Gandullas

Gandullas es una localidad del municipio de Piñuécar-Gandullas, en la comarca del Valle del Lozoya, en la provincia de Madrid.

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LocalizaciónEditar

Está situada a 3,5 km de distancia de la cabeza del municipio, Piñuécar, y a escasos 5 km de Buitrago del Lozoya, que hace las veces de capital de la comarca. El territorio de esta pedanía es predominantemente llano, con una ligera pendiente hacia el Este, hasta llegar al río Madarquillos, afluente del Lozoya.

El clima de Gandullas es del tipo continental, con abundantes lluvias en invierno y caluroso en la época estival. La población, eminentemente ganadera, al igual que en la práctica totalidad de los pueblos de Castilla, no ha hecho más que descender a lo largo de los últimos años, contando en la actualidad con cerca de 90 vecinos, residentes todo el año, un 60 % de los cuales, son de avanzada edad. Fue un municipio independiente hasta mediados del siglo XIX, cuando se anexionó al municipio de Piñuécar y Bellidas.

HistoriaEditar

Aunque no se sabe con exactitud la fecha de la fundación del pueblo parece demostrada su repoblación posterior a la reconquista; cabe suponer que se formó por pastores de la tierra de Buitrago, que levantarían chozas para refugiarse de las inclemencias del tiempo. Gandullas siguió la misma suerte que toda la tierra de Buitrago; Alfonso VI concedió hacia 1083 el derecho de repoblación en toda la zona y en 1096 le asignó la jurisdicción de los términos, más tarde Pedro I concedió a Pedro González de Mendoza, la tierra y el señorío e Buitrago que a su muerte en 1380 intitulo en mayorazgo. En 1444 se nombra Marques de Santillana a su nieto Iñigo López de Mendoza en 1475 los reyes Católicos conceden a sus descendientes el título de Duques del infantado, dependencia que se mantiene hasta el siglo XIX En 1786 el municipio deja de pertenecer a la intendencia de Guadalajara y pasa a Madrid, lo que se refleja en el censo de Floridablanca en 1787.

GeografíaEditar

El principal factor de la formación de los pueblos de Piñuecar y Gandullas es el condicionante bioclimático de la zona, el asentamiento de ambos núcleos se realizó me una ladera media-alta, abrigándose así de los vientos dominantes, evitando el excesivo grado de humedad, buscando las casas una orientación sur y sureste y configurando una estructura dispersa, típica en los climas fríos para el soleamiento. Su término municipal es ocupado en buena medida por el embalse de puentes viejas y existe una importante red de cañadas, cordeles y veredas, lo que conforma su significado, como vía de comunicación ganadera que puede hacernos una gran actividad humana durante la época medieval, incluso en periodos culturales anteriores.

Pascual Mador en 1857 lo describe como: Las tierras son de secano con algo de regadío, su producción se basaba en el trigo, cebada, vino, legumbres y patatas. Cuenta con ganado ovino, bovino y yeguar. Hay caza de liebres, conejos, perdices y demás aves, pesca de truchas y barbos. Su industria es agrícola y cuanta con telares de lino y molino harinero. Dentro de este entorno natural privilegiado podemos disfrutar de las vistas de incomparable belleza desde lugares como la cerca media legua en que el paisaje se enriquece con el bajo matorral de plantas aromáticas como el cantueso, el tomillo y el romero y desde donde se divisa el embalse de puentes viejas con el fondo de un hermoso pinar, dando lugar a un contraste inigualable.

Sitios de interésEditar

Como recuerdo de su pasado ganadero conserva la fragua, el potro, la piedra de la vez, la fuente grande, etc. Debemos también detenernos en la iglesia que conserva de la época feudal la pila de cristianar vasallos.

A las afueras del pueblo podemos visitas un bunker (conocido como nido de ametralladoras) de la guerra civil española. También cuenta con una estación de seguimiento de satélites a las afueras del pueblo.

CostumbresEditar

Gandullas celebra sus fiestas religiosas el 24 de enero en honor a la Virgen de la Paz, (su patrona), y el 13 de junio celebra San Antonio. El primer viernes a domingo de Julio se celebran las fiestas de verano, (en referencia al 24 de enero), muy concurridas en las que no faltan las verbenas populares, concursos de disfraces, mezclados con tradiciones como el juego de “calva”, degustación de paella y misa y procesión donde se subastan las varas y los ramos como ofrenda a la Virgen.

Durante los carnavales se celebra la fiesta de la vaquilla rito ancestral en el que se representa, simbólicamente, a una vaca con armazón de varas y cuernos, adornada con pañuelos multicolores, que portan corriendo los jóvenes del pueblo. Posteriormente los niños y niñas del pueblo van por las casas pidiendo el aguinaldo y después nos juntamos todo el pueblo y hacemos una pequeña cena.

También se celebra el día del Habes Christ, en el que se pone unos altares por distintas calles del pueblo y se riegan las calles con oloroso cantueso y pétalos de rosa.