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Luteranismo

movimiento religioso del protentatismo
(Redirigido desde «Iglesia Luterana»)

El luteranismo es una de las principales ramas del cristianismo protestante, que se identifica con la teología de Martín Lutero (1483-1546), un reformador eclesiástico, teólogo y fraile alemán.

Luteranismo
Lutherrose.svg
La Rosa de Lutero, símbolo del luteranismo.
Fundador(es) Martín Lutero
Deidad o deidades principales Dios (véase Dios en el cristianismo)
Tipo Protestantismo
Número de seguidores estimado 80 000 000
Seguidores conocidos como Luteranos
Escrituras sagradas Biblia (canon protestante)
Lengua litúrgica Lengua vernácula
País o región de origen Bandera de Alemania Augsburgo, Alemania
Lugares sagrados Bandera de Israel Jerusalén y Nazaret, Israel
Bandera de Palestina Belén, Palestina
País con mayor cantidad de seguidores Bandera de Alemania Alemania y Estados Unidos[1]
Organización internacional Federación Luterana Mundial(mayoritaria; otras existen)
Bandera de Suiza Ginebra, Suiza

Los intentos de Lutero de reformar la teología y las prácticas de la Iglesia católica dieron pie a la reforma protestante en las zonas germanoparlantes del Sacro Imperio Romano. Tras la publicación de las 95 tesis en 1517, los escritos de Lutero se difundieron a escala internacional gracias a la recién inventada imprenta, al margen de la influencia y control de la curia romana ni del Sacro Emperador.[2]​ Tras la Dieta de Worms de 1521, la separación absoluta entre luteranos y católicos se hizo pública y clara: los edictos de la Dieta condenaron a Lutero y a sus ideas y prohibieron a los ciudadanos del Sacro Imperio Romano la propagación o defensa de las ideas luteranas.[3]​ Los principales focos de diferencia eran dos: el origen del a autoridad en la iglesia (el principio formal), y la doctrina de la justificación, frecuentemente llamada el principio material.

El luteranismo cree en la justificación solamente por la gracia, que se obtiene solamente mediante la fe. Los luteranos creen que el cristianismo se basa solamente en la Escritura, es decir, que la Biblia es la autoridad suprema en todas cuestiones relativas a la fe cristiana. A diferencia de los luteranos, la Iglesia católica define que la autoridad proviene tanto de la Biblia como de la Sagrada Tradición.[4]​ El luteranismo acepta las resoluciones de los siete primeros concilios ecuménicos.[5][6]​ Según las Confesiones de Augsburgo, uno de los principales credos luteranos, «la fe confesada por Lutero y sus seguidores no es nada nuevo, sino que es la verdadera fe católica, y sus iglesias representan la verdadera iglesia católica o universal».[7]​ Los luteranos que presentaron las Confesiones de Augsburgo a Carlos V de Alemania creían que todos sus artículos de fe y prácticas litúrgicas eran fieles a la Biblia, pero también a las enseñanzas de los Padres de la Iglesia y a los concilios ecuménicos.[7]

La Federación Mundial Luterana es la principal comunión de iglesias luteranas y representa a más de 74 millones de personas.[8]​ También existen otras organizaciones internacionales, como el Concilio Luterano Internacional o la Conferencia Luterana Evangélica Confesional. Además, algunas iglesias luteranas se organizan de forma independiente y autónoma.

Índice

SurgimientoEditar

Algunos luteranos consideran el 31 de octubre de 1517 como el día de surgimiento de esta rama del cristianismo, fecha en la que se colocaron las noventa y cinco tesis sobre las indulgencias en la puerta de la "Iglesia de Todos los Santos" en Wittenberg, Alemania.

No obstante, cabe destacar que Lutero, personalmente, no fundó la Iglesia luterana como una institución, ni planeaba que sus enseñanzas derivaran en una nueva denominación cristiana. Por el contrario, expresó, con sus propias palabras, su deseo de que eso no ocurriera, cuando declaró:

«Ruego por que dejen mi nombre en paz. No se llamen así mismos 'luteranos', sino Cristianos. ¿Quién es Lutero?, mi doctrina no es mía. Yo no he sido crucificado por nadie . ¿Cómo podría, pues, beneficiarme a mí, una bolsa miserable de polvo y cenizas, dar mi nombre a los hijos de Cristo?. Dejen, mis queridos amigos, de aferrarse a estos nombres de partidos y distinciones; fuera a todos ellos, y dejen que nos llamemos a nosotros mismos solamente cristianos, según aquel de quien nuestra doctrina viene.»

[9][10][11][12][13][14]

A pesar de ello, en la historicidad de la reforma protestante, se designó el apelativo "luterano" y "luteranismo" para referirse a la doctrina interpretativa y enseñanzas que Lutero hizo acerca del cristianismo. Este término fue usado de igual forma por la Iglesia católica para apelar a los simpatizantes de las interpretaciones cristianas que tenía Lutero, hasta que paulatinamente, fueron consolidándose diversas Iglesias autodenominadas luteranas, y con ello se fue formando una denominación cristiana propiamente dicha.

CreenciasEditar

Los luteranos creen en Jesucristo como el fundador espiritual, y comparten la creencia de que Dios es uno y trino (Santa Trinidad), es decir: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Además, se comparte la interpretación bíblica que hizo Lutero de que Dios no justifica a los hombres por sus obras buenas, sino más bien por su fe, lo que representa una creencia base fundamental del pensamiento luterano.

El pensamiento de Lutero se basa en el concepto de la justificación por la fe, que negaba cualquier teoría católica u ortodoxa respecto a los méritos personales aplicables a la salvación, además de rechazar completamente la mediación de los santos/vírgenes y veneración de las imágenes. Lutero denunció la venta de indulgencias y la obtención de los perdones a cambio de bienes, así como la venta de cargos eclesiásticos, prácticas que por lo tanto son rechazadas en la Iglesia luterana.

El luteranismo rechaza la primacía y autoridad universal del papado como institución divina. Niega la doctrina católica de la existencia del purgatorio. El movimiento protestante iniciado por Lutero afirma el valor único de las Escrituras y la supremacía de la fe en Jesucristo. Lutero desarrolla la doctrina del Sacerdocio Universal, en donde afirma que las Escrituras pueden ser entendidas por todos los creyentes y que cada uno puede examinarlas libremente gracias a la creación de la imprenta. Según Lutero, todos los creyentes son sacerdotes en virtud de los sacrificios espirituales de un corazón arrepentido en oración.

En sentido estricto, no se puede hablar de una sola Iglesia luterana, pues son varias las Iglesias o subramas que surgen del movimiento luterano. Actualmente una rama del luteranismo está empezando a incorporarse progresivamente al evangelismo, mientras que el movimiento neoluterano (emparentado con la tradición de la High Church anglicana) se acerca al catolicismo.

BibliaEditar

 
Biblia de Lutero, traducida al alemán, edición de 1534.

Tradicionalmente, los luteranos creen que la Biblia es el único libro escrito bajo inspiración divina y, por tanto, es la única fuente del conocimiento divino y el fundamento y base del pensamiento cristiano.[15][16]Solo la Biblia es el principio formal de la fe, y la autoridad suprema para todas las materias relacionadas con la fe y con la moral. En el luteranismo, la Biblia se caracteriza por su autoridad, claridad, eficacia y suficiencia.[17][18]

TrinidadEditar

 
Los luteranos creen en la Trinidad.

Los luteranos son trinitarios. Los luteranos rechazan la idea de que Dios Padre y Dios Hijo son simplemente caras de la misma persona, sino que son dos personas diferentes. Creen que esta afirmación se comprueba tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.[19]​ Asimismo, creen que el Espíritu Santo procede tanto del Padre como del Hijo.[20]

PostuladosEditar

Las ideas básicas de la teología luterana, que suelen concordar en su gran mayoría con la fe evangélica, se sintetizan en cuatro fórmulas latinas:

  1. Solo Christo (solo por Cristo): El único fundamento de la fe es Jesús. "Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo" (1 Corintios 3:11). "Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5)
  2. Sola gratia (solo por la Gracia): Cristo es el único que puede justificarnos. Las obras, incluidos los ritos eclesiales y cualquier otro tipo de esfuerzo humano, no son la causa de la salvación del hombre. Cristo murió por nosotros y a través de Él, por medio de la fe, somos salvos, para que nadie crea que fue salvo por su propio mérito, ni para que se glorifique de sus propias obras. Por lo tanto, la salvación es obra de la sola gracia de Dios.(Efesios 2:8-10)
  3. Sola Scriptura (solo por la Escritura): La única fuente de revelación y norma de vida son las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.
  4. Sola fide (solo por la fe): La fe es lo único que, mediante la gracia de Dios, nos salva. Ninguna obra puede salvarnos, sino sólo la fe. Dice el apóstol Pablo: "Porque en el Evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá." (Romanos 1:16-17)

Doctrina luteranaEditar

Es importante señalar que la doctrina del luteranismo es esencialmente distinta y contrastante al catolicismo, y que a su vez, guarda algunas diferencias con el actual movimiento evangélico.

  1. Sacramentos: Para los luteranos, Cristo instituyó dos sacramentos: el bautismo y la eucaristía o Santa Cena (con una concepción distinta a la del catolicismo, la unión sacramental).
  2. Imágenes: Los luteranos, si bien no son tan afines a la imaginería religiosa como los católicos, permiten las imágenes como medio de enseñanza.
  3. Liturgia: Los luteranos tienen una liturgia histórica proveniente de la misa pretridentina y en casi todos los casos es más conservadora que la católica. En algunos casos, no obstante, se puede apreciar cierta similitud en los cultos o reuniones con las formas contemporáneas de las Iglesias evangélicas de hoy en día.
  4. Vestimentas y costumbres: En contraposición con el catolicismo y en total concordancia con el evangelicalismo, los pastores o ministros pueden contraer matrimonio, pueden ejercer actividades económicas lucrativas en favor propio o de la Iglesia. Una característica que se conserva del catolicismo es la vestimenta que emplean los líderes espirituales, que es parecida a la de la Iglesia católica.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Dué, Andrea; Laboa, Juan María (1998). Atlas histórico del cristianismo. Editorial San Pablo. ISBN 9788428520904. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  2. MSN Encarta, s.v. "Lutheranism Uso incorrecto de la plantilla enlace roto (enlace roto disponible en Internet Archive; véase el historial y la última versión)." by George Wolfgang Forell; Christian Cyclopedia, s.v. "Reformation, Lutheran" by Lueker, E. et. al. Archived 31 October 2009.
  3. Fahlbusch, Erwin, and Bromiley, Geoffrey William, The Encyclopedia of Christianity, Volume 3. Grand Rapids, Michigan: Eerdmans, 2003. p. 362.
  4. Canons and Decrees of the Council of Trent, Fourth Session, Decree on Sacred Scripture (Denzinger 783 [1501]; Schaff 2:79–81). For a history of the discussion of various interpretations of the Tridentine decree, see Selby, Matthew L., The Relationship Between Scripture and Tradition according to the Council of Trent, unpublished Master's thesis, University of St Thomas, July 2013.
  5. The Ecumenical Councils and Authority in and of the Church. https://www.lutheranworld.org/sites/default/files/1993-Lutheran_Orthodox_Dialogue-EN.pdf: The Lutheran World Federation. 10 de julio de 1993. «The seven ecumenical councils of the early Church were assemblies of the bishops of the Church from all parts of the Roman Empire to clarify and express the apostolic faith. These councils are Nicaea (325 AD), Constantinople I (381), Ephesus (431), Chalcedon (451), Constantinople II (553), Constantinople III (680/81), and Nicaea II (787)... As Lutherans and Orthodox we affirm that the teachings of the ecumenical councils are authoritative for our churches....The Seventh Ecumenical Council, the Second Council of Nicaea in 787, which rejected iconoclasm and restored the veneration of icons in the churches, was not part of the tradition received by the Reformation. Lutherans, however, rejected the iconoclasm of the 16th century, and affirmed the distinction between adoration due to the Triune God alone and all other forms of veneration (CA 21). Through historical research this council has become better known. Nevertheless it does not have the same significance for Lutherans as it does for the Orthodox. Yet, Lutherans and Orthodox are in agreement that the Second Council of Nicaea confirms the christological teaching of the earlier councils and in setting forth the role of images (icons) in the lives of the faithful reaffirms the reality of the incarnation of the eternal Word of God, when it states: "The more frequently, Christ, Mary, the mother of God, and the saints are seen, the more are those who see them drawn to remember and long for those who serve as models, and to pay these icons the tribute of salutation and respectful veneration. Certainly this is not the full adoration in accordance with our faith, which is properly paid only to the divine nature, but it resembles that given to the figure of the honored and life-giving cross, and also to the holy books of the gospels and to other sacred objects" (Definition of the Second Council of Nicaea).» 
  6. Ecumenical Council. https://www.tititudorancea.net/z/ecumenical_council.htm: Titi Tudorancea Encyclopedia. 1991–2016. «The Lutheran World Federation, in ecumenical dialogues with the Ecumenical Patriarch of Constantinople has affirmed all of the first seven councils as ecumenical and authoritative.» 
  7. a b Ludwig, Alan (12 de septiembre de 2016). «Luther’s Catholic Reformation» (en english). The Lutheran Witness. «When the Lutherans presented the Augsburg Confession before Emperor Charles V in 1530, they carefully showed that each article of faith and practice was true first of all to Holy Scripture, and then also to the teaching of the church fathers and the councils and even the canon law of the Church of Rome. They boldly claim, “This is about the Sum of our Doctrine, in which, as can be seen, there is nothing that varies from the Scriptures, or from the Church Catholic, or from the Church of Rome as known from its writers” (AC XXI Conclusion 1). The underlying thesis of the Augsburg Confession is that the faith as confessed by Luther and his followers is nothing new, but the true catholic faith, and that their churches represent the true catholic or universal church. In fact, it is actually the Church of Rome that has departed from the ancient faith and practice of the catholic church (see AC XXIII 13, XXVIII 72 and other places).» 
  8. «Member Churches». The Lutheran World Federation. Consultado el 5 de marzo de 2015. 
  9. John Bachmann (1853), "A Defence of Luther and the Reformation", Paxton, pág 236.
  10. Philip Schaff (1997), "History of the Christian Church, Volume VII. Modern Christianity. The German Reformation", Oak Harbor, WA: Logos Research Systems, Inc. pág 582
  11. Knowles, Victor (2006), "Together in Christ: More Than a Dream", College Press, Mar 1, pág 83.
  12. http://www.christianpost.com/news/why-all-christians-are-actually-non-denominational-72136/
  13. David C. Cook (2001), "God's Little Lessons for Leaders", Honor Books, Aug 1, pág 213
  14. Michelet, Jules (1846), "The life of Luther", Universidad de Toronto, pág. 262
  15. Graebner, Augustus Lawrence (1910). Outlines Of Doctrinal Theology. Saint Louis, MO: Concordia Publishing House. pp. 3ff. ISBN 0-524-04891-6. Archivado desde el original el 12 de julio de 2006. 
  16. Inspiration, Doctrine of
  17. Graebner, Augustus Lawrence (1910). Outlines Of Doctrinal Theology. Saint Louis, MO: Concordia Publishing House. pp. 7ff. ISBN 0-524-04891-6. Archivado desde el original el 12 de julio de 2006. 
  18. Engelder, Theodore E.W. (1934). Popular Symbolics: The Doctrines of the Churches of Christendom and Of Other Religious Bodies Examined in the Light of Scripture. Saint Louis, MO: Concordia Publishing House. p. 29. 
  19. Is. 63:8–9, Mueller, J.T., Christian Dogmatics. St. Louis: Concordia Publishing House, 1934. pp. 158–160, section "The Doctrine of God", part 5. "The Holy Trinity Revealed in the Old Testament",Heb. 1:5, see Engelder, T.E.W., Popular Symbolics. St. Louis: Concordia Publishing House, 1934. pp. 33–36, Part VI. "The Trinity".
  20. The Nicene Creed and the Filioque: A Lutheran Approach

Enlaces externosEditar