Guillermo Kelly

político argentino
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Guillermo Patricio Kelly (Avellaneda, Buenos Aires, 29 de julio de 1921[1]​ - Buenos Aires, 1 de julio de 2005) fue un activista, periodista y dirigente político argentino. Su padre era irlandés y su madre, suiza.

Guillermo Patricio Kelly
Guillermo patricio kelly.jpg
Guillermo Patricio Kelly en Venezuela, tras su escape de una prisión en Chile en 1958.
Información personal
Nacimiento 29 de julio de 1921
Bandera de ArgentinaAvellaneda, Argentina
Fallecimiento 1 de julio de 2005 (83 años)
Bandera de ArgentinaBuenos Aires, Argentina
Nacionalidad Argentina Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Activista, Político y Periodista
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BiografíaEditar

Desde muy joven militó en la Alianza Libertadora Nacionalista. Hasta entonces, ésta era liderada por Juan Queraltó y tenía un claro perfil antisemita que Kelly combatió. La agrupación pasó a convertirse en una fuerza de choque del peronismo.

Durante el bombardeo de Plaza de Mayo, cuando un grupo de militares opuestos al gobierno de Juan Domingo Perón intentaron asesinarlo y llevar adelante un golpe de Estado varios escuadrones de aviones pertenecientes a la Aviación Naval, bombardearon y ametrallaron con munición antiaérea, la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, así como el edificio de la CGT, dicha masacre causo más de doscientos muertos.[2]​ Kelly ayudado por la Alianza Libertadora Nacionalista se batió a duelo con los infantes de marina responsables del atentado.[3]

Tras instaurarse la revolución libertadora, luego de un bombardeo a la sede de su organización, ubicada en San Martín y Avenida Corrientes en Buenos Aires, fue detenido y trasladado por razones de seguridad a la cárcel de Río Gallegos, donde una noche de 1957 protagonizó una fuga cinematográfica junto con John William Cooke, Jorge Antonio y Héctor Cámpora y otros presos políticos logró escapar, tras lo cuál solicitó asilo político en Chile, pero éste le fue denegado. Cuando estaba a punto de ser remitido a la Argentina, volvió a fugarse, esta vez vestido de mujer, a Venezuela donde se encontraba Perón. Cuando partió de Chile con destino a Caracas, usaba una nueva identidad: era el "doctor Vargas, psicoanalista".

En Venezuela, Kelly ejecutó tareas de inteligencia para Perón. Al poco tiempo se hizo de público conocimiento que trabajaba para la policía secreta del régimen Venezolano y asesoraba en la represión de los opositores, y además predicaba acerca del riesgo de que en Venezuela estallase la primera revolución comunista de América latina. Los estudiantes de la Universidad Central empezaron a identificarlo con las torturas del aparato represivo. La furia contra el militante nacionalista se transfirió también al General Perón, que hasta entonces gozaba de todas las comodidades del régimen de Pérez Jiménez.

Cuando el 26 de enero de 1958 el diario El Nacional tituló "Perón dirigió la represión contra el pueblo venezolano", lo identificó junto con Kelly como "asesores de torturas de la Seguridad Nacional" y publicó cartas fraternales de Perón al titular de ese organismo, el General exiliado no tardó en verse puesto en la mira de los revolucionarios y estuvo cuatro días cercado por los "cabecitas negras" que bajaron como marabunta de los cerros, al grito de "mueran los dictadores". Querían lincharlos a él y a todos los argentinos que lo rodeaban. Se había transformado en uno de los enemigos del pueblo.

Cuando estalló la revolución en Venezuela Perón fue otro de los objetivos de los insurrectos junto con sus colaboradores, entre los que se encontraba Kelly, y debieron refugiarse en la Embajada de la República Dominicana. Afuera, más de mil personas zamarreaban el portón de entrada. Ya llevaban dos días encerrados, y la gente seguía afuera. Todos los argentinos miraban de reojo a Kelly. "Nos van a matar a todos por culpa de éste", gruñían. Eran varios los que querían echarlo y alguien elevó la moción: que se votara si debía retirarse. No hizo falta: Kelly decidió dar la cara. Sólo pidió dos condiciones: que le dieran un par de anteojos oscuros y un sombrero. También pidió plata. Cuando salió de la embajada caminando y se mezcló con la multitud, nadie pudo reconocerlo. En medio de la convulsión, Kelly tomó contacto con dos agentes de la CIA: —Los comunistas van a entrar a la embajada y van a matar a Perón. Y si lo matan queda comunizado todo el continente — les advirtió. Finalmente, los Estados Unidos se dispusieron a rescatarlo, intercediendo ante el gobierno revolucionario para que despejara la zona y facilitara su salida hacia República Dominicana.

Kelly se fue apedreado del aeropuerto de Caracas, consiguió refugio en Haití y, luego de una turbulenta estadía en la que fue encarcelado, cruzó la frontera hasta República Dominicana, donde permaneció unos días. Regresó a la Argentina en 1958 con el pasaporte que le robó a Roberto Galán y a los seis meses fue detenido y trasladado nuevamente a la cárcel de Ushuaia.[4]

A lo largo de su vida estuvo preso durante casi ocho años por diferentes circunstancias. En 1966 ocupó por algunas horas la sede de la Junta Coordinadora Nacional del PJ, desde donde lanzó una violenta proclama contra el dirigente sindical Augusto Vandor.

En 1983 ganó notoriedad tras formular una serie de denuncias vinculadas con la Logia P-2, el vaciamiento de YPF y el asesinato de Fernando Branca, además de presentar una querella criminal contra Emilio Massera. Poco después, en agosto de ese año, Kelly fue secuestrado y duramente golpeado por una banda encabezada por Aníbal Gordon, quien dijo haber actuado por orden del último dictador militar Reynaldo Bignone y del Cuerpo I del Ejército.

En 1981 en plena dictadura militar denunció el robo a la Argentina de 60 millones de dólares, siendo el 10% de esa deuda perteneciente al General Suárez Mason considerándolo un "Asesino del pueblo". Según Kelly, Mason está implicado en el vaciamiento de YPF en la década de 1980. También dijo que el militar trabajaba como mercenario entrenando tropas mercenarias para luchar en el Caribe, que recibía dinero del alto comando de Nord, acusado a su vez de asesinar al hermano y dos sobrinos del expresidente Arturo Frondizi. También estuvo implicado en este robo el exjuez Pedro Narvaez que se fugó a Río de Janeiro y luego a España.[5][6]

En 1991, durante la presidencia de Carlos Menem, era conductor de un programa en ATC llamado Sin Concesiones, en el cual sostuvo que revelaría "de dónde vienen los hijos de las ´Señoras Nobles´", en alusión a los hijos adoptados por la directora del Diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble. Tras una reunión entre Herrera de Noble, Héctor Magnetto y Carlos Menem llevada a cabo en la Quinta de Olivos el jueves 2 de mayo de 1991, Clarín y el gobierno pactaron la salida del aire de Kelly en ATC a cambio de la salida del aire del programa de la periodista Liliana López Foresi, Revista 13, Periodismo con opinión, en el que se criticaba duramente a Menem.[7][8][9][10]

Sobre el tema de los hijos de Herrera de Noble, Kelly escribió un libro publicado por la editorial Arkel en 1993 titulado Noble: Imperio Corrupto. Sólo se editaron 200 ejemplares, aunque el autor regaló varios de ellos a bibliotecas públicas de Estados Unidos.[11]

Murió el 1 de julio de 2005 víctima de un cáncer terminal en el Hospital Alemán de la Ciudad de Buenos Aires a las 8.30 hs.[12][13]

ReferenciasEditar