Abrir menú principal

El golpe de Estado en Sudán de 1989  fue exitoso golpe de estado dirigido por el col. Omar Hassan al-Bashir, contra el gobierno del primer ministro Sadiq al-Mahdi.

Índice

HistoriaEditar

AntecendesEditar

Sudán estaba inmersa en una sangrienta guerra civil desde 1983, con cientos de miles de muertos y una terrible hambruna, principalmente en el sur. Antes del golpe, ese año, las tensiones habían ido aumentando en el país entre el ejercito y el primer ministro, especialmente por el desastroso estado de la economía y el inicio de una terrible hambruna en diferentes partes del país[cita requerida]

En febrero 1989, un grupo de oficiales del ejército sudanés había presentado un ultimátum al Primer ministro que demandaba el fin a la guerra civil o de lo contrario tendría lugar un golpe militar que terminaría con el conflicto por la fuerza. Esto resultó en que el gobierno iniciase una serie de negociaciones y diálogos con los separatistas sureños.[1]

Hay quienes creen que golpe fue igualmente motivado por la decisión que tomó el primer ministro Sadiq al-Mahdi el 18 de junio de 1989 de arrestar a un grupo de 14 oficiales militares y 50 civiles acusados por al-Mahdi de estar detrás de un complot para derrocar al gobierno y restaurar al poder al expresidente Gaafar al-Nimeiry.

El golpeEditar

El 30 de junio de 1989, oficiales militares bajo las ordenes del coronel Omar Hassan al-Bashir, con apoyo e instigación del Frente Islámico Nacional (FIN), orquestaron un golpe militar que reemplazó a Sadiq al-Mahdi y su gabinete por una junta militar con el Consejo de Mando Revolucionario para la Salvación Nacional, quién clamaba que estaba salvando al país de los "partidos políticos podridos"[2]

La junta militar a cargo del país estaba conformada por 15 agentes militares (reducidos a 12 en 1991). Omar al-Bashir era el cabecilla de dicha junta, ocupando de facto la jefatura de estado, de gobierno y el control de las fuerzas armadas. Dicha junta existió durante más de cuatro años, siendo finalmente disuelta el 16 de octubre de 1993. [cita requerida]

La junta militar prohibió todos los sindicatos, partidos políticos, y todas aquellas instituciones no religiosas. Al rededor de 78.000 miembros del ejército, policía, y la administración civil fue purgada para remoldear un nuevo gobierno, que finalmente entró en vigencia en 1993, con al-Bashir como presidente de Sudán.[cita requerida]

ReferenciasEditar