Ganadería extensiva

La ganadería extensiva es aquella que aprovecha eficientemente los recursos naturales del territorio, con una baja utilización de insumos externos y principalmente mediante pastoreo.

Ejemplo de ganadería vacuna extensiva en la comarca de Tierra del Pan, Zamora.

Especies adaptadas al territorioEditar

En general, se caracteriza por el empleo de especies y razas de ganado adaptadas al territorio, el aprovechamiento de pastos diversos ajustándose a su disponibilidad espacial y temporal, y el respeto del medio en el que se sustenta. En efecto, los sistemas extensivos se basan principalmente en el pastoreo de ecosistemas naturales modificados por el hombre, configurando agroecosistemas y están sometidos a los ciclos naturales.

Ganadería sostenible y ecológicaEditar

 
El logotipo orgánico de la UE identifica los productos de origen orgánico.

Dentro de la ganadería extensiva podríamos incluir a la ganadería sostenible o ecológica, que es la ganadería perdurable en el tiempo y que mantiene un nivel de producción sin perjudicar al medio ambiente o al ecosistema. La ganadería sostenible se incluye dentro del concepto de desarrollo sostenible. En todo caso, tanto la ganadería extensiva como la intensiva tienen impactos sobre el medio ambiente y el cambio climático.[1][2]

Aprovechamiento de pastos y conservación del medioEditar

Generalmente, las explotaciones ganaderas extensivas aprovechan a diente todo tipos de pastos: prados, pastizales, hierbas y rastrojos; propios, ajenos o comunales, de forma permanente o temporal. Esta actividad económica es esencial para el territorio y la sociedad, ya que no solo genera productos de calidad, sino también configura paisajes, ayuda a controlar los incendios forestales, regula los ciclos del agua y la calidad del suelo, ayuda a potenciar la biodiversidad y a conservar el patrimonio cultural y la identidad territorial.

Ventajas e inconvenientes de la ganadería extensivaEditar

Ventajas de la ganadería extensivaEditar

  • Requieren un escaso aporte de energía fósil, en ocasiones se requiere 0,1 kilojulio o menos para obtener 1 kilojulio de alimento en la mesa del consumidor. Mayor eficiencia energética global.[3]
  • Contribuyen a mantener los agroecosistemas de los que forman una parte esencial, manteniendo los agroecosistemas naturales del entorno, como la biodiversidad.[4]
  • Previenen los incendios forestales mediante el control arbustivo, la reducción de biomasa combustible, etc.
  • Aprovechan pastos naturales que solo mediante el pastoreo y la ganadería extensiva pueden transformarse en alimentos para el ser humano.
  • Menor dependencia de productos agrícolas como cereales, soja, etc.
  • Dinamiza la economía rural y fija su población.[5]
  • Proporciona un mayor bienestar a los animales.[6]

Inconvenientes de la ganadería extensivaEditar

  • Menor control del ambiente en que se desenvuelven los animales y dependencia de los ciclos climáticos.
  • Menor productividad por unidad de superficie.
  • No puede ajustarse fácilmente a la demanda de los consumidores.
  • No puede proporcionar productos tan homogéneos como solicita la distribución y el mercado de las grandes superficies comerciales.
  • En determinados territorios, por ejemplo Latinoamérica, la ocupación de la ganadería extensiva de zonas boscosas puede perjudicar al medio ambiente reduciendo la cantidad de bosques y biodiversidad.[7]

Véase tambiénEditar

BibliografíaEditar

  • Pueden consultarse numerosos artículos sobre ganadería extensiva en dialnet.
  • Víctor Casas del Corral (ed. y autor), Pascual Riesco Chueca (aut.), Esther Isabel Prada Llorente (aut.), Jesús Garzón Heydt (aut.), Pedro Javier Cruz Sánchez (aut.)Las aportaciones invisibles de la ganadería extensiva. Pastores: trashumancia y ganadería extensiva, (, 2016, págs. 85-111.
  • Vicente Sánchez Sánchez-Valdepeñas, Ganadería extensiva y recursos naturales, Agricultura: Revista agropecuaria y ganadera, ISSN 0002-1334, Nº 552, 1978, págs. 274-278.

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar