Feria libre

Una feria libre es un mercadillo periódico que funciona en calles de las ciudades chilenas. Su existencia data desde la época colonial. A pesar de la modernidad y los supermercados en las grandes ciudades, prosperan y renacen antiguas ferias de productos, principalmente agrícolas. Es característico un canto o grito típico que hace el feriante promocionando su mercadería.[1]

Feria en la comuna de La Florida, al sur de Santiago de Chile, instalándose durante la madrugada.

Cada puesto tiene un sector marcado en la calle, designado por el municipio, o se ocupa un sector ganado con el tiempo. Los vendedores llevan toldos desarmables para protegerse del sol y a veces de la lluvia. Al final de la feria existen los "coleros", es decir, vendedores irregulares o informales que aprovechan el flujo de público para vender sus productos. Las "colas" han evolucionado en el tiempo al grado que a veces superan en número e importancia a los integrantes oficiales de la feria.[cita requerida]

Productos en la feria de Los Dominicos.

En las ferias libres se vende desde productos agrícolas perecederos hasta ropa, herramientas, mobiliario, carne y pescados, mascotas, libros usados, etc. También aparecen artistas callejeros, políticos en campaña, predicadores, grupos de escultismo y juveniles ofreciendo rifas, empresas de suscripciones de teléfonos, de televisión por cable, de Internet, etc. Algunas se han transformado en atractivo turístico, principalmente de coleccionistas.[cita requerida]

Un túnel sanitizador instalado en una feria libre de Maipú como medida preventiva ante la pandemia de coronavirus de 2020.

A pesar de la competencia con supermercados y las protestas de los vecinos más cercanos por la basura y los olores,[2]​ las ferias han luchado por su existencia llegando a acuerdos con los municipios. Es así como algunas han homogeneizado los colores de sus toldos y se han preocupado de dejar limpio el espacio ocupado.[cita requerida] Según un informe de la Cámara Nacional de Comercio y Chiletabacos, solo las ferias del Gran Santiago venden 173 000 millones de pesos chilenos al año (350 millones de dólares).[cita requerida] Los "coleros" venden productos por 76 000 millones de pesos (150 millones de dólares) al año.[3]

Se ha implementado en el presupuesto nacional de Chile un fondo concursable orientado a la modernización de las ferias libres, asignando 1.000 millones de pesos chilenos destinados a proyectos para modernizar las ferias desde Arica hasta Aysén.[4]

En la literatura y en las teleseries chilenas abundan referencias a los feriantes, por ejemplo, en Corazón de María, emitida en 2007 por Televisión Nacional de Chile.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar

https://web.archive.org/web/20191122112924/http://ferias-internacionales.com/