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Confrontación entre mapuches (izquierda) y los incas (derecha). Dibujo del cronista Guaman Poma de Ayala.
Vista desde el Cerro Grande de La Compañía, una fortaleza inca importante de Chile.

La presencia inca en el centro de Chile fue relativamente breve, esta duró desde la década de 1470 hasta el colapso del Imperio Inca en la década de 1530. Los principales asentamientos del Tahuantinsuyo en Chile se ubicaron a lo largo de los ríos Aconcagua, Mapocho y Maipo.[1]​ Los restos arqueológicos de Quillota, en el valle del río Aconcagua forman parte del que probablemente fue el asentamiento inca más importante en Chile.[1]​ La mayor parte de los pueblos conquistados por los Incas en el centro de Chile fueron los Diaguitas y parte de los Promaucae (también llamados Picunches).

Expansión inca al surEditar

La fecha exacta de la conquista de los valles centrales de Chile no se conoce.[2]​ En general, se acepta que la zona fue sometida durante el reinado de Túpac Yupanqui. Las crónicas españolas del siglo XVI y XVII señalan que la conquista se produjo en la década de 1470.[2]​ A partir de los historiadores del siglo XIX, Diego Barros Arana y José Toribio Medina, diversos estudiosos han señalado que la incorporación de Chile Central al Imperio Inca fue un proceso gradual.[2]​ Sin embargo, en general, se acepta que la anexión sucedió tras la guerra que causó una despoblación severa en los valles transversales del Norte Chico, en los territorios del pueblo Diaguita.[3]

Una teoría afirma que el centro de Chile fue conquistado por el Imperio Inca desde el este, luego de que las tropas incas cruzaran los Andes hacia Valle Hermoso y el Paso de Uspallata. Este ataque desde el este, se habría hecho con el fin de evitar las rutas más directas pero inhóspitas que cruzan el desierto de Atacama.[4]José Toribio Medina afirmó en 1882, que las tropas del ejército Inca entraron al centro de Chile desde el norte y el este y alcanzaron el río Maule, dando lugar a la Batalla del Maule, contra los mapuches del río Maule y del río Itata.[1][4]

Influencia en las sociedades localesEditar

La incorporación de los pueblos diaguitas y promaucaes al Imperio Inca causó una despoblación severa en los valles transversales de Norte Chico. [8] Según la investigadora Ana María Lorandi, los diaguitas, y en especial la tribu calchaqui de este grupo étnico, no habría sido conquistada fácilmente por los incas, [7] e incluso una vez conquistados no aceptaron por unanimidad el dominio inca.[7] Los incas nombraron kurakas y mitimaes establecidas en los territorios de los diaguitas y promaucaes. [1] Con el tiempo, ambos grupos étnicos adoptaron el estilo artístico cuzqueño en sus cerámicas, también las técnicas agrícolas y el trabajo en metales nobles.[3]

Frontera sur del TahuantinsuyoEditar

 
Síntesis de la influencia y campañas incas en el periodo pre-hispánico tardío. El límite sur del imperio inca definido por los ríos Maule y Maipo.

Se cree que la frontera sur del Imperio Inca se encuentra entre Santiago y el río Maipo o en algún lugar entre Santiago y el río Maule. Los cronistas españoles Miguel de Olavarría y Diego de Rosales afirmaron que la frontera Inca se encontraba incluso mucho más al sur en el río Bío Bío. A pesar de las discrepancias acerca de la ubicación real de la frontera del Tahuantinsuyo, se puede afirmar que las tropas incas no llegaron a cruzar el Bío Bío.[5]​ Como parece ser el caso en las otras fronteras del Imperio de los Incas de la frontera sur se compone de varias zonas y niveles de influencia.[2][5]​ En primer lugar una zona totalmente incorporada al Tahuantinsuyo con mitimaes protegidas por una línea de Pucará (fortalezas) y luego una zona exterior con pukaras dispersas entre las tribus aliadas y/o sometidas.[5]​ Esta zona exterior se habría situado entre los ríos Maipo y Maule.[2][5]

Los arqueólogos Tom Dillehay y Américo Gordon afirman que los yanaconas extraían oro al sur de la frontera inca en el territorio mapuche. Siguiendo este pensamiento, el motivo principal para la expansión incaica en ese territorio hubiera sido acceder a las minas de oro. Los mismos arqueólogos también afirman que la temprana alfarería mapuche en Valdivia es de diseño Inca.

Sistema vialEditar

Para afianzar su hegemonía sobre los territorios conquistados, los incas utilizaron una extensa red de caminos en Chile. En el valle norte del Copiapó, la principal dificultad para el sistema vial inca fue la falta de agua, mientras que al sur el problema fue el relieve accidentado con muchas cadenas de montañas y valles.[4]​ Para hacer frente a estos problemas los incas adoptaron dos estrategias:[4]​ construir dos carreteras norte-sur desde el valle de Copiapó al Valle del Maipo cada uno de ellos abarcaba territorios distintos, la primera se unía al camino inca longitudinal andino que venía desde Ecuador.[6]​ y el otro camino seguía las llanuras costeras.[4]

El ramal chileno del camino inca longitudinal de los Andes, se extiende desde el Valle del Huasco en dirección norte-sur, principalmente a lo largo de una serie de fallas geológicas (incluyendo la falla Valeriano).[6]​ El camino pasa sobre los 4000 msnm cerca de la frontera argentino-chilena.[6]​ Alrededor del valle Choapa, el camino desciende hasta los 2.000 msnm. También se interconecta a un camino inca paralelo en el territorio argentino a través de varios vías que atraviesan la divisoria de aguas de los Andes. Estos permiten acceder a varios distritos con riqueza minera e hidrológica. Por otro lado, debido a su altitud, generalmente no eran accesibles durante el invierno debido a las nevadas.[4]

El camino de la costa permitió el tránsito de norte-sur y también se favoreció de un clima menos duro que el camino longitudinal de los Andes pues fue accesible durante todo el año.[4]​ Este camino recorre en gran parte cerca a 30 kilómetros al este del Océano Pacífico, pero también tiene acceso al mar en algunos lugares pesqueros. Fue la ruta usada por Diego de Almagro en 1536.[4]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

BibliografíaEditar

  • Ampuero Brito, Gonzalo (1978). Cultura diaguita. Departamento de Extensión Cultural del Ministerio de Educación. 
  • Stehberg, Rubén (1988). Red vial incaica en los terminos meridionales del imperio: Tramo Valle del Limarí–Valle del Maipo (La frontera del estado Inca edición).