El Ghulam (en plural ghilman) es, según la tradición islámica, un joven eternamente célibe que estará al servicio de las mujeres justas cuando lleguen al Janah el día del Yaum al-Qiyamah.[1]​ La promesa de esta recompensa se repite cuatro veces en el Corán.

En el Imperio otomano se dio este nombre a los jóvenes esclavos utilizados en el ejército; la ausencia de vida familiar y descendencia hacía que no fuesen una amenaza para la dinastía reinante.

CitasEditar

  1. Corán, sura 52:24