Diferencia entre revisiones de «Pedro Estala»

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Su familia era oriunda de [[Valencia]], pues su madre Antonia Ribera había nacido en Alicante y en esa ciudad se desposó con Hipólito Casiano Antonio Estala, médico y padre del escritor, el 10 de febrero de 1754. El abuelo paterno, José Estala Valero, venía de Valencia pero era vecino de Daimiel por haberse casado con la manchega María Josefa Lozano Ruiz de Valdelomar, que había nacido en esta localidad ciudadrealeña y era acaudalada y de origen hidalgo; de ahí que con frecuencia Estala sustituyera su segundo apellido por el de Valdelomar. El matrimonio tuvo nueve hijos, de los que el escritor fue el tercero.
 
Estala se educó probablemente en un colegio de [[Escolapios]] de [[Madrid]]; en 1774 viste la sotana escolapia y en 1776 emite los votos solemnes. En 1778 ingresa como profesor en el Colegio de San Fernando del barrio de Avapiés, donde impartirá humanidades hasta 1788, año en que es nombrado catedrático de retórica y griego en el Seminario Conciliar de San Carlos en Salamanca, en plena época dorada de la Orden de las [[Escuelas Pías]], recién reformada por [[Felipe Scío de San Miguel]] de forma que se fomentara el estudio de las lenguas clásicas para sustituir a la expulsada orden jesuita en ese terreno. Al contrario de lo que afirma [[Marcelino Menéndez Pelayo]], no existen pruebas que afirmen que Estala estudió Filosofía y Teología en Salamanca. Pero sí viajó a menudo a Salamanca desde 1776, como vinculado ala [[Felipe Bertrán]], obispo de Salamanca desde 1763 e Inquisidor general desde 1774 [[Felipe Bertrán]]. Fue este importante protector, que era valenciano, como la familia paterna de Estala de Estala, quien creó el Seminario de San Carlos de Salamanca donde Estala ingresó como catedrático de retórica y griego en 1788 y era valenciano, como la familia paterna de Estala.
 
Al ser trasladados los restos del obispo en 1789 a Salamanca desde Madrid, donde había fallecido en 1783, Pedro Estala pronunció una oración fúnebre en latín que hace pensar en la estrecha relación que los ligó; muy probablemente fue su secretario o el encargado de gestionar el largo proceso que culminó con la creación del Seminario de San Carlos, que fue una auténtica obsesión para Bertrán, quien era, además, proclive al [[jansenismo]] y un auténtico paladín de la traducción de las Sagradas Escrituras a la lengua vulgar, cuyo permiso de traducción consiguió al fin en 1782 y fue encomendado al escolapio ya citado Scío. En el Seminario recién fundado confraternizó Estala con el que será gran amigo suyo y de [[Leandro Fernández de Moratín]], [[Juan Antonio Melón]]. Por esas fechas trabó amistad con [[José Iglesias de la Casa|Iglesias de la Casa]] y [[Juan Meléndez Valdés]]. En 1778 ingresa como profesor en el Colegio de San Fernando de Madrid de las Escuelas Pías y reside en el Convento de la Victoria, en la Puerta del Sol.
 
En su celda tiene lugar una activa tertulia a la que asisten Moratín hijo, Melón, el escolapio [[Juan Navarrete]], [[León de Arroyal]] y [[Juan Pablo Forner]]. Entre todos propugnan una estética clasicista que toma como modelos a los poetas franceses contra los poetas copleros casticistas e improvisadores de poemas de circunstancias que se siguen inspirando en el ''Arte poética'' de Rengifo, contra los poetas ilustrados cuyos temas son más elevados pero que incurren en prosaísmo, como [[Tomás de Iriarte]] o [[Cándido María Trigueros]] o contra los epígonos del gongorismo como [[Vicente García de la Huerta]]. Los cuatro amigos forman una academia burlesca bajo los nombres en clave de Damón (Estala), Alfesibeo (Navarrete), Amintas (Forner) y Mirtilo (Moratín), a los que se agregaron Arcadio ([[José Iglesias de la Casa]]) y Batilo ([[Juan Meléndez Valdés]]). Esta pequeña tertulia dirige sus pullas sobre todo contra [[Vicente García de la Huerta]] por la selección de autores de su ''Teatro Hespañol'' (sic), 1785, en la que recoge muchas obras de [[Pedro Calderón de la Barca]] y ninguna de [[Félix Lope de Vega]], [[Tirso de Molina]], [[Juan Ruiz de Alarcón]] o [[Miguel de Cervantes]]. En 1785 edita Estala las ''Poesías de Francisco de Figueroa, llamado el Divino'' y en 1786 comienza Estala su colaboración con Ramón Fernández, profesor de cirugía de la Corte aficionado a las letras, con quien pretende reimprimir una colección de clásicos españoles, la llamada ''Colección de Poetas Castellanos de Ramón Fernández''. El papel de Ramón Fernández fue principalmente de financiero, mientras que Estala redactaba los prólogos y preparaba los textos de los trece primeros volúmenes. Sin embargo, se ha confundido durante muchos años a este Ramón Fernández con el propio Pedro Estala, creyendo que era un seudónimo, hasta que René Andioc deshizo la confusión al hallar un pleito en el [[Archivo Histórico Nacional]] entre estos dos personajes.
 
En 1786 Forner, Melón, Estala, Navarrete y Guillermo López Bustamante conciben la idea de editar una colección de clásicos latinos. Juan Antonio Melón se hace cargo del proyecto y consigue el permiso de Carlos III en 1787. Para ello Melón recorre Francia, Inglaterra y Holanda en busca de las mejores ediciones y diez años más tarde edita las obras completas de Cicerón en 14 tomos con el texto de Olivet y la clave de Ernesti, revisados por sus amigos, quienes poco a poco se fueron separando del proyecto hasta dejar solo a Melón con él, como Estala confesó a [[Wilhelm von Humboldt]] cuando pasó por Madrid a fines de 1799. Por otra parte, Estala y Forner estuvieron ocupados en la redacción de un catecismo educativo en asociación con el maestro [[Joan Picornell]], por lo demás un curioso personaje que inspiró en Madrid la llamada [[Conspiración del Cerrillo de San Blas]] en 1795 que pretendía proclamar una constitución, por lo cual fue desterrado a América, donde prosiguió sus actividades revolucionarias. Años más tarde Estala esbozará con otros un proyecto de reforma educativa durante el reinado de [[José I de España|José I]]. Por otra parte, colaboró con el también escolapio de San Fernando [[Luis Mínguez Calderón]] en la traducción de algunos tomos de la ''Encyclopédie Méthodique'' francesa, que era un intento de respuesta ortodoxa a la famosa ''Enciclopedia'' dirigida por Diderot, en concreto los dedicados a la gramática y la literatura. No ha de extrañar que el primer suscrito a dicha traducción sea el protector de Estala, el Inquisidor general Felipe Bertrán. Fue el famoso artículo de esta enciclopedia sobre España de [[Masson de Morviliers]] el que provocó un escándalo general a consecuencia del cual la edición fue expurgada. De todos modos la edición quedó truncada y a medias; la labor de Estala fue traducir algunos artículos y redactar parte de los nuevos del tomo A del diccionario consagrado a Gramática y Literatura, mientras que otros los tradujeron y redactaron Mínguez u otros ignorados colaboradores suyos. Estala no publicó su firma por miedo a que su amigo Forner, furibundo antigalicista, se incomodase con él. Sus artículos van firmados con el seudónimo "Un anónimo". Especialmente extensos y profundos son sus artículos consagrados a los "Acarneos" de [[Aristófanes]] y a la "Argumentación".