Francisco Solórzano Béjar

político mexicano

Francisco Solórzano Béjar fue un revolucionario y político mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional que fue gobernador de Colima.

Francisco Solórzano Béjar


Senador al Congreso de la Unión de México
por Colima
Primera Fórmula
1 de septiembre de 1928-31 de agosto de 1932


Gobernador de Colima
1925-1925
Predecesor Simón García
Sucesor Pedro Torres Ortiz


Diputado del Congreso de la Unión
por el distrito 2 de Colima
1924-1926
Predecesor Salvador Vizcarra
Sucesor Francisco J. Silva


Diputado del Congreso de la Unión
por el distrito 1 de Colima
1922-1924
Sucesor José Llerenas

Información personal
Nacimiento 1898
Colima, México
Fallecimiento 1958 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Mexicana
Información profesional
Ocupación Político Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Partido Revolucionario Institucional

Nació en la ciudad de Colima el 14 de mayo de 1898. Estudió la licenciatura en derecho y fue Juez del Ramo Civil y de Hacienda en 1919. Fue diputado federal en dos legislaturas seguidas. A la caída de Gerardo Hurtado Suárez, fue designado gobernador sustituto para concluir el periodo de 1923 a 1927, iniciando su gubernatura el 4 de mayo de 1925.

Expidió la primera Ley del Trabajo que rigió en el estado y que ocupó bienes del clero. Durante su administración se inició el movimiento cristero, por lo que tomó medidas de disminución del número de sacerdotes y la ejecución de los detenidos. Fue senador de la república en 1928, pero al año siguiente fue desaforado al figurar en la sublevación en contra del presidente Emilio Portes Gil. En 1930 pretendió derrocar al gobernador Laureano Cervantes con el apoyo de varios diputados locales, pero al fallar el golpe, salió del estado y no volvió a figurar en la política. Fue notario público en la Ciudad de México hasta su muerte.

El historiador colimense Ricardo Guzmán Nava, afirma que siendo Solórzano Béjar gobernador, la noche del 3 de septiembre de 1926 fueron privados de la libertad alrededor de millones de colimenses a manos de las autoridades militares que eran comandadas por el general Benito García, acusados de estar implicados en el conflicto religioso y que intentaban sublevarse en contra del gobierno, que en febrero anterior había limitado el número de sacerdotes católicos.