Historia del arco de herradura

El arco de herradura es un arco que dibuja un arco de un círculo más grande que el semicírculo.[1][2]

Arco de herradura que adorna una de las puertas de la gran mezquita de Córdoba.

En este tipo de arco, el diámetro del arco es mayor que la luz, es decir la distancia entre los apoyos que lo sostienen.[3]​ Por tanto, la parte más ancha del arco es más alta que los montantes[4]​ En algunos casos, las juntas y las claves no convergen hacia el centro del círculo [5]​ sino hacia un punto inferior.

Esta variante del arco de medio punto apareció en el siglo V en el Imperio romano tardío y se utilizó ampliamente en la arquitectura visigoda, hispano-morisca y prerrománica.

HistoriaEditar

El arco de herradura tiene su origen en la arquitectura paleocristiana durante el Imperio romano tardío.[Co. 1]​ Luego fue retomada de manera significativa por la arquitectura visigoda en España. Y desde ahí pasó:

Curiosamente, la arquitectura asturiana del siglo IX no retomará el arco visigodo de herradura: el único ejemplo de arcos de herradura en la arquitectura asturiana adorna el ábside de San Salvador de Valdediós, pero se trata de arcos peraltados probablemente de inspiración musulmana.[Ba. 1]

Origen paleocristiano del arco de herradura (siglo V)Editar

El arco de herradura no es de origen oriental pero es una evolución del arco de medio punto, que apareció durante el Imperio romano tardío y su utilizacion por la arquitectura paleocristiana como atestigua:

Se trata por tanto de un arco ya presente en el Imperio romano y en la arquitectura cristiana mucho antes de la época de los Omeya.

Según el historiador de arte André Corboz:

este arco de herradura ya se utilizaba en el Bajo Imperio, tanto en planta como en alzado; no es por tanto necesario recurrir a Siria para explicar su presencia en el ábside de Notre-Dame-de-Nazareth de Vaison (Vaison, finales del siglo V) y si los árabes también lo usaron, es después de los arquitectos de la reyes visigodos (sic).
cet arc en fer à cheval s'employait déjà au Bas-Empire, en plan comme en élévation ; il n'est donc pas nécessaire de recourir à la Syrie pour expliquer sa présence à l'abside de Notre-Dame-de-Nazareth de Vaison (Vaison, fin du Ve siècle) et si les Arabes l'ont également employé, c'est après les architectes des rois visigots (sic)
André Corboz[Co. 1]

Para el arqueólogo e historiador Jean-Marie Pesez,

las excavaciones del baptisterio de Ginebra, las de Aosta, de Viviers, de Montferrand y de Loupian en el Languedoc, las de la arquitectura civil y religiosa de la península ibérica, atestiguan su existencia a partir del siglo IV.
les fouilles du baptistère de Genève, celles d'Aoste, de Viviers, de Montferrand et de Loupian en Languedoc, celles de l'architecture civile et religieuse de la péninsule ibérique, attestent de son existence dès le s. IV.
Jean-Marie Pesez[7]

Algunos autores incluso se remontan al siglo II:

No es necesario hacer intervenir influencias orientales, sirias, armenias, capadocias, ya que, desde el siglo II de nuestra era, el arco de herradura es puesto en obra en las decoraciones y las plantas tradicionales hispanorromanas.
Il n'est pas nécessaire de faire intervenir des influences orientales, syriennes, arméniennes, cappadociennes, puisque, dès le IIe siècle de notre ère, l'arc outrepassé est mis en œuvre dans les décorations et les plans traditionnels hispano-romains.
Journal des savants[8]


Arquitectura visigótica (siglos VI-VII)Editar

El arco de herradura (llamado arco de ferradura en catalán) fue muy utilizado por la arquitectura visigoda en España, de la que solo quedan iglesias rústicas de campo, datadas de la segunda mitad del siglo VII (desde alrededor del 660 al 700), habiendo desaparecido las grandes iglesias urbanas de la época visigoda.

Según Xavier Barral I Altet,

esta serie de arcos de herradura se habría desarrollado primero sobre plantas absidiales y no tendría relación con los posteriores arcos de herradura del centro-norte de España, de influencia musulmana.
cette série d'arcs en fer à cheval se serait développée d'abord sur des plans d'abside et n'aurait pas de rapport avec les arcs outrepassés plus tardifs du centre-nord de l'Espagne, d'influence musulmane
Xavier Barral I Altet[9]

El arco de herradura fue utilizado de varias formas en la arquitectura visigoda española:

Arte merovingio y carolingio (siglos VI-IX)Editar

 
Oratorio carolingio de Germigny-des-Prés (estudio del ábside de Juste Lisch, 1873).

El arco de herradura está representado en las iluminaciones merovingias y luego carolingias, probablemente inspiradas en monumentos de la época, de los que lamentablemente se tienen muy pocos vestigios.

También se encuentra en la arquitectura carolingia, como en el arco de triunfo del oratorio carolingio de Germigny-des-Prés,[11]​ construido por el obispo Théodulf d'Orléans, de origen visigodo español[12]​ o en la planta del pequeño ábside carolingio desenterrado bajo la catedral de Notre-Dame de Tulle durante las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en 1989-1990.[13]

Arquitectura omeya de Al Ándalus (siglos VIII-X)Editar

 
Sala de oración de la Mezquita de Córdoba.

Origen del arco de herradura omeyaEditar

El arco de herradura, como ya se mencionó, encuentra su origen en la arquitectura del Imperio romano, y más particularmente en la arquitectura paleocristiana.

Como las mezquitas de los primeros tiempos del islám en Siria fueron en muchos casos iglesias paleocristianas transformadas o divididas,[14]​ este arco de herradura no era desconocido en la arquitectura omeya de Oriente Próximo, aunque no estaba muy extendido allí:[B. 1]​ no aparece de hecho mas que discretamente en la Gran Mezquita de los Omeyas de Damasco.[B. 1][15]

Por el contrario, esta forma de arco era común en la arquitectura visigoda anterior a la arquitectura omeya en España: se puede suponer por ello que el arco de herradura muy utilizado por la arquitectura omeya de Al-Andalus (Emirato de Córdoba), resulta de

la elaboración de un patrimonio local, y no de una importación siria
l'élaboration d'un héritage local, et non d'une importation syrienne
Barrucand[B. 1]

.

Forma del arco de herradura omeyaEditar

El arco de herradura alcanza su máxima expresión en la arquitectura omeya del Emirato de Córdoba donde tiene por características:

  • una forma a menudo más cerrada que la del arco visigodo (especialmente a partir del siglo X);
  • alternancia de dovelas rojas y blancas (motivo de origen romano y paleocristiano);
  • un encuadre o marco rectangular llamado alfiz.

Arcos de herradura de la gran mezquita de CórdobaEditar

El ejemplo más bello es, por supuesto, la mezquita de Córdoba iniciada en 785 por el emir Abderramán I, cuya sala de oración está decorada con soberbias arcadas caladas que presentan dos niveles de arcos y de claves de color rojo blanco (ladrillo y piedra): los arcos inferiores son en forman de herradura, mientras que los arcos superiores, más anchos, son arcos de medio punto.[B. 2]

Esta mezquita fue construida sobre una antigua basílica urbana visigoda, la basílica de San Vicente, que fue transformada gradualmente y luego reemplazada por la mezquita. Por ello es muy probable que esos arcos procedan de los de la antigua basílica: las columnas de mármol son todas de spolia provenientes de la antigua basílica y de otros monumentos de la ciudad. Las primeras fases de construcción de la mezquita son bastante sobrias. La ampliación de Alhakén II en el siglo X es, con mucho, la más suntuosa, y los arcos adquieren un desarrollo más complejo y ornamental, e incorporan ricos motivos decorativos de inspiración bizantina.

El arco de herradura también adorna en abundancia las puertas de la mezquita. La copia más antigua adorna la puerta conocida como Bâb-al-Wuzara o puerta de los ministros del año 785, que sigue siendo sencilla y sobria pero fue el modelo de todas las demás puertas de la mezquita, que se vuelven mucho más refinadas en el siglo X. También se encuentran como adorno a nivel de las arcadas ciegas que rematan las puertas, constituidos por arcos de herradura entrecruzados o no.

Otros edificios omeyasEditar

El arco de herradura es el elemento predilecto en la arquitectura de los omeya de Córdoba, siendo uno de sus elementos más llamativos, y se encuentra en muchos otros edificios omeyas, tanto de la época del emirato de Córdoba como del califato de Córdoba:

Todos las formas de la arquitectura hispano-morisca que sucedieronn a la arquitectura omeya tomarán prestado este tipo de arco, al igual que la arquitectura cristiana mozárabe.

Arquitectura prerrománica de tradición visigoda (siglos IX y X)Editar

El arco de herradura está muy presente en la arquitectura prerrománica de tradición visigoda de los siglos IX y X que perpetúa la arquitectura visigótica en Cataluña y Septimania (Rosellón y Languedoc). Recuérdese que el Condado de Rosellón y el Languedoc eran parte integrante del reino visigodo de Toulouse (419-507) y del reino visigodo de Toledo (507-711).[17][18]

Se encuentra allí en varias formas:

Arquitectura cristiana mozárabe (siglo X)Editar

 
San Cebrián de Mazote

La palabra «mozárabe» deriva del árabe must'aribûn, cristianos arabizados.[B. 4]​ La arquitectura cristiana conocida como «mozarabe» o «[arte de repoblación]]»[23]​ fue una arquitectura cristiana heredera tanto de la arquitectura visigoda como de la arquitectura omeya del Emirato de Córdoba

Utilizó el arco de herradura, por tanto, por dos razones, aunque estos arcos son claramente de tradición cordobesa, más cerrados y abovedados que los arcos de tradición visigoda. Aquí también, el arco de herradura encuentra múltiples aplicaciones:

  • arco triunfal:
    • San Cebrián de Mazote;[Co. 10]
    • Ermita de San Baudelio de Berlanga;[Co. 11]
  • arcos de la bóveda:
    • Ermita de San Baudelio de Berlanga;[Ba. 10]

Arquitectura de los reinos de Taifa (siglo XI)Editar

 
Puerta de acceso a la mezquita de la Aljaferia.

El arco de herradura fue utilizado por la arquitectura de los reinos de taifa, que sucedió en el siglo XI a la arquitectura omeya. Adorna por ejemplo la puerta que da acceso a la mezquita del palacio de la Aljafería de Zaragoza así como uno de los accesos a la Sala Dorada. También hubo una evolución específica: el arco de herradura quebrado, que apareció en la propia Aljafería entre 1065 y 1081.

Arte románico (siglos XI-XII)Editar

Durante el románico, las regiones constitutivas de la antigua Septimania, el Rosellón y el Languedoc, siguieron caracterizándose por el uso del arco de herradura heredado de la tradición visigoda (de posible influencia califal).

Escultura románica del siglo XIEditar

Frentes de altares, dintelesEditar

En Saint-Génis-des-Fontaines y en Saint-André-de-Sorède (en el Rosellón) se encuentran dos bajorrelieves románicos de principios del siglo XI que representan a Cristo en la gloria enmarcado por personajes alojados cada uno bajo un arco de herradura. Inicialmente, cada uno de estos bajorrelieves constituiría probablemente un frente de altar, luego reutilizados como dinteles a nivel del portal.

Altares lobulados del LanguedocEditar

Se encuentran varias mesas de altar en el Languedoc adornados con arcos de herradura: estos altares se llaman «autels à lobes languedociens (altares lobulados del Languedoc).[24]

La iglesia de Sainte-Marie de Quarante alberga dos altares lobulados del siglo XI: el altar mayor con su refinada decoración es uno de los altares con lóbulos más bellos del Languedoc.

Arquitectura románica del siglo XIIEditar

El arco de herradura fue utilizado muy ocasionalmente por la arquitectura románica.

Se encuentra, por ejemplo, en el portal de la capilla de Saint-Nazaire de Roujan y en el de la capilla de Saint-Hippolyte de Loupian en Languedoc, coronado por un arco festoneado.

Arquitectura mudéjarEditar

Arquitectura musulmana en el MagrebEditar

Arquitectura de inspiración orientalista (siglo XIX)Editar

 
Interior de la Gran Sinagoga de Burdeos, construida en 1877-1882, fotografía de 1900-1920.

Arquitectura Art Nouveau (siglo XX)Editar

Finalmente se encuentra el arco de herradura en la arquitectura geométrica Art Nouveau: toma la forma de una gran ventana circular interrumpida por un balcón.

El ejemplo más bello de Bélgica es la Maison Nelissen,[25]​ ubicada en la avenida del Monte Kemmel n.º 5 en Forest, en las afueras de Bruselas: un ventanal con arco de herradura se abre a la terraza de una logia también con arco de herradura.[26]

 
Maison Nelissen en Bruselas

Tipo de arco derivadoEditar

  • Arco de herradura quebrado

Véase tambiénEditar

NotasEditar

  • André Corboz (1970). Haut Moyen Âge. Office du Livre. 
  1. a b c Corboz, 1970, p. 79.
  2. Corboz, 1970, pp. 15 y 128.
  3. Corboz, 1970, p. 54.
  4. Corboz, 1970, p. 7.
  5. Corboz, 1970, pp. 15 y 22.
  6. Corboz, 1970, p. 22.
  7. Corboz, 1970, pp. 146 y 172.
  8. a b c Corboz, 1970, p. 172.
  9. Corboz, 1970, p. 126.
  10. a b Corboz, 1970, p. 143.
  11. Corboz, 1970, p. 144.
  12. Corboz, 1970, p. 90.
  13. Corboz, 1970, pp. 91, 92.
  14. Corboz, 1970, p. 139.
  15. Corboz, 1970, p. 124.
  • Marianne Barrucand et Achim Bednorz (1995). Architecture maure en Andalousie. PML Editions. 
  1. a b c Barrucand, 1995, p. 43.
  2. Barrucand, 1995, p. 42.
  3. Barrucand, 1995, p. 69.
  4. Barrucand, 1995, p. 229.
  5. a b Barrucand, 1995, p. 49.
  • Xavier Barral I Altet (1997). Haut Moyen Âge. De l'Antiquité tardive à l'an mil. Benedikt Taschen Verlag. 
  1. Jacek Debicki et Jean-François Favre (1995). Histoire de l'art. Peinture, sculpture, architecture. De Boeck Université. p. 302. .
  2. «Encyclopédie universelle». encyclopedie_universelle.fracademic.com. Encyclopédie universelle. 2000-2016. Consultado el 26 de febrero de 2021. 
  3. «Architecture religieuse en occident: glossaire». architecture.relig.free.fr. Consultado el 26 de febrero de 2021. 
  4. Michel Chevalier (1997). La France des cathédrales. Du IVe au s. XX. Éditions Ouest France. p. 485. 
  5. Camille Enlart et Rémy Delauney (1919). Manuel d'archéologie française depuis les temps mérovingiens jusqu'à la Renaissance. A. Picard. p. 27. 
  6. Henri Stierlin (1988). Orient byzantin. Office du livre. p. 47-49. .
  7. Jean-Marie Pesez (1992). Actes de la 3e session d'histoire médiévale de Carcassone, 28 août-1er septembre 1990. P. Lang. p. 177. .
  8. Journal des savants, numéros 1-2, numéro 4, Éditions Klincksieck, 1968, p. 40.
  9. a b Xavier Barral I Altet. «La basilique paléochrétienne et visigotique de Sant Cugat del Vallès (Barcelone). Dossier archéologique et essai d'interprétation». Mélanges de l'École française de Rome. Antiquité. 1974, volumen 86, número 2, p. 903. .
  10. Jacques Fontaine (1973). L'Art préroman. Zodiaque. p. 127. .
  11. Marcelle Baby (2014). L' Art médiéval en France. Publibook. p. 35. 
  12. Maurice Bouvier-Ajam (1957). Histoire du travail en France. Des origines à la Révolution 1. Librairie générale de droit et de jurisprudence. p. 153. 
  13. Claude Andrault-Schmitt (1997). Tulle. Presses Universitaires de Limoges. p. 22. .
  14. K. A. C. Creswell (1989). A Short Account of Early Muslim Architecture (en inglés). Scolar Press. p. 17. .
  15. (en inglés) K. A. C. Creswell, op. cit., p. 157.
  16. «La porte d'Alcantara». turismocastillalamancha.es. Consultado el 26 de febrero de 2021. .
  17. Alicia Marcet i Juncosa (1987). Atlas historique. Librairie académique Perrin. p. 117. 
  18. Michel Zimmermann. «L'Espagne wisigothique». clio.fr. Consultado el 26 de febrero de 2021. 
  19. Referencia n.º PA00102786 en la base Mérimée del Ministerio de Cultura de Francia..
  20. (en inglés) «Église paroissiale de Saint-Martin-des-Puits». Fonds mondial pour les monuments. .
  21. Marcel Durliat (1986). Roussillon roman (en francés). Saint-Léger-Vauban: Zodiaque. pp. 264 (de 321). ISBN 978-2-7369-0027-4. 
  22. Marcelle Baby, op. cit., p. 58.
  23. Voir ces articles pour la polémique entourant l'utilisation du mot «mozarabe».
  24. Jean Nougaret et Robert Saint-Jean (1975). La Nuit des temps. La Pierre-qui-Vire: Zodiaque. p. 71. .
  25. Pierre Loze, Dominique Vautier et Marina Vestre (1990). Guide de Bruxelles XIXe et Art Nouveau. Eiffel Éditions / CFC Éditions. p. 249. .
  26. Franco Borsi et Hans Wieser (1992). Bruxelles, capitale de l’Art nouveau. Mark Vokaer. p. 43. .

ReferenciasEditar