Fortún ibn Qasi

Fortún Casio o Fortún ibn Qasi (en árabe, فرتون بن قازي; n. c. 710) fue un valí de Zaragoza de origen hispanorromano y/o visigodo y ancestro de la dinastía de los Banu Qasi, señores del valle del Ebro durante los siglos viii, ix y principios del x.[1][a]

Antecedentes familiaresEditar

Fortún ibn Qasi era el primogénito del conde Casio, un noble terrateniente hispanorromano de los últimos años del reino visigodo de Toledo. Su nombre de nacimiento era Fortunius Cassius, pero se lo cambió cuando junto con su padre se convirtió al islam en 714; desde entonces su nombre en árabe fue «فرتون بن قازي بن فرتون» (Furtūn ibn Qāsī ibn Furtūn).

Según Ibn Hazm, historiador árabe del siglo XI, los hermanos de Fortún fueron Abu-Thawr, Abu-Salama, Yunus y Yahya.[3]​ El hecho de que todos los hermanos llevaran un nombre musulmán, menos el primogénito Fortunius, hace que muchos historiadores, como por ejemplo Alberto Cañada, opinen que Fortún nació antes de la conversión del conde Casio al Islam, mientras que otros afirman que nació después de 714.

Consolidación de los Banu Qasi; nupcias de FortúnEditar

Su padre viajó con el conquistador árabe de la península ibérica, Musa ibn Nusair, hasta Damasco para rendir homenaje al califa omeya Al-Walid I. De vuelta, pactó el compromiso de su hijo Fortún con Asima bint Abd al-Aziz,[b][c]​ nacida entre 713 y 717.[d]

Fortún fue padre de dos hijos:[e]

Parece que a la muerte de su padre, el conde Casio, Fortún heredó las posesiones de las tierras entre Zaragoza, Nájera, Tudela, Tarazona y fue nombrado valí de Zaragoza en nombre del califa omeya de Damasco.

NotasEditar

  1. «Curiosamente, se ha insistido siempre en definir a los Banu Qasi como godos de origen, cuando es así que en su familia no existe un solo nombre de origen godo. Todos los autores musulmanes le hacen descender del conde visigodo Casio, pero el nombre de este personaje es latino, igual que el de muchos de sus descendientes: Fortunius, Lupus, etc. Hay que deducir por tanto que nos hallamos ante un linaje de evidente raíz hispano-romana.»[2]
  2. Llamada Aisha por algunos. La similitud gráfica en árabe entre Aisha y Asima puede haber originado una doble lectura; pero António Rei ha optado por la segunda por acercarse más a la onomástica de esta rama que desciende de Umar; y también por la descendencia de Fátima, especialmente la de sus dos hijos al-Hassan y al-Hussayn. Aunque pudiera tener reflejos en ramas colaterales, no usaban conscientemente el nombre de Aisha debido a que la esposa del Profeta se llamaba así y fue una fuerte opositora de Alí cuando este disputaba el Califato.[4]
  3. El artículo de Antonio Rei desarrolla la descendencia del profeta Mahoma en los linajes hispanos. Los datos están en general bien referenciado, sin embargo precisamente en la parte que atañe a este artículo no se aportan fuentes primarias además de entrar en juego una hipótesis del autor, y es que Egilona era pariente (aventura entre prima o sobrina) del conde Casio, cabeza del linaje de los Banu Qasi. Luego, al matrimonio entre Abd al-Aziz ibn Musa y Egilona, que si se tiene constancia que existió, se le atribuye una hija que no se ha encontrado documentada en ningún otro artículo, Asima bint Abd al-Azid, y que sería la mujer de Fortún ibn Qasi, lo que a su vez reforzaría su hipótesis anterior, al volverse a unir los lazos con los Banu Qasi. Es una hipótesis plausible, pero que sin saber de donde sale el dato de Asima es difícil de aceptar. Por otro lado, otros autores como Jesús Lorenzo Jiménez, son de la opinión de que el conde Casio no pasaría de ser un terrateniente de la rivera del Ebro con importancia a nivel local, lo que no parece corresponderse con el que sería, siguiendo la hipótesis, un pariente de Egilona, esposa del rey visigodo Rodrigo en el momento de la conquista.
  4. Según António Rei nacida en 715.[4]
  5. Lorenzo Jiménez menciona a los hijos, pero no cita el nombre de la madre.[3]
  6. El hecho de que el hijo de Fortún y Aisha se llame Musa y este nombre se convierta en un nombre tradicional en la descendencia, fue una forma de perpetuar la memoria de su antepasado árabe Musa ibn Nusayr, uno de los conquistadores de al-Ándalus.[4]

ReferenciasEditar

  1. Cañada Juste, 1980, p. 6.
  2. Salazar y Acha, 200, p. 32, n.11.
  3. a b Lorenzo Jiménez, 2010, p. Cuadro Genealógico en CD que acompaña al libro.
  4. a b c Rei, 2011/2012, p. 44.

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar