el tratado de Alcañices fue confirmado de nuevo el proyectado enlace entre Fernando IV de Castilla y la infanta [[Constanza de Portugal (1290-1313)|Constanza de Portugal]], hija del monarca lusitano, al tiempo que se acordaban los esponsales entre el infante [[Alfonso IV de Portugal|Alfonso de Portugal]], heredero del trono lusitano, y la infanta [[Beatriz de Castilla (1293-1359)|Beatriz]], hermana de Fernando IV. Por otra parte, el monarca portugués aportó un ejército de trescientos caballeros, puestos a las órdenes de [[Juan Alfonso de Alburquerque]], para ayudar a la reina María de Molina en su lucha contra el infante [[Juan de Castilla el de Tarifa]], que hasta ese momento había recibido el apoyo del rey de Portugal.
 
Además, se estipuló en el tratado que las villas y plazas de [[Campo Maior]], [[Olivenza]], Ouguela y [[San Felices de los Gallegos]] serían entregadas a Dionisio I como compensación por la pérdida por parte de Portugal, durante el reinado de [[Alfonso III de Portugal]], de una serie de plazas que le fueron arrebatadas por Alfonso X de Castilla. Al mismo tiempo, le fueron entregadas al rey portugués las plazas de [[Almeida (Portugal)|Almeida]], [[Castelo Bom]], [[Castelo Melhor]], [[Castelo Rodrigo]], [[Monforte]], [[Sabugal]], Sastres y [[Vilar Maior]]. Los monarcas castellano y portugués renunciaron a plantearse mutuamente reclamaciones territoriales en el futuro, y los prelados de los dos reinos acordaron el día 13 de septiembre de 1297 apoyarse mutuamente y defenderse de las posibles pretensiones, por parte de otros estamentos, de restarles libertades o privilegios. El tratado fue ratificado no sólo por los dos monarcas de ambos reinos, sino también por una representación abundante de los brazos nobiliario y eclesiástico de ambas naciones, así como por la Hermandad de los concejos de Castilla y por su equivalente del reino de León. A largo plazo las consecuencias de este tratado fueron duraderas, ya que la frontera entre ambos reinos apenas fue modificada en el curso de los siglos posteriores, convirtiéndose de ese modo en una de las fronteras más longevas del continente europeo.
 
Por otra parte, el tratado de Alcañices contribuyó a asegurar la posición en el trono de Fernando IV de Castilla, insegura a causa de las discordias internas y externas, y permitió que la reina María de Molina ampliase su libertad de movimientos al no existir ya disputas con el soberano portugués, que había pasado a apoyarla en su lucha contra el infante Juan de Castilla el de Tarifa, quien, en esos momentos, aún seguía controlando el territorio leonés.
En marzo de 1300, la reina María de Molina se entrevistó con Dionisio I de Portugal en [[Ciudad Rodrigo]], donde el soberano portugués solicitó fondos para poder abonar el coste de las dispensas matrimoniales que el papa debería otorgar, a fin de que se llevasen a cabo los enlaces matrimoniales entre Fernando IV y Constanza de Portugal, y los de la infanta Beatriz de Castilla con el [[Alfonso IV de Portugal|infante Alfonso de Portugal]].
 
En las [[Cortes de Valladolid de 1300]] María de Molina consiguió reunir la cantidad necesaria de dinero con la que poder persuadir al Papa [[Bonifacio VIII]] para que éste emitiera la bula que legitimara su matrimonio con Sancho IV. Durante las Cortes de Valladolid de 1300 el infante Juan de Castilla el de Tarifa renunció a sus pretensiones al trono, no obstante haber sido proclamado rey de León en 1296, y prestó público juramento de fidelidad a Fernando IV y a sus sucesores, el día 26 de junio de 1300. A cambio de su renuncia a la posesión del señorío de Vizcaya, cuya posesión le fue confirmada a [[Diego López V de Haro]]; [[María Díaz de Haro (c.1270-1342)|María Díaz de Haro]] y su esposo, el infante Juan, recibieron [[Mansilla]], [[Paredes de Nava]], [[Medina de Rioseco]], [[Castronuño]] y Cabreros.{{Harvnp|Novia de Salcedo|1851|p=428}}Poco después, María de Molina y los infantes Enrique y Juan, acompañados por Diego López V de Haro, sitiaron el municipio de [[Almazán]], pero levantaron el asedio por la oposición del infante Enrique.
En 1301 [[Jaime II de Aragón]] sitió la villa de [[Lorca]], perteneciente a [[Don Juan Manuel]], quien entregó la villa al monarca aragonés, al tiempo que María de Molina, con el propósito de amortizar el desembolso realizado para proveer un ejército con el que liberar a la villa del cerco aragonés, ordenaba cercar los castillos de Alcalá y Mula, y sitiaba a continuación la ciudad de [[Murcia]], donde se hallaba Jaime II, quien pudo haber sido capturado por las tropas castellano-leonesas, de no haber sido prevenido por los infantes Enrique y Juan, quienes se mostraban temerosos de una completa derrota del soberano aragonés, pues ambos deseaban mantener buenas relaciones con él.
 
En enero de 1304, hallándose el rey en [[Carrión de los Condes]], el infante Juan reclamó de nuevo, en nombre de su esposa, y apoyado por Juan Núñez de Lara, el señorío de Vizcaya, aunque el monarca en un primer momento resolvió que la esposa del infante se conformase con recibir [[Paredes de Nava]] y [[Villalón de Campos]] como compensación, a lo que el infante Juan se negó, argumentando que su esposa no lo aceptaría por estar en desacuerdo con los anteriores pactos establecidos por su esposo en relación con el señorío. En vista de la situación, el rey propuso que Diego López V de Haro entregase a María Díaz de Haro, a cambio del señorío de Vizcaya, [[Tordehumos]], [[Íscar]], [[Santa Olalla]], además de sus posesiones en [[Cuéllar]], [[Córdoba (España)|Córdoba]], [[Murcia]], Valdetorio, y el [[señorío de Valdecorneja]]. Por su parte, Diego López V de Haro conservaría el señorío de Vizcaya, [[Orduña]], [[Valmaseda]], [[las Encartaciones]], y [[Durango]]. El infante Juan aceptó la oferta del rey, por lo que éste último hizo llamar a Diego López V de Haro a [[Carrión de los Condes]]. No obstante, el señor de Vizcaya no aceptó la proposición del soberano y le amenazó con la rebelión antes de partir. El rey hizo entonces que su madre se reconciliase con Juan Núñez de Lara, al tiempo que se iniciaban las maniobras previas a la [[Sentencia Arbitral de Torrellas]], rubricada en 1304, en las que no tomó parte [[Diego López V de Haro]], por hallarse enemistado con Fernando IV, quien prometió al infante [[Juan de Castilla el de Tarifa]] entregarle el señorío de Vizcaya, y a Juan Núñez de Lara [[la Bureba]] y las posesiones de Diego López de Haro en [[La Rioja (España)|la Rioja]], si ambos resolvían las gestiones diplomáticas con Aragón a satisfacción del monarca.
 
En abril de 1304, el infante Juan comenzó las negociaciones con el reino de Aragón, comprometiéndose Fernando IV a aceptar las decisiones que establecieran los árbitros de los reinos de Portugal y Aragón, que se reunirían en los meses siguientes, respecto a las demandas de [[Alfonso de la Cerda]] y a sus disputas con el reino de Aragón. Al mismo tiempo, el rey confiscó las tierras de Diego López V de Haro y de [[Juan Alfonso de Haro]], [[señor de los Cameros]], y las repartió entre los ricoshombres. A pesar de ello, ambos magnates no se sublevaron contra el rey. Mientras tanto, en Galicia, el infante Felipe de Castilla, hermano de Fernando IV, derrotó en una batalla a su cuñado [[Fernando Rodríguez de Castro]], [[señor de Lemos]] quien perdió la vida en dicha batalla.{{Harvnp|Benavides|1860|pp=132-133}}
 
=== Intervenciones en la política castellano-leonesa (1304-1310) ===
En 1307, por consejo del infante Juan y de Diego López V de Haro, ambos reconciliados ya, el rey ordenó a [[Juan Núñez II de Lara|Juan Núñez de Lara]] que abandonase el reino de Castilla y León y que le devolviese los castillos de [[Moya (Cuenca)|Moya]] y [[Cañete (Cuenca)|Cañete]], situados en la [[provincia de Cuenca]], y que el rey le había concedido en el pasado. El rey fue a Palencia, donde se hallaba su madre, quien le aconsejó que, puesto que había expulsado a Juan Núñez de Lara del reino, si deseaba conservar el respeto de los ricoshombres y la nobleza, debería mostrarse inflexible. El rey se dirigió entonces a [[Tordehumos]], donde se hallaba el magnate rebelde, y puso cerco a la villa a finales de octubre de 1307, hallándose acompañado por numerosos ricoshombres con sus tropas, y también por las del Maestre de [[Orden de Santiago|Santiago]]. Poco después se unieron a ellos el infante Juan, repuesto de una enfermedad, y su hijo, [[Alfonso de Valencia]], con sus mesnadas. Juan Núñez de Lara, se rebeló en 1307 contra Fernando IV de Castilla.
 
A causa de las deserciones de algunos ricoshombres, entre ellos [[Alfonso de Valencia]], hijo del infante Juan, Rodrigo Álvarez de las Asturias y García Fernández de Villamayor, y también a causa de la enfermedad de la reina madre, que no podía aconsejarle, el rey decidió pactar con [[Juan Núñez II de Lara|Juan Núñez de Lara]] la rendición de éste último. Después que rindió la villa de Tordehumos, a comienzos de 1308, Juan Núñez de Lara se comprometió a entregar todas sus tierras al rey, excepto las que tenía en [[la Bureba]] y [[La Rioja (España)|la Rioja]], por tenerlas [[Diego López V de Haro]], al tiempo que rendía pleitesía al rey, quien firmó este acuerdo a espaldas de la reina madre, enferma de gravedad en esos momentos.
 
Terminado el cerco de Tordehumos, numerosos magnates y caballeros intentaron enemistar al rey con [[Juan Núñez II de Lara|Juan Núñez de Lara]] y con su tío el infante Juan, diciéndoles a cada uno de ellos por separado que el rey deseaba la muerte de ambos, por lo que los dos se aliaron, temiendo que el rey desease sus muertes, aunque sin contar con el apoyo de [[Diego López V de Haro]]. Sin embargo, fueron persuadidos por María de Molina de que el rey no les deseaba ningún mal, algo que después les fue confirmado por el propio rey. Sin embargo, el infante Juan y sus acompañantes solicitaron presentar sus peticiones a la reina y no a él, a lo que el soberano accedió. Las reclamaciones, presentadas por los demandantes en las Vistas de [[Grijota]], pasaban porque el soberano concediese la [[Merindad (división administrativa)|merindad]] de Galicia a Rodrigo Álvarez de las Asturias y la merindad de Castilla a Fernán Ruiz de Saldaña, al tiempo que debía expulsar de la corte a sus privados, Sancho Sánchez de Velasco, Diego García, y Fernán Gómez de Toledo. Las demandas presentadas por los magnates fueron aceptadas por el monarca.
 
== Testamento y defunción (1321) ==
En el año 1321 la reina María de Molina enfermó de gravedad y dispuso su alojamiento en el desaparecido [[convento de San Francisco (Valladolid)|convento de San Francisco de Valladolid]], ya que el Palacio Real de Valladolid se encontraba en obras. Su nieto Alfonso XI contaba con diez años de edad, y la reina convocó a los caballeros del concejo de Valladolid y les encomendó a su nieto a fin de que velasen por él, le cuidasen y le protegiesen. Asimismo, la reina les encomendó a su nieta [[Leonor de Castilla (1307-1359)|Leonor de Castilla]], hermana de Alfonso XI y futura esposa de [[Alfonso IV de Aragón]].
 
[[Archivo:Valladolid Huelgas Reales sepulcro Maria Molina lou.jpg|thumb|240px|right|Sepulcro de la reina María de Molina. [[Monasterio de las Huelgas Reales (Valladolid)|Monasterio de las Huelgas Reales de Valladolid]].]]
 
* [[Isabel de Castilla (1283-1328)|Isabel de Castilla]] (1283-1328). Fue prometida en matrimonio a [[Jaime II de Aragón]], quien la hizo regresar a Castilla. Posteriormente contrajo matrimonio con [[Juan III de Bretaña]], [[duque de Bretaña]] y bisnieto de [[Enrique III de Inglaterra]].
* [[Fernando IV de Castilla]] (1285-1312), heredó el trono tras la defunción de su padre, Sancho IV y contrajo matrimonio con [[Constanza de Portugal (1290-1313)|Constanza de Portugal]].
* [[Alfonso de Castilla (1286-1291)|Alfonso de Castilla]] (1286-1291). Falleció a los cinco años de edad y fue sepultado en el [[Iglesia conventual de San Pablo (Valladolid)|convento de San Pablo de Valladolid]].
* [[Enrique de Castilla (1288-1299)|Enrique de Castilla]] (1288-1299). Falleció a los once años de edad.
* [http://fmg.ac/Projects/MedLands/CASTILE.htm#MariaAlfonsoMolinadied1321 Genealogía de la reina María de Molina, esposa de Sancho IV de Castilla y madre de Fernando IV de Castilla]
* [http://www.fundacionmedinaceli.org/casaducal/fichaindividuo.aspx?id=4278 Ficha genealógica de la reina María de Molina. Fundación Casa ducal de Medinaceli]
* [http://www.molina-aragon.com/ Página Webweb de Molina de Aragón, cabeza del Señorío de Molina]
* {{cita web|autor =Junta de Castilla y León |año = |url = http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/personajes/5412.htm|título = Molina, María de|obra = Arte historia|fechaacceso = 26 de marzo de 2008| idioma = español|urlarchivo=http://web.archive.org/web/http://www.artehistoria.jcyl.es/historia/personajes/5412.htm|fechaarchivo=30 de noviembre de 2015}}
* {{cita web|autor =Biografías y vidas |año = |url =http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/maria_demolina.htm |título =María de Molina |obra = |fechaacceso = 26 de marzo de 2008| idioma = español}}
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