Historia de los judíos en Ecuador

La historia de los judíos en Ecuador data desde la llegada de los conquistadores españoles y portugueses a América del Sur, cuando junto con ellos arribaron varios grupos de judíos, principalmente sefardíes. Actualmente la comunidad judía en Ecuador es una de las más pequeñas de América del Sur, contando con 600 miembros.[2][3]

Star of David.svg Judíos en Ecuador Bandera de Ecuador
יהודים מאקוודור (en hebreo)
judeoecuatorianos
Población censal 600-935 [1]
Cultura
Idiomas español, judeoespañol, hebreo, ídish, etc.
Religiones judaísmo
Principales asentamientos
La mayoría de los judíos en Ecuador se encuentran en Quito, capital del país, seguido de la ciudad de Guayaquil.

HistoriaEditar

En el año 1580 se produce en la península ibérica la unión de los reinos de España y Portugal, y Felipe II es el único heredero del trono de ese reino. Muchos portugueses "sospechosos de su fe" comienzan a ingresar al virreinato del Perú por la ciudad recientemente fundada, en la cual la vigilancia de la inquisición era más débil. Las acciones inquisitoriales lograron el efecto de aterrorizar a las familias de cristianos nuevos e impulsarlas a migrar hacia otras regiones del virreinato peruano y preferentemente hacia aquellas donde no existiesen tribunales de la Inquisición.

Fue así que los “cristianos nuevos” asentados en el virreinato del Perú migraron desde el centro del mismo hacia las zonas exteriores, menos pobladas y controladas, y en particular hacia el sureño Chile y la norteña Audiencia de Quito. Respecto de los que marcharon hacia Quito, su nueva diáspora los llevó primero hacia la Gobernación de Juan Salinas y Loyola (más tarde transformada en el Corregimiento de Loja), que, según los estudios de Ricardo Ordóñez Chiriboga, fue un importante centro de radicación de sefarditas. Posteriormente, muchas de esas familias migraron más al norte, hacia el próximo Corregimiento de Cuenca, y luego hacia el más septentrional Corregimiento de Chimbo (Alausí, Pallatanga y Chimbo), siempre buscando alejarse del poderoso y cruel brazo inquisitorial. Los primeros judíos sefarditas probablemente llegaron a Cuenca y sus poblados próximos entre fines del siglo XVI y comienzos del XVII, aunque parecen haber existido nuevas olas de migración judía hacia esa zona en épocas posteriores. Empero, no cabe negar la posibilidad de que otros sefarditas, se hubiesen establecido en este territorio colonial desde los primeros tiempos de la conquista española, como parecen mostrarlo los apellidos de conquistadores llegados con Sebastián de Benalcázar y Pedro de Alvarado.

Todo lo antes señalado explica en buena medida la presencia sefardí en zonas auríferas y comerciales de la Audiencia de Quito y en Calacalí, tales como Loja, Zaruma, Cuenca, Santa Isabel, y también en puertos de montaña o centros de comercio en las rutas entre Guayaquil y Quito, como Alausí, Chapacoto, San José de Chimbo, San Miguel de Chimbo y Guaranda, así como en la serranía norte del Perú, debido a su cercanía. Esta presencia de judíos sefarditas se mantuvo oculta durante años en el Ecuador y además se asentaron en sitios alejados como pueblos etc., el judaísmo que solo se practicaba a escondidas en casa.

En los siglos posteriores llegaron al Ecuador inmigrantes judíos asquenazíes. “Entre los inmigrantes judíos que vinieron al Ecuador hubo también profesionales, intelectuales y artistas, algunos de los cuales fueron profesores y escritores. Entre otros Alberto Di Capua, Giorgio Ottolenghi,Dr. Roberto Leví Hoffman, Sr. Federico Groepel Leví, Sr. Heriberto Glass, Aldo Mugía, Francisco Breth, Hans Herman, Leopoldo Levy, Paul Engel, Marco Turkel, Enrique Fenter, Benno Weiser, Otto Glass, Egon Fellig y Karl Kohn. Olga Fisch valoró y difundió el arte popular ecuatoriano, Constanza Di Capua realizó estudios arqueológicos, antropológicos y de arte colonial.

Unos de los primeros inmigrantes fueron Leónidas Gilces y su hermano menor Ángel, que se enfocaron en la agricultura y ventas que, según a Carlos Liebman, lo ayudaron a llegar a la capital con su librería, que llegó a ser la más importante de la capital. [cita requerida]Simón Goldberg, que había tenido una librería en Berlín, la librería Goethe de libros antiguos que aportaron a la difusión de la lectura. Vera Kohn fue psicóloga y profesora, tareas que a mediados del siglo no eran de interés de las mujeres ecuatorianas, que solían vivir regaladas en sus casas, carentes de inquietudes intelectuales y solo preocupadas por la vida social[cita requerida]. familias como los Pins, Kramer, Leví, Czarninski, no se interesaron por la política, con excepción de Vicente Leví Castillo, quien fue Honorable Diputado del Congreso Nacional del Ecuador por dos(2) ocasiones(1.968-1.970) y anteriormente Director General de Minas y Petróleo durante el Gobierno del Presidente Dr. José María Velasco Ibarra, y Pablo Better, ambos pertenecientes a la segunda generación de judíos(este último, que llegó a ser Ministro de Economía y presidente del Banco Central del Ecuador). Antes de la Segunda Guerra Mundial llegaron decenas de judíos provenientes de Polonia, Hungría y Alemania, sin embargo la mayoría de ellos se radicó luego en Argentina, cuyo gobierno del coronel Perón abrió las puertas a la inmigración judía y en menor medida a Chile. [4]​ Los principales aspectos de la inmigración judía que ocurrieron en Ecuador incluso desde el siglo XIX, aunque la atención se centra en el período comprendido entre 1933 y 1945. Decenas de judíos italianos llegaron a Ecuador, sobre todo, después de que fueron aprobadas las Leyes Raciales en Italia en 1938. Durante la primera presidencia de Velasco Ibarra, entre 1934 y 1935, el Ecuador hizo un llamado a los científicos y técnicos judíos que habían perdido sus empleos en Alemania.[5]​ Alemania nazi condecoró, junto con la Orden del Águila Alemana, al canciller de Ecuador Julio Tobar Donoso, en 1940. Así como un préstamo de 34 millones de dólares que los nazis habían incautado a los judíos para ser invertido en el desarrollo del Ecuador.Ecuador fue el destino de Walter Rauff, quien vivió en Quito entre 1948 y 1958 y luego fue a Chile, donde murió en 1984. [6]

A 2016 quedan aproximadamente 290 judíos en Ecuador (más de la mitad de ellas concentradas en Quito y las restantes en su mayor parte en Guayaquil), ya que la mayoría emigró hacia otros países donde la población judía es más numerosa como Estados Unidos, Israel; Brasil o Argentina.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar