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Estado policial

Estado donde el gobierno mantiene un estricto control sobre la sociedad

Un Estado policial es un Estado donde el gobierno mantiene un estricto control sobre la sociedad, particularmente a través de la supresión de las libertades civiles y a menudo mediante una fuerza de policía secreta y un gran despliegue e inversión en mecanismos de vigilancia. Esto implica que el control por el gobierno contradice la voluntad de los individuos que están siendo controlados. Así, un Estado policial es inherentemente antidemocrático y es similar a la ley marcial.

LiteraturaEditar

En la literatura, el mejor ejemplo de Estado policial es el que se plantea en la novela de George Orwell 1984, que describe un régimen totalitario que utiliza la excusa de guerra constante para permitir que la policía y las cámaras de seguridad controlen a toda la población.

Otro ejemplo de estado policial es el presentado en la novela gráfica V for Vendetta, escrita por Alan Moore, claramente influida por la obra de Orwell. Allí se presenta un gobierno británico que controla a la población mediante una estricta vigilancia utilizando prácticamente los mismos métodos que en 1984. En V for Vendetta se tratan elementos fundamentales como la constitución de la autoridad, la eliminación de las oposiciones y diferencias y la manipulación mediática.

Estados policialesEditar

Ejemplos de estados policiales podrían encontrarse en la Alemania durante el nazismo, en la Union Soviética bajo el régimen comunista de Stalin y sus sucesores, en Yugoslavia durante la dictadura de Tito, en la Alemania del Este donde se creó la Stasi, (Ministerio para la seguridad del estado) copiando así el modelo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas para controlar a todos los ciudadanos, en España durante el franquismo, así mismo se estableció un Estado policial en Argentina a través de la ley Orgánica para la Policía Federal a través del decreto 333 durante la dictadura de Pedro Eugenio Aramburu, entonces presidente de facto, montándose un estado policial a través de las agencias de control social.[1]

ConsideracionesEditar

Similar a la perspectiva de Orwell el Estado policial ejerce sobre la población ubicada en el territorio sobre el que tiene jurisdicción, y que la diferencia radica sólo en el grado de invasión a las libertades, donde además esto es difícil de definir, puesto que todos los Estados vigilan secretamente a toda su población -o públicamente pero bajo el convencimiento y aprobación civil de que están siendo protegidos por su propio bien- en la medida de sus recursos o de los intereses que protegen. Y precisamente debido al hecho de que es secreto o maquillado, no se conocen completamente la magnitud del hecho ni las intenciones reales detrás de todo el aparato de vigilancia.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. MARTEAU, Juan (2002) “Azul casi negro: La gestión policial en Buenos Aires. Notas para una un política policial democrática” en Briceño, León (Comp.), Violencia, Sociedad y justicia en América Latina, Buenos Aires, CLACSO.

Enlaces externosEditar