Diferencia entre revisiones de «Caso José Bretón»

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Al salir de la casa de sus padres, José Bretón, junto con sus dos hijos, se dirigió con su vehículo a la finca de Las Quemadillas, suministrando a los niños durante el trayecto, o al llegar a la misma, un número indeterminado de pastillas de los [[Tranquilizante|tranquilizantes]] “Motivan” y “Orfidal”, para facilitar su adormecimiento total y/o su muerte. Una vez que llegaron a la finca, sobre las 13:48 horas de dicho día, José Bretón telefoneó de nuevo a su esposa, sin que lograra comunicar con ella, por lo que decidió seguir con su propósito.
 
Acto seguido, conforme a lo que ya tenía previsto y meditado, preparó una especie de [[pira funeraria]] cuyos elementos esenciales ya tenía dispuestos, en un lugar nuevo de la finca, entre varios [[Citrus × sinensis|naranjos]] y sin visibilidad desde el exterior, en la cual colocó los cuerpos de sus hijos (sin que pudiera determinarse si ya estaban sin vida o todavía no habían fallecido), junto con una mesa metálica con el tablero en posición vertical, que cubría prácticamente en toda su longitud el cuerpo de los menores y la propia pira, y prendió una gran [[hoguera]] que avivó rápidamente gracias al uso de [[leña]] –unos 250 kilogramos– y [[gasoil]] –alrededor de 80 litros–, que llegó a alcanzar temperaturas de hasta 1200 °C, logrando un efecto similar a un [[Cremación|horno crematorio]]. Ante la magnitud de la temperatura, las partes blandas de los cuerpos de los niños desaparecieron rápidamente, quedando únicamente unos [[Huesos cuneiformes|restos óseos]]. José Bretón permaneció junto a la hoguera hasta las 17:30, alimentándola de gasoil (acelerante) para mantener la elevada temperatura que permitiera la total calcinación y desaparición de los cuerpos de sus hijos.
 
A continuación, José Bretón condujo hasta el entorno de la “Ciudad de los Niños” cordobesa, aparcando sobre las 18:01 a unos trescientos metros, intercambiando mensajes telefónicos de [[mensajería instantánea]] en los minutos posteriores con su hermano Rafael Bretón, haciéndole creer que estaba en las proximidades del parque con sus hijos; haciendo lo propio con su madre, que lo llamó por teléfono desde su domicilio. Cuando José Bretón consideró que había transcurrido un tiempo suficiente para hacer creíble la ficticia desaparición de sus hijos, llamó de nuevo a su hermano Rafael, sobre las 18:18, diciéndole que había perdido a los niños, realizando otras llamadas a la familia, logrando que tanto su hermano como su cuñado José Ortega acudieran a la “Ciudad de los Niños” para iniciar la búsqueda.
La defensa decidió entonces interponer un [[recurso de casación]] ante el [[Tribunal Supremo (España)|Tribunal Supremo]], recurso que fue desestimado por unanimidad en julio de 2014.<ref>{{Cita noticia|apellidos = Peral|nombre = María|título = El Supremo confirma la condena de José Bretón a 40 años de cárcel|url = http://www.elmundo.es/andalucia/2014/07/09/53bd14a8e2704ea1248b4573.html|fecha = 9 de julio de 2014|fechaacceso = 18 de abril de 2015|periódico = [[El Mundo (España)|El Mundo]]|página = }}</ref>
 
En marzo de 2015 la Audiencia Provincial de Córdoba rebajó la condena inicial de 40 a 25 años de cárcel a instancia de la defensa.<ref>{{Cita noticia|apellidos = |nombre = |título = Bretón estará un máximo de 25 años en prisión por asesinar a sus dos hijos|url = http://www.elcorreo.com/alava/sociedad/201503/10/breton-estara-maximo-anos-20150309223615.html|fecha = 10 de marzo de 2015|fechaacceso = 18 de abril de 2015|periódico = [[El Correo]]|página = }}</ref> Bretón había sido condenado por tres delitos distintos (dos asesinatos y una simulación de [[secuestro]]), por lo que le era de aplicación lo dispuesto en el artículo 76 del [[Código Penal de España|Código Penal]].<ref group='"nota'">{{cita|Artículo 76.
 
1. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, el máximo de cumplimiento efectivo de la condena del culpable no podrá exceder del triple del tiempo por el que se le imponga la más grave de las penas en que haya incurrido, declarando extinguidas las que procedan desde que las ya impuestas cubran dicho máximo, que no podrá exceder de 20 años. Excepcionalmente, este límite máximo será:
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