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{{otrosusos|Clímene}}
== Etimología del nombre ==
Del griego Κλυμενη Klymenê, «fama»{{otrosusos|Clímene}}
 
== Clímene ==
En la [[mitología griega]], '''Clímene''' era una [[oceánide]], hija por tanto de [[Océano (mitología)|Océano]] y [[Tetis (titánide)|Tetis]].<ref>[[Hesíodo]]: ''[[Teogonía]]'', 358.
* 334 - 370 (Hijos de [[Tetis (titánide)|Tetis]] y [[Océano (mitología)|Océano]]. [[Oceánidas]] y [[Oceánide]]s): [//es.wikisource.org/wiki/Teogon%C3%ADa#Hijos_de_Tetis_y_Oc.C3.A9ano._Oce.C3.A1nidas_y_Oce.C3.A1nides_.28334_-_370.29 texto español] en [[Wikisource]].
** [//el.wikisource.org/wiki/%CE%98%CE%B5%CE%BF%CE%B3%CE%BF%CE%BD%CE%AF%CE%B1#v330 Texto griego] en Wikisource.</ref> Fue la esposa de [[Mérope (rey de Etiopía)|Mérope]], rey de [[Etiopía]]. Clímene fue seducida por el dios-Sol [[Helios]], que la hizo madre de [[Faetón]] y de las [[helíades]], aunque algunos autores piensan que la madre de estos era la [[ninfa]] [[Rodo]]. Otra versión hace de Clímene la esposa legítima de Helios, ignorando la historia de Mérope.
</ref> El dios y la ninfa fueron padres de tres mil hembras (las oceánides) y tres mil varones (los ríos de la Tierra) [[Ilíada|en Il. XIV 201]]) Fue la esposa de [[Mérope (rey de Etiopía)|Mérope]], rey de [[Etiopía]]. Clímene fue seducida por el dios-Sol [[Helios]], siendo, además, su primera amante,([[Metamorfosis (Ovidio)|en Ov. Metamorfosis, Libro II]]), que la hizo madre de [[Faetón]] y de las [[helíades]], aunque algunos autores piensan que la madre de estos era la [[ninfa]] [[Rodo]]. Otra versión hace de Clímene la esposa legítima de Helios, ignorando la historia de Mérope.
 
== Clímene y [[Faetón]] en las [[Metamorfosis (Ovidio)|Metamorfosis]] ==
Cuando Faetón, insultado por Épafo, le suplicó a su madre que le de una prueba de su linaje divino, Clímene se compadeció y accedió a que éste conociera a su padre. Para ello la oceánide le entregó a su hijo una urna que recibió de su padre, Helios, la noche en que Faetón fue concebido. Por indicación del dios la caja nunca había sido abierta por Clímene: ésta esperaba el momento en que el fruto de la unión de ambos fuera digno de recibir el objeto sagrado. Cuando Faetón tuvo en sus manos la urna, deseoso de descubrir su contenido (pues pensó que le llevaría de alguna manera hasta su padre el Sol), trató de abrirla, pero su madre le retuvo con advertencias. La urna, de oro y con un caballo grabado en cada una de sus esquinas, no debía ser abierta hasta que Faetón no se hallara en presencia de su padre. De lo contrario, las consecuencias de desobedecer a un dios podían ser gravísimas. Faetón rió ante la preocupación de su madre, ¿qué dios podría hacerle mal a su propio hijo? Pero para tranquilizarla decidió seguir su consejo. Clímene también le anunció que debía llegar hasta el límite de la Tierra por el que sale su padre, y allí encontraría su palacio.
 
Faetón andó durante días, pero por mucho que andaba, no conseguía alcanzar el límite de la Tierra: siempre había algo más allá. Al final, cansado, se sentó a reposar en en claro de un bosque y allí decidió abrir la urna que su madre le había entregado. La caja estaba sellada para que fuera más fácil seguir la orden de Helios: no abrirla bajo ninguna circunstancia hasta no hallarse ante su presencia. Cada vez que Faetón introducía la hoja de su cuchillo entre la urna y su tapa para tratar de separarlas, sonaban unos lamentos que le recordaban a la voz de su madre. Al principio no distinguía las palabras y siguió intentando destapar la urna, pensando que esos sonidos no serían más que los murmullos de algún arroyo, que el cansancio convertía en una voz conocida. Pero llegó un momento en que los gemidos de Clímene se hicieron más fuertes y nítidamente le suplicó a su hijo que no siguiera intentándolo, o moriría. Faetón, aterrorizado, sacó el cuchillo de la hendidura, pero ya era demasiado tarde: la tapa cayó de la urna y de ésta salieron los rayos del mismo Sol, que abrasaron a Faetón, dejando su cuerpo quemado en el bosque.
 
Todo esto lo vio Clímene en sueños, despertó gritando presa de la angustia, golpeándose el pecho y arrancándose los cabellos. Hizo levantar a sus hijas las Helíades y todas fueron entre lamentos al bosque que se le había representado a Clímene en sueños, donde encontraron los restos de Faetón. Las Helíades lloraron tan fuertemente  ante el sepulcro y tanto se lamentaron que los dioses las convirtieron en álamos y sus lágrimas en ámbar, que cayeron al río Erídano (Po).
 
Clímene se vio entonces sin ninguno de sus hijos de Helio, y entre gritos y llantos caminó durante cuatro meses hasta que consiguió llegar al límite de la Tierra donde encontró el palacio del Sol. Allí le contó al dios todo cuanto había ocurrido, y éste sintió el dolor propio de un padre. Como compensación, le ofreció al Clímene un deseo, jurando por la laguna Estigia que cumpliría cualquier cosa que estuviera en su mano. La oceánide, deseosa de encontrar un final como el de su hijo y sabiendo a lo que se exponía, le pidió al Sol manejar su carro durante un día completo. Helios trató de impedírselo, ofreciéndole otros muchas gracias, pero Clímene insistió en que quería conducir el carro y ningún dios puede romper un juramento hecho por la laguna Estigia, así que finalmente Helios se lo prestó.
 
Tras muchos consejos sobre cómo debía manejarlo, el Sol vio a Clímene al empezar el nuevo día alejarse con su carro. Los caballos, al no sentir el peso ni la fuerza del Dios, pronto se descontrolaron y el carro en llamas se acercó demasiado a la Tierra quemando todo lo que encontraba a su paso y abrasando a la propia Clímene. Así murió entre las llamas del Sol, igual que había muerto Faetón. Helios se encontraba tan agobiado por la pena que un día entero transcurrió sin Sol, y la Tierra sólo se iluminaba por los grandes incendios que el carro había provocado. Y para que la memoria de Clímene y su hijo no se perdiera y ya que murieron a causa de sus rayos, el dios los convirtió en constelaciones, de manera que Faetón y su madre sólo aparecen con el resto de las estrellas cuando el Sol ya no está en el cielo.<ref>{{Cita libro|apellidos=|nombre=Ovidio|enlaceautor=|título=Metamorfosis|url=|fechaacceso=|año=|editorial=|isbn=|editor=|ubicación=|página=|idioma=|capítulo=}}</ref>
 
== Referencias ==
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