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Pueblos Indígenas de Costa Rica

Pueblos nativos costarricenses
(Redirigido desde «Indígenas de Costa Rica»)

Los indígenas de Costa Rica son los habitantes originarios del territorio que conforma a la actual nación costarricense. Se dividen en ocho etnias distinguibles pertenecientes todas al Área Intermedia o Mesoamericana según sus influencias culturales, y que están diseminadas a lo largo del país pero mayormente viven en los 24 territorios indígenas, que en teoría y de acuerdo a las leyes nacionales y a diversos convenios interestatales, se supone que deben ser entidades plenamente autónomas capaces de tener su propio autogobierno y sistema judicial.[1]

Indígenas de Costa Rica
Costa Rica - Malekus 01.jpg
Indígenas del pueblo guatuso (maleku)
Otros nombres Nativos, aborígenes, amerindios.
Ubicación Costa RicaFlag of Costa Rica.svg Costa Rica
Población total 104 143 (2.42%)
Idioma Malecu, cabécar, bribri, guaymí y bocotá.
Religión Diversas creencias ancestrales.
Etnias relacionadas Aborígenes nicaragüenses, Aborígenes hondureños, Aborígenes mexicanos, Aborígenes colombianos.
Asentamientos importantes
1.º Región Brunca
2.º Región Huetar Norte
3.º Región Chorotega

Según el último censo nacional de población al menos 104 143 personas se identificaron como aborígenes o sus descendientes, lo que representa poco más del 2% de la población.[2]​ Sin embargo, su influencia cultural logra penetrar diversas capas de la sociedad costarricense en aspectos culinarios, culturales, folclóricos e idiomáticos muy profundos; dejando también una huella genética visible en la mayoría de los costarricenses a través del mestizaje durante la conquista europea.[3]

HistoriaEditar

PrecolombinaEditar

La artesanía aborigen se veía alterada según las influencias externas de las áreas culturales que recibían los habitantes nativos, en alguna de sus tres subáreas.
 
Posible subdivisión cultural de Costa Rica durante la época precolombina: las áreas verde (Huetar) y amarilla (Diquís) pertenecían a la Zona Muisca, la parte roja (Nicoya) a Mesoamérica.

En el periodo prehispánico el territorio estuvo habitado al menos por cerca de medio millón de personas, diseminadas de manera extensa por el país y organizadas en cacicazgos estructurados con la influencia regional mesoamericana, intermedia y caribeña, lo que hace a los pueblos indígenas costarricenses bastante heterogéneos desde sus inicios.[4]

De esta forma, es extensa y duradera la presencia nativa en el territorio costarricense, habiendo evidencias de poblamiento humano con la llegada de cazadores-recolectores hace alrededor de 12.200 años, debido el hallazgo en el cantón de Siquirres de 66 asentamientos humanos de la etnia aborigen cabécar donde se recuperaron elementos funerarios, petroglifos, basamentos de viviendas, calzadas, herramientas de piedra, alfarería, cerámica, los cuales datan del Paleoindio, constituyéndose en el sitio arqueológico más antiguo de Centroamérica.[5]​ Es así como las sociedades indígenas fueron evolucionando de forma constante al lado de las influencias diversas que recibían de los muchos otros grupos nativos del continente; mesoamericanos en Guanacaste e intermedios en el resto del país, y se encuentra la aparición progresiva de la fabricación de herramientas de piedra en Turrialba, con presencia de puntas de lanza tipo clovis (norteamericana) y cola de pez (sudamericana), hace unos 10 000 o 7 000 años;[6]​ la agricultura surge hacia 5000 a. C., principalmente dada por tubérculos, y para el primer y segundo milenios a. C. ya existían comunidades agrícolas sedentarias, pequeñas y dispersas;[7]​ mientras que las artesanías principalmente en cerámica nacen con la producción de ollas, vasijas cilíndricas, platones y tecomates, decoradas con técnicas como incisos o acanaladuras, estampados y modelados, hace unos 3000 años.[8]

Los asentamientos también fueron variando en su complejidad de la mano con el aumento en las estructuras sociales de los cacicazgos presentes en el territorio, por lo que para el 800 d. C. y hasta la llegada de los españoles en el siglo XVI, se presentó un incremento en el tamaño y variedad del diseño interno de las aldeas, y las diferencias regionales se acentuaron. La presencia de numerosos cementerios, simples y complejos, obras de infraestructura masivas, diversidad de bienes domésticos y suntuarios, desarrollo de orfebrería, intercambio regional y conflictos entre cacicazgos por territorios y recursos son elementos característicos de esta época. La jerarquización social incluye individuos principales como el cacique y el chamán, y el pueblo común formado por artesanos y agricultores. El oro substituyó al jade como símbolo de rango, en especial en las regiones Central y Diquís.[9]

Desde el siglo XVIEditar

 
"El rescate de Dulcehe", de Tomás Povedano de Arcos, muestra un claro ejemplo del sincretismo cultural que se dio desde la colonización española, proceso que al final derivó en una gran reducción de la influencia indígena en el país.

Con la colonización española, la floreciente sociedad indígena costarricense se vio diezmada, pues muchos de los habitantes nativos sufrieron enfermedades, esclavitud y genocidios; de manera que la mayor parte de la población se vio obligada a retroceder hacia las cordilleras del sur, en el Talamanca, lugares en los que predominan sus asentamientos hasta la actualidad.

Desde entonces, los pueblos indígenas han sufrido de marginación política, social y económica, y en muchos casos son muy pobres. Incluso han sufrido violencia policial como fue el caso del Comando Cobra, acusado de racismo y violencia contra los indígenas.

Aunque el gobierno de la mandataria Laura Chinchilla Miranda con frecuencia adujo del excelente trato que brinda el Estado a los pueblos indígenas, y se autoproclamó como uno de los gobiernos más avanzados en la materia; activistas indígenas, dirigentes sociales y políticos de oposición cuestionaron esto y lo critican, al denunciar abiertamente que existen diversas violaciones a los Derechos Humanos de los aborígenes por parte del gobierno.

En la actualidad representan aproximadamente el 2.4% de la población, muchos de los cuales mantienen su cultura, lengua y religión autóctona, en algunos casos mediante ingentes esfuerzos de distintos actores para preservarlas, aunque un cierto proceso de pérdida de tradiciones y aculturación ha sucedido en los últimos años, especialmente en ciertos sectores jóvenes. El 60 % de los indígenas costarricenses viven en el cantón de Talamanca.[10]

 
Joven de la etnia bribrí.

Desde hace décadas se discute en la Asamblea Nacional la Ley de Autonomía Indígena, a la cual se opone la CONAI y el Partido Liberación Nacional debido a posibles conflictos con proyectos hidroeléctricos[11]

En la actualidad existe una institución del Estado encargada de velar por los pueblos indígenas: la Comisión Nacional de Asuntos Indígenas (CONAI). Sin embargo, es ampliamente criticada por ser una instancia, no solo gubernamental (y por ende, parcializada) sino también dirigida y administrada por personas ajenas desde la capital, San José. Tal situación genera la creación de muchas asociaciones indígenas que suelen ser más representativas de sus comunidades, como la Mesa Nacional Indígena.[12]​ En todo caso, la Ley Indígena de 1977 establece como representantes formales de los pueblos nativos a los consejos indígenas electos por sus comunidades y que, teóricamente, representarían una función de gobierno autónomo y de interlocutor con el gobierno central. Costa Rica fue el quinto país en suscribir el Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes de 1989 y el tercero de América. La Ley Indígena de 1977 también pone a nombre de las distintas tribus sus tierras a perpetuidad e ilegaliza cualquier venta, traslado o explotación de las mismas. Sus recursos naturales pueden ser explotados por el Estado con supervisión de CONAI y con la obligatoriedad de hacerlo de manera ecológicamente sostenible.[13]

En julio de 2014 se generó un enfrentamiento violento en la comunidad indígena de Salitre, Puntarenas, donde se denunció que finqueros blancos agredieron a residentes indígenas debido a una disputa de tierras, reportándose quemas de ranchos, amenazas de violencia que motivaron la huida de familias indígenas a la montaña y bloqueo de caminos. Lo cual causó la intervención del gobierno para detener la violencia.[14]

Posesión de la tierraEditar

Según el reporte del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo del 2013, el 38% de los territorios indígenas de Costa Rica está en manos no indígenas. Según esta misma organización, en el caso de Térraba, un 88% de este territorio se encuentra en manos de no indígenas, y un 97% del territorio de China Kicha está en manos no indígenas.

EtniasEditar

En Costa Rica sobreviven 8 etnias indígenas, todas diferenciadas. En conjunto suponen un 2% de la población y radican mayoritariamente en sus territorios especiales, casi todos en la Zona Sur.

IntermediasEditar

 
Mapa de la distribución de las etnias intermedias.

La gran mayoría de los pueblos nativos costarricenses son del Área Intermedia (región etnocultural aborigen extendida desde el norte de Suramérica hasta una pequeña franja en la costa este de Honduras). Esto supone una diferenciación con casi toda Centroamérica, donde predomina el componente mesoamericano, y genera también una notable relación con la mayor parte de los indígenas de Panamá, así como algunos de Colombia y Venezuela. Esta región como tal ya es un puente cultural, pues sus pobladores resultan de los influjos trasmitidos por los amerindios mesoamericanos, caribes, andinos y amazónicos, de manera que registran peculiares similitudes con muchos grupos étnicos de todos estos lugares.[15]​ Entre sus principales rasgos característicos se encuentran el dominio de la orfebrería y la habilitad escultórica en piedras y tallado en maderas, la práctica de lenguas chibchenses (derivadas del microfilo lenmichí), uso moderado de cerámicas, técnicas de cultivo en terrenos extensos y una alimentación a base de maíz y otros productos vegetales endémicos y poco conocidos fuera de su círculo de influencia como el arracache, el pejibaye o la yuca; así como cacao, patatas, frutas y carnes de animales locales.[16][17]

Las etnias intermedias de Costa Rica, asimismo, se subdividen en dos grupos marcados por sus ejes de influencia: en la mayoría de ellas se registran contribuciones chibchas y caribes, con algunos elementos mesoamericanos, que conforman una paridad de pluriculturalidad aborigen; mientras que las sociedades ubicadas originalmente al extremo sur del territorio desarrollaron la cultura del Diquís, donde toman fuerza las filiaciones sudamericanas (aparte de influjos muiscas, hay fuertes rasgos andinos e incluso amazónicos). De esta forma, las 7 etnias intermedias de Costa Rica son:

  • Bribris: Se ubican mayoritariamente al sur de la nación, alrededor de la Cordillera de Talamanca, y representan el grupo más grande con 17.000 habitantes. Cultural y étnicamente pueden observarse diversas filiaciones con los cabécares. Hablan el idioma bribri y practican sus propios ritos religiosos.[18]
  • Cabécares: Bastante emparentados étnica y culturalmente con los bribis, éste grupo es el segundo más importante (registra más de 14.000 miembros), y por sus remotos asentamientos presenta una aculturación reducida que le permite mantener viva su identidad (idioma, religión, cocina, costumbres...). Se localizan al sur del país.[19]
  • Ngöbes: Esta etnia se despliega mayoritariamente en el vecino país de Panamá. En Costa Rica se registran al menos unos 5.000 que habitan en la Zona Sur.[20]
  • Malékus: Antaño fueron un grupo extremadamente numeroso y culturalmente rico, hoy en día pese a que mantienen prácticamente intacta su identidad, por poco sobrepasan los 1000 miembros. Se les conoce también erróneamente como «guatusos». Habitan mayoritariamente en la provincia de Alajuela, poseen sus creencias religiosas, idioma, música y una dieta bastante vegetariana con algún consumo de pescados de agua dulce, ya que no comen ni animales marinos ni con cuernos.[21]
  • Borucas: Habitan al sur del territorio, especialmente en el cantón de Buenos Aires, provincia de Puntarenas con algo más de 2000 miembros. Se destacan por la celebración de su tradicional juego de los diablitos («cagrúv rójc»).[22]
  • Teribes: Este pueblo es una etnia hermana de los nasos panameños. En Costa Rica habitan menos de 600 miembros, principalmente en la zona sur, donde aún mantienen su idioma y costumbres como la confección y el tallado de todo tipo de artesanías en madera.[23]
  • Huetares: En la época precolombina fueron la etnia más grande, poderosa e influyente del territorio, lo que llevó a su posterior dominación cuando entraron los conquistadores europeos. De esta forma su idioma se extinguió, pese a ser de gran influencia en el actual español costarricense, y su población actualmente no sobrepasa los 2000 miembros.[24]

MesoamericanasEditar

 
Extensión del área cultural mesoamericana.

En Costa Rica la influencia mesoamericana es importante, sobre todo en aspectos lingüísticos y, en menor medida, culinarios. Esto se debe a su presencia histórica y muy activa al norte del territorio, especialmente en la provincia de Guanacaste; así como en los influjos que inyectaban continuamente los diversos aborígenes mesoamericanos de todo el resto de América Central. En el territorio septentrional costarricense, durante la época precolombina, habitaron muchas etnias mesoamericanas a lo largo de diversos períodos, sin embargo solo una de ellas ha logrado persistir hasta la actualidad (los chorotegas).[25]

Los grupos mesoamericanos —emparentados desde México hasta la Península de Nicoya en Guanacaste— se caracterizan por su gastronomía totalmente volcada al sempiterno maíz (con la utilización también importante de incontables vegetales como frijoles, tomates, aguacate y cacao; carnes nativas y alimentos que mezclan todo ese acervo como tamales y tortillas, al haber dominado el proceso de la nixtamalización). Estos además hablan gran cantidad de idiomas, entre los que destacan los derivados de la macrolengua náhuatl (filiación uzo-azteca). La cultura mesoamericana también resalta por su compleja organización social (hubo grandes imperios), ricas creencias religiosas, avanzada tecnología lítica, artesanías diversas en piedra y cerámica, realización periódica o litúrgica de sacrificios humanos y poco uso del metal.[26]

TerritoriosEditar

 
Territorios indígenas de Costa Rica.

Un territorio indígena se considera el espacio cultural, económico, habitacional, territorial y autonómico de los diversos pueblos aborígenes costarricenses. Esta denominación, su marco jurídico y aplicación existen desde la creación de la Ley Indígena n.6172 aprobada en el Congreso del año 1977.[27]

Actualmente, existen 24 distintos territorios indígenas reconocidos por el MIDEPLAN. La gran mayoría se localizan en la Zona Sur, alrededor de la Cordillera de Talamanca, en las provincias de Limón y Puntarenas. Otras dos reservas aborígenes se encuentran en el cantón de Hojancha en Guanacaste y en el cantón de Guatuso en Alajuela; y el resto están establecidas entre las provincias de San José y Cartago.[28]

CulturaEditar

La cultura de los pueblos nativos americanos es parte esencial en la configuración de la idiosincrasia y el folclor costarricense. Al ser el territorio un puente natural, biológico y cultural entre las sociedades de Mesoamérica, el Caribe y el Área Intermedia; se pueden encontrar en él expresiones antropológicas que relacionan a sus habitantes aborígenes con los de otras latitudes del continente (especialmente los chibchas y los mesoamericanos).

IdiomaEditar

 
Lenguas de Costa Rica, los diversos idiomas indígenas aparecen representados en tonalidades marrones.

Los aborígenes de Costa Rica son extensamente plurilingüísticos, al convivir hasta nuestros días 5 idiomas y dialectos lenmichies totalmente diferenciados y activamente practicados por sus pobladores.[29]​ Estos son el maleku, cabécar, bribri, guaymí y bocotá, hablados principalmente en los territorios indígenas al sur del territorio.

Sin embargo, este panorama fue aún más rico durante la época precolombina cuando existían múltiples lenguas chibchenses como el idioma teribe-térraba o el idioma huetar, que se encuentran actualmente extintos. Este último fue la principal lengua en el territorio antes de la llegada de los europeos,[30]​ y de hecho su influencia aún se deja sentir fuertemente en el panorama socio-lingüístico mediante la herencia de múltiples vocablos entre los que destacan topónimos (por ejemplo: Aserrí, Barva, Curridabat, Tibás) y, en menor medida, alimentos como arracache (originalmente quechua)[31]​ o pejibaye.

Los antiguos idiomas mesoamericanos también tuvieron presencia notoria, especialmente hacia la sección norteña del territorio, donde eran practicados por las distintas etnias nativas. De esta familia destacaban las lenguas uto-aztecas y otomangues, con dialectos como el nahuat o el chorotega, todas actualmente erradicas del plano idiomático costarricense. Asimismo, existe también una fuerte herencia principalmente en la designación de alimentos (desde aguacate, ayote, achiote, chayote o chocolate, hasta elote, tamal, zapote) o topónimos en la península nicoyana (véase: nahuatlismos en el idioma español).[32]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «Copia archivada». Archivado desde el original el 13 de agosto de 2010. Consultado el 2 de junio de 2012. 
  2. «Costa Rica es multirracial, último censo lo pone en evidencia - Crhoy.com». 
  3. Gene admixture in the Costa Rican population
  4. «Culturas indígenas». Guías de Costa Rica. Consultado el 20 de abril de 2018. 
  5. Rojas Corrales, María José (16 de marzo de 2016). «Descubren en Costa Rica sitio arqueológico de hace 12.200 años, el más antiguo de Centroamérica». Amelia Rueda.com. Consultado el 16 de marzo de 2016. 
  6. Botey Sobrado, 2002, pp. 30-31
  7. Botey Sobrado, 2002, p. 32
  8. Botey Sobrado, 2002, p. 32-33
  9. Botey Sobrado, 2002, pp. 47-48
  10. https://web.archive.org/web/20120615045705/http://www.una.ac.cr/bibliotecologia/grupos_etnicos/indigenascr.htm
  11. http://kioscosambientales.ucr.ac.cr/index.php?option=com_content&view=article&id=461:oficialismo-no-avalaria-ley-de-autonomia-indigena-para-no-afectar-proyecto-diquis-&catid=40:noticias-ambientales&Itemid=60
  12. http://www.mesaindigenacr.org/
  13. https://web.archive.org/web/20120120220212/http://www.una.ac.cr/ambi/Ambien-Tico/102/cajiao102.htm
  14. https://web.archive.org/web/20140714185722/http://www.semanariouniversidad.ucr.cr/noticias/4562-Hoy%20en%20la%20U/13423-finqueros-impiden-ingreso-de-universidad-a-zona-indigena.html
  15. Hoopes, John W.; and Oscar M. Fonseca Z. (2003). «Goldwork and Chibchan Identity: Endogenous Change and Diffuse Unity in the Isthmo-Colombian Area» (PDF). En Jeffrey Quilter and John W. Hoopes (eds.). Gold and Power in Ancient Costa Rica, Panama, and Colombia: A Symposium at Dumbarton Oaks, 9 and 10 October 1999 (en inglés) (línea de e-reproducción de texto edición). Washington, DC: Dumbarton Oaks Research Library and Collection. pp. 49-90. ISBN 0-88402-294-3. OCLC 54110115. 
  16. «Área Intermedia y Sudamérica». Arte e historia. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  17. «Los muiscas: historia, caracteristicas, cultura, y mucho más». Hablemos de culturas. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  18. «Bribri». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  19. «Cabécar». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  20. «Ngöbe». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  21. «Maleku». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  22. «Borucas». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  23. «Teribe». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  24. «Huetares». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  25. QUIRÓS RODRÍGUEZ, Juan Santiago, y Hugo ESCRICH: Diccionario español-chorotega, chorotega-español. San José: Editorial Universidad de Costa Rica, 2002. ISBN 9977-67-669-0.
  26. Carmack, Robert et. al. (1996): The legacy of Mesoamérica: history and culture of a Native American civilization. Prentice Hall. Nueva Jersey. ISBN 0-13-337445-9.
  27. Instituto Interamericano de Derechos Humanos Ley Indígena
  28. «Territorios indígenas de Costa Rica». Pura Vida University. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  29. Quesada, J. Diego (2012). «Las lenguas indígenas de la Costa Rica actual» (PDF). Estudio universitario e información sobre las lenguas, la cultura y las comunidades indígenas del país. Universidad Nacional de Costa Rica. Consultado el 26 de julio de 2016. 
  30. Quesada Pacheco, Miguel Ángel (1998). Tradiciones huetares. Editorial de la Universidad Nacional de Costa Rica. pp. 186 páginas. ISBN 9977-65-130-2. 
  31. «Raíces andinas : contribuciones al conocimiento y a la capacitación» (PDF). Centro Internacional de la Papa (CIP). 2004. p. 226. Consultado el 1 de febrero de 2019. 
  32. Frances Karttunen (1983): An Analytical Dictionary of Nahuatl, University of Texas Press, Austin, ISBN 0-8061-2421-0

BibliografíaEditar

FuentesEditar