Filosofía de la biología

rama de la filosofía de la ciencia que estudia los principios y supuestos de la biología

La filosofía de la biología es una subdisciplina de la filosofía de la ciencia encargada del estudio de los presupuestos e implicaciones filosóficas (epistemológicos y ontológicos) de la biología. La historia de la biología, la sociobiología y la bioética son campos de investigación estrechamente relacionados con la filosofía de la biología.

Algunos temas pasados y presentes de la filosofía de la biología son las unidades de selección, la emergencia, el determinismo biológico, la reductibilidad de la biología, el reduccionismo genético, la epistemología evolucionista, el origen de la vida, el debate externalistas contra internalistas, adaptacionistas contra estructuralistas y vitalistas contra antivitalistas.

Temas principalesEditar

Unidades de selecciónEditar

Una unidad de selección, también llamada objeto de selección o individuo evolutivo, es una entidad biológica dentro de la jerarquía de la organización biológica (genes, células, organismos, grupos, especies) que está sujeta a selección natural.

Durante varias décadas ha habido gran debate entre los biólogos acerca de en qué medida ha sido moldeada la evolución por las presiones selectivas a estos distintos niveles. Este debate ha tratado en igual medida sobre qué significa una unidad de selección y sobre la importancia relativa de estas unidades, es decir, ¿es la selección individual, o la de grupo, la que ha impulsado la evolución del altruismo? Cuando se observa que el altruismo reduce la aptitud de los individuos, es difícil saber cómo ha evolucionado el altruismo en el contexto de la selección darwiniana actuando sobre los individuos; ver selección de parentesco.

EmergenciaEditar

 
"Catedral" producida por una colonia de termitas. Según el emergentismo esta "catedral" no puede ser reducida a la suma de las aportaciones individuales de las termitas, ni puede predecirse su forma a partir de las propiedades conductuales de las termitas individuales.

La emergencia o el surgimiento hace referencia a aquellas propiedades o procesos de un sistema no reducibles a las propiedades o procesos de sus partes constituyentes. El concepto de emergencia se relaciona estrechamente con los conceptos de autoorganización y superveniencia, y se define en oposición a los conceptos de reduccionismo y dualismo, y considera que «el todo es más que la suma de las partes».

La mente, por ejemplo, es considerada por muchos como un fenómeno emergente, ya que surge de la interacción distribuida entre diversos procesos neuronales (incluyendo también algunos corporales y del entorno) sin que pueda reducirse a ninguno de los componentes que participan en el proceso (ninguna de las neuronas por separado es consciente).

El concepto de emergencia es muy discutido en ciencia y filosofía debido a su importancia para la fundamentación de las ciencias y las posibilidades de reducción entre las mismas. Resulta igualmente crucial dadas las consecuencias e implicaciones que tiene para la percepción misma del ser humano y su lugar en la naturaleza (los conceptos de libre albedrío, responsabilidad o consciencia dependen, en gran medida, de la posibilidad de la emergencia). El concepto de emergencia ha adquirido renovada fuerza a raíz del auge de las ciencias de la complejidad y desempeña un papel fundamental en la filosofía de la mente y la filosofía de la biología.

Determinismo biológicoEditar

El determinismo biológico, en sociología, filosofía de la ciencia y biología, describe la creencia de que el comportamiento humano es controlado por los genes de un individuo.

El determinismo biológico afirmaría que tanto las normas de conducta compartidas como las diferencias sociales y económicas que existen entre los grupos, básicamente diferencias de raza, de clase y de sexo, derivan de ciertas diferencias heredadas innatas, y que en este sentido, la sociedad constituye un reflejo fiel de la biología. El determinismo biológico habría desempeñado un papel negativo en la explicación y creación de conceptos como la raza, el género y la sexualidad.[1]

El determinismo biológico se plantea hoy en términos de determinismo genético, un conjunto de teorías que defienden la posibilidad de dar respuestas últimas al comportamiento de los seres vivos a partir de su estructura genética. Por lo tanto, la conducta, tanto de los animales como del ser humano, obedece a formas que han sido necesarias para la supervivencia de sus genes, y que se extienden a complejos sistemas sociales adaptados a su más favorable proceso evolutivo.

El consenso científico es que actualmente no hay pruebas para el determinismo biológico estricto en las ciencias biológicas y psicológicas. Los rasgos físicos y comportamientos son fenotipos ya que son el resultado de interacciones complejas entre la biología y el medio ambiente.[2]

Reductibilidad de la biologíaEditar

De acuerdo a Mario Bunge, los entes vivos, aunque compuestos por elementos físicos y químicos, poseen propiedades emergentes propias; por lo que la biología no es completamente reducible a la física y la química.[3]

Vitalismo y antivitalismoEditar

 
Xavier Bichat, uno de los principales defensores del vitalismo.

El vitalismo es una teoría protocientifica según la cual los organismos vivos se caracterizan por poseer una fuerza o impulso vital que los diferencia de forma fundamental de las cosas inanimadas y no está sujeta a las leyes fisicoquímicas generales.[4]​ A pesar de una larga trayectoria histórica intentando demostrar que se trataba de una teoría obsoleta, la obra de George Canghillem y los trabajos de la teórica Jane Bennet siguen planteando que el alcance explicativo del vitalismo, sigue más vivo que nunca.[5]

Tradicionalmente se describe como una fuerza inmaterial específica, distinta de la energía estudiada por la física y otro tipo de ciencias que, actuando sobre la materia organizada, daría como resultado la vida y sin la que sería imposible su existencia. Este fundamento físico en su sentido más puro se encuentra actualmente rechazado,[6][7]​ no obstante, también encuentra base en fundamentos antropocéntricas o racionalistas, entre otros.

La tesis contraria, el antivitalismo, propugnaba que la fuerza vital no existe y que las reacciones fisicoquímicas que se dan en un organismo vivo siguen las mismas leyes que rigen en la materia inanimada.

También se conoce por «vitalismo» a lo que Scott Lash y otros autores llaman «defensa de la vida».[8]​ Así, sería usado por movimientos tales como el movimiento animalista,[9]​ el antiabortismo,[10]​ el antimilitarismo, el ecologismo, el pacifismo[11]​ o el veganismo, pero también por estudiosos de la obra de pensadores como Friedrich Nietzsche[12]​ o José Ortega y Gasset.[13]​ Los planteamientos orientales de esta segunda definición vendrían de la mano del maestro jaina Mahāvīra en el Oriente, quien combinó el ascetismo de Pārśvanātha con las enseñanzas de los naturalistas ajivika, término que, en sánscrito, significa «vivientes».

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Feminist Frontiers, Ninth Edition, by Taylor, Whittier, and Rupp; How Societies Work, Fourth Edition, by Joanne Naiman
  2. Nature via Nurture by Matt Ridley, 2003
  3. Bunge, M. & Ardila R. (2002) Filosofía de la psicología. México: Siglo XXI.
  4. BECHTEL, WILLIAM and ROBERT C. RICHARDSON (1998). Vitalism. In E. Craig (Ed.), Routledge Encyclopedia of Philosophy. London: Routledge. Vitalism
  5. Greco, Monica (2005-02). «On the Vitality of Vitalism». Theory, Culture & Society (en inglés) 22 (1): 15-27. ISSN 0263-2764. doi:10.1177/0263276405048432. Consultado el 1 de marzo de 2020. 
  6. A Cultural History of Medical Vitalism in Enlightenment Montpellier - Elizabeth Ann Williams - Google Books
  7. Greco, M. (1 de febrero de 2005). «On the Vitality of Vitalism». Theory, Culture & Society 22 (1): 15-27. doi:10.1177/0263276405048432. 
  8. Entrevista a Scott Lash
  9. Animalismo y vitalismo
  10. «Antiabortismo y vitalismo (véase el comentario)». Archivado desde el original el 7 de abril de 2014. Consultado el 3 de abril de 2014. 
  11. Pensamiento Pacifista. Obra filosófica. Icaria Editorial. 2004. p. 156. Consultado el 3 de abril de 2014. 
  12. El vitalismo de Friedrich Nietzsche
  13. Capítulo III de la obra de Sánchez Villaseñor, José (2007). Pensamiento y Trayectoria de José Ortega y Gasset. Obra filosófica. Universidad Iberoamericana. p. 270. Consultado el 3 de abril de 2014. 

Enlaces externosEditar