Inmigración en España

La inmigración en España es desde finales de la década de 1990, un fenómeno de gran importancia demográfica y económica. Los datos de inmigración son uno de los componentes básicos de la demografía de España, junto con los de fecundidad, mortalidad y emigración.[1]​ Según el INE los datos provisionales en 2016 señalan que la población residente extranjera es de 4.418.898, la población española 42.019.525 y el total 46.438.422 habitantes.[2]

Impacto de la inmigración en la estructura de la población española.

Índice

Evolución de la migración en EspañaEditar

Población extranjera en España[3]
Año Extranjeros censados % total
1981 198.042 0,52%
1986 241.971 0,63%
1991 360.655 0,91%
1996 542.314 1,37%
1998 637.085 1,60%
2000 923.879 2,28%
2001 1.370.657 3,33%
2002 1.977.946 4,73%
2003 2.664.168 6,24%
2004 3.034.326 7,02%
2005 3.730.610 8,46%
2006 4.144.166 9,27%
2007 4.519.554 10,0%
2008 5.220.600 11,3%
2009 5.598.691 12,0%
2010 5.747.734 12,2%
2011 5.730.667 12,2%
2012 5.711.040 12,1%
2013 5.546.238 11,7%
2014 5.023.487 10,7%

En unas pocas décadas, España ha pasado de ser un país generador de emigración a ser un receptor de flujo migratorio. A partir de 1973, con la crisis del petróleo, la emigración de españoles al extranjero empezó a dejar de ser significativa y se produjo el retorno de muchos emigrantes españoles que se mantiene hoy en día; hecho que se cree que ha sido forzado por el descenso del atractivo laboral de los países de acogida y otras relacionadas con asuntos de pensión de vejez.[cita requerida]

El restablecimiento de la democracia coincidió con una fase de relativo equilibrio en los saldos migratorios netos, que se prolongó hasta mediados de los años 1990. En la actualidad se piensa también que las nuevas generaciones de españoles nacidos en el extranjero retornan debido principalmente a un sentido más favorable de la relación trabajo-valor que resulta más atractiva por el euro.[cita requerida]

El dinamismo que mostró la economía española desde entonces, puede explicar el fuerte crecimiento de la inmigración. Desde el año 2000, España ha presentado una de las mayores tasas de inmigración anual del mundo (de tres a cuatro veces mayor que la tasa media de Estados Unidos, ocho veces más que la francesa. En el año 2005 sólo era superada en términos relativos en el continente europeo por Chipre y Andorra.)[4]​ En la actualidad, sin embargo, su tasa de inmigración neta anual llega sólo al 0,99%, ocupando el puesto número 15 dentro de la Unión Europea.[5]​ Es además, el noveno país de la UE con mayor porcentaje de inmigrantes, por debajo de países como Luxemburgo, Irlanda, Austria o Alemania.[6]

España es, además, el décimo país del planeta que más inmigrantes tiene en números absolutos, por detrás de países como Estados Unidos, Rusia, Alemania, Ucrania, Francia, Canadá o el Reino Unido.[7]​ En los cinco años posteriores al año 2000, la población extranjera multiplicó por cuatro, asentándose en el país casi tres millones de nuevos habitantes. Según el censo de 2014, el 10,7% de los residentes en España era de nacionalidad extranjera. A causa de la crisis económica que atraviesa España, del 2010 al 2011, se produjo un descenso por primera vez en la historia de 37.056 personas en cifras absolutas.[8]

En 2014, la población de origen foráneo representaba el 10,7% de una población total registrada de 46,7 millones de personas. Esto contrasta con lo ocurrido a mediados de los años 90, cuando su número era de cerca de un millón y su porcentaje rondaba el 2,5% de la población total.[9]

Porcentaje de inmigrantes respecto la población total[3]

 


Durante la última década el origen de los inmigrantes se ha diversificado. En enero de 1998, los inmigrantes provenientes de la UE-15 constituían el 41,3% del total de residentes no nacidos en España. En enero de 2011, su porcentaje suponía menos del 20%. Al mismo tiempo, el mayor aumento lo registraban los inmigrantes de países europeos no incluidos en la categoría UE-15, especialmente aquellos provenientes del este europeo.

El número de inmigrantes europeos de países fuera de la UE-15 entre 1998 y 2011, y su peso porcentual en el total de la inmigración pasó de 6,6% a 21%. Considerando los países de origen de la inmigración vemos que en 1998 las cinco nacionalidades dominantes eran marroquíes (190.497), franceses (143.023), alemanes (115.395), británicos (87.808) y argentinos (61.323). En 2011 esta lista era: rumanos (809.409), marroquíes (766.187), ecuatorianos (478.894), británicos (392.577) y colombianos (372.541).

En 2011 se registra la entrada de 457.650 nuevos inmigrantes extranjeros según los datos de INE.[10]

La aparente disminución del número de ciudadanos de origen extracomunitario en España también se debe también al número de nacionalizaciones realizadas en 2011, los cuales desaparecen de las tablas de extranjeros del INE[11]​ y a otros factores como las nacionalizaciones en origen acorde con la ley de la memoria histórica, unas 300.000 en Latinoamérica.[12]

Distribución de la inmigración en EspañaEditar

La población extranjera se suele concentrar en las zonas de mayor dinamismo económico del país, y por tanto con mayor necesidad de mano de obra. Así, las zonas de España con mayor proporción de inmigrantes son Madrid y su área de influencia, el arco mediterráneo y las islas. En el caso de los inmigrantes comunitarios, muchos buscan el poder disfrutar de un clima más suave que el de sus países de origen; de esta manera, los residentes de la Unión Europea se suelen concentrar en las costas de Levante, Andalucía, Cataluña, Baleares y Canarias. Por el contrario, las regiones con menor proporción de inmigrantes en el 2005 son Extremadura (2,3 % frente al 8,46 % nacional), Asturias (2,5 %), Galicia (2,5 %), País Vasco (3,4 %), Castilla y León (3,6 %) y Cantabria (3,7 %). Hay que señalar que el 44,81 % de todos los inmigrantes censados en España se reparten entre tan sólo tres provincias (Madrid, Barcelona y Alicante).

Según el censo de 2009, la localidad española con mayor proporción de extranjeros es San Fulgencio (Alicante), donde el 77,58 % de sus 12 030 habitantes son no españoles. Los únicos municipios de más de 10 000 habitantes donde los extranjeros superan a los nacionales son Rojales (65,25 % de extranjeros), Teulada (60,37 %), Calpe (58,61 %), Jávea (51,22 %) y Alfaz del Pi (50,89 %), todos ellos en la provincia de Alicante, que es la provincia con mayor porcentaje de inmigrantes del país. La ciudad de más de 50.000 habitantes con mayor proporción de extranjeros es Torrevieja (con un 47,65 % de foráneos sobre 84 348 habitantes), también en Alicante, y la capital de provincia con mayor porcentaje es Castellón de la Plana (15,23 % sobre 167 455 habitantes).[cita requerida]

Por otro lado, la distribución geográfica de los inmigrantes depende también en gran medida de su nacionalidad. En Madrid y Cataluña, la suma de iberoamericanos y africanos (contando magrebíes) representa en ambas comunidades dos tercios de los inmigrantes, si bien en Cataluña hay el doble de africanos que de iberoamericanos y en Madrid sucede lo contrario. Los marroquíes son la colonia más numerosa en Cataluña y Andalucía, y el 75,51 % de todos los pakistaníes del país se encuentran en Cataluña. La mayor parte de los ecuatorianos se encuentran entre Madrid (un 34 % de ellos en 2005), Barcelona y Murcia. Los británicos son mayoritarios en Alicante y Málaga; los alemanes, en Baleares y Canarias. Por su parte, casi la mitad de los rumanos de España residen entre Madrid y Castellón.

Origen de los inmigrantesEditar

Anexo:Datos de imigración en España

 
Países origen

La inmigración en España es muy variada y está dominada por la procedente de áreas culturalmente cercanas. En España, la mayoría de los inmigrantes provienen de Iberoamérica (el 36,21% del total de extranjeros afincados en España, según el censo INE 2006); les siguen después los procedentes de la Unión Europea (34,45%) y del norte de África (14,83%). A gran distancia se encuentran los extranjeros provenientes de la Europa no comunitaria (4,40%), el África subsahariana (4,12%), el Extremo Oriente (2,72%), el Subcontinente indio (1,67%), América del Norte (0,66%) y Filipinas (0,48%). Del resto de Asia y de Oceanía sólo son originarios el 0,50% restante, mientras que están registrados un 0,02% de apátridas.

Orígenes geográfico-culturales de la población extranjera en España (2006)[13]
Área de origen Población % total extranjeros Principales nacionalidades
1 Iberoamérica 1.500.785 36,21% Ecuador (11,13%), Colombia (6,40%), Argentina (3,63%), República Dominicana (3,59%), Bolivia (3,37%), Perú (2,31%), Brasil (1,75%)
2 Europa Occidental 872.694 21,06% Reino Unido (6,63%), Alemania (3,63%), Italia (2,79%), Francia (2,17%), Portugal (1,95%), Países Bajos (0,95%)
3 Europa del Este 735.506 17,75% Rumanía (9,82%), Bulgaria (2,45%), Ucrania (1,69%), Polonia (1,11%), Rusia (0,96%), Lituania (0,38%)
4 África del Norte 614.436 14,83% Marruecos (13,59%), Argelia (1,14%)
5 África subsahariana 170.843 4,12% Senegal (0,85%), Nigeria (0,76%), Gambia (0,42%)
6 Extremo Oriente 132.474 2,72% China (2,53%), Filipinas (0,48%), Japón (0,13%)
7 Subcontinente indio 69.006 1,46% Pakistán (1,02%), India (0,50%), Bangladés (0,15%)
8 América del Norte 27.292 0,66% EE. UU. (0,59%)
9 Medio Oriente 18.094 0,44% Irán (0,06%), Siria (0,06%), Israel (0,04%)
10 Oceanía 2.363 0,06% Australia (0,04%)


Por nacionalidades, las más presentes son la marroquí (que ha experimentado un retroceso en los últimos años debido a la concesión de nacionalidad española a decenas de miles de ciudadanos marroquíes),[14]​ la rumana, la británica, la italiana y la ecuatoriana. En la tabla siguiente se describe el crecimiento registrado por las comunidades de inmigrantes más grandes de España en 2007, y entre los censos de 2001 y 2006. Las que más crecieron en este periodo fueron la paraguaya (+2980%, aunque partiendo desde niveles muy bajos), la boliviana (+2012%) y la rumana (+1187%). Existe también una importante comunidad procedente de Guinea Ecuatorial, pero muchos de los inmigrantes que llegaron de ese país (en la mayoría de los casos por motivos políticos) son ciudadanos españoles de pleno derecho al haber nacido durante la colonización española del mismo.

Puesto País 2015[15] 2012[16] 2001[17]  % crec.
2001-2012
Núcleos
Total 4.729.644 5.711.040 1.370.657 +317%
1   Rumania 750.883 783.137 233.415 +236% Rumanos en España
2   Marruecos 706.314 895.970 31.641 +2.732% Marroquíes en España
3   Reino Unido 303.776 397.535 107.326 +270% Británicos en España
4   Italia 182.246 191.713 34.689 +453% Italianos en España
5   Ecuador 176.397 306.380 139.022 +120% Ecuatorianos en España
6   China 167.383 175.813 27.574 +538% Chinos en España
7   Alemania 145.577 196.729 99.217 +98% Alemanes en España
8   Colombia 145.490 273.176 87.209 -11.8% Colombianos en España
9   Bulgaria 137.507 176.216 12.035 +1.364% Búlgaros en España
10   Portugal 103.877 138.501 47.064 +194% Portugueses en España
11   Francia 102.378 121.513 51.582 +136% Franceses en España
12   Bolivia 100.855 184.706 6.619 +2.691% Bolivianos en España
13   Ucrania 84.013 88.438 10.318 +757% Ucranianos en España
14   Argentina 73.362 108.390 32.429 +234% Argentinos en España
15   Pakistán 77.695 79.626 8.274 +862% Pakistaníes en España
16   República Dominicana 75.315 92.231 31.153 +196% Dominicanos en España
17   Brasil 73.863 99.043 17.078 +480% Brasileños en España
18   Perú 71.112 102.851 34.975 +248% Peruanos en España
19   Paraguay 69.451 77.536 928 +9.333% Paraguayos en España
20   Polonia 68.803 84.197 13.469 +525% Polacos en España
21   Rusia 68.387 57.275 10.047 +470% Rusos en España
22   Argelia 62.398 62.432 18.265 +242% Argelinos en España
23   Senegal 61.798 63.491 10.627 +498% Senegaleses en España
24   Venezuela 48.421 58.916 16.549 +256% Venezolanos en España
25   Cuba 46.397 54.627 24.534 +123% Cubanos en España
26   Países Bajos 45.844 55.388 23.146 +139% Neerlandeses en España
27   Nigeria 42.653 45.991 7.598 +505% Nigerianos en España
28   Bélgica 29.713 36.522 19.869 +84% Belgas en España
29   Uruguay 27.457 38.651 6.828 +466% Uruguayos en España
30   Chile 26.793 38.912 11.674 +233% Chilenos en España

Inmigrantes subsaharianos en EspañaEditar

La inmigración subsahariana en España es de vieja data, pero siempre fue cuantitativamente muy limitada. Esta situación comienza a cambiar en los años 1990, cuando empieza a llegar a Melilla un flujo mayor de africanos procedentes del sur del Sáhara. En enero de 1998 vivían en España unas 36 000 personas nacidas en África subsahariana, pero no sería hasta los años posteriores a la regularización de 1996 cuando se produce el primer “boom” de la inmigración subsahariana y de su acceso al mercado de trabajo español el cual se orientará, fundamentalmente, hacia sectores como la agricultura, la construcción, los servicios y el comercio ambulante, sectores caracterizados por los bajos salarios y las condiciones precarias de empleo. Entre enero de 1998 y enero de 2003 se triplica la llegada de inmigrantes subsaharianos, llegando a la cifra de 110 000 personas. En 2010 la cifra es de 237 309 y todas las variables indican una tendencia a la diversificación de los países de procedencia. La irregularidad y la reagrupación familiar han sido las formas acceso a España más utilizadas, lo que hace que los primeros años en España estén caracterizados por la precariedad y el acceso al mercado informal de trabajo. Para muchos subsaharianos se trata, sin embargo, de una forma de exclusión o irregularidad extrema dada la imposibilidad de muchos, debido a su falta de documentación y a la negación sistemática de visados cuando sí los tienen en sus países de origen, de empadronarse y obtener por ello la regularización vía arraigo. Esto hace de los inmigrantes subsaharianos una categoría especialmente vulnerable dentro de las migraciones provenientes de países no comunitarios. Las comunidades autónomas con mayor porcentaje de inmigrantes empadronados de origen subsahariano eran en 2010: Cataluña (27,6%); Madrid (16,9%); Andalucía (12,9%); y la Comunidad Valenciana (10,4%).[18]

Inmigrantes regulares en EspañaEditar

Se trata de los extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor, ambas estadísticas proceden de ficheros cedidos por la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil y explotados por el Observatorio Permanente de la Inmigración. Estas cifras no tienen en cuenta los trabajadores transfronterizos, los solicitantes de asilo, los apátridas, los que se encuentran en España en situación de estancia, y los que tenían caducada su documentación y estaban en trámites de renovarla.

A 1 de enero de 2017, y teniendo en cuenta estas consideraciones, la cifra de inmigrantes regulares en España era de 4.549.858 millones.

Puesto País[19] 1 de enero de 2017[20]
1   Marruecos 747.872
2   Rumania 684.532
3   Reino Unido 236.669
4   China 207.593
5   Italia 189.005
6   Colombia 145.055
7   Ecuador 141.582
8   Bulgaria 126.997
9   Alemania 110.378
10   Ucrania 102.786
11   Bolivia 102.236
12   Francia 95.645
13   Portugal 87.781
14 Pakistán 80.009
TOTAL 4.579.858

Según régimen de residencia, 2.562.032 extranjeros (el 53,47% del total) están incluidos en el Régimen General y 2.229.200 (el 46,53%) al Régimen Comunitario, del que forman parte los nacionales de países de la Unión Europea, así como sus familiares y los familiares de españoles carentes de nacionalidad española.

Del total de certificados de registro o tarjetas de residencia en vigor a 31 de marzo de 2008, el 21,6% corresponde a autorizaciones de trabajo por cuenta ajena, el 0,3% a autorizaciones de trabajo por cuenta propia, el 10,8% es de residencia no lucrativa (no da derecho a trabajar), el 20,4% es de tipo permanente, permitiendo residir y trabajar en las mismas condiciones que los españoles, y el 46,8% restante es un certificado de registro o tarjeta de residencia perteneciente a un ciudadano comunitario o familiar (Régimen Comunitario).

Dentro de los países que tienen los mayores porcentajes de Inmigrantes regulares en España (2009), destacan Portugal (97,6%) y Reino Unido (96,9%).[cita requerida]

Características socio-económicasEditar

La gran variedad de la inmigración en España hace difícil realizar una caracterización común.

SexoEditar

El 53,40% de los extranjeros censados en 2005 eran varones, frente a un 46,60% de mujeres. Sin embargo, se encuentran diferencias importantes dependiendo del origen de los inmigrantes:

  • Hay mayor porcentaje de mujeres que de hombres entre los inmigrantes procedentes de Sudamérica (un 53,42% de mujeres) y de Centroamérica (59,42% de mujeres).
  • La proporción entre mujeres y hombres del continente europeo es ligeramente favorables a los varones (un 52,41% de hombres).
  • Los hombres son claramente mayoritarios en la inmigración de origen africano (tanto subsahariano como magrebí): la proporción de mujeres en este colectivo es de tan sólo 31,81%.
  • Los colectivos con el ratio más aplastante varón-mujer son los de Malí (tan sólo un 6,68% de mujeres), Pakistán (9,70% de mujeres), Ghana (12,91%) y Bangladés (16,93%). En el lado opuesto, las nacionalidades con mayores porcentajes de mujeres son la rusa (64,26% de mujeres), la nicaragüense (61,11%) y la brasileña (64,04%).

EdadEditar

 
Población extranjera de primera y segunda generación censada en España en el año 2014 sobre el total de población en cada tramo de edad.

La mayoría de la población inmigrante viene a España buscando un puesto de trabajo, de ahí que el 51,91% de los extranjeros residentes en España (frente a un 32,66% del conjunto de la población) tengan entre 20 y 39 años y que el 30,19% de los extranjeros tengan entre 25 y 34 años (frente a un 17,44% del conjunto de la población).[21]

Puesto que la mayoría de los extranjeros vienen a España en búsqueda de empleo, la proporción de mayores de 65 años es escasa, e incluso anecdótica en algunos países, mientras que el bloque más importante corresponde a la población en edad de trabajar (entre 16 y 65 años). El 17,71% de los ciudadanos de nacionalidad española tenía más de 65 años según el censo INE 2005; esta cifra era de tan sólo 4,81% para el total de extranjeros. Sin embargo, esto no es uniforme para todos los países:

  • Dentro de los inmigrantes comunitarios, hay una proporción importante de jubilados (un 15,85% de los comunitarios tiene más de 65 años), por lo que la distribución por edad de este colectivo es muy parecida a la española, aunque con un índice un poco inferior de menores de 15 años.
  • La proporción de mayores de 65 años era de 1,94% para los iberoamericanos, del 0,62% para la Europa no comunitaria (excluyendo a los naturales de Noruega y Suiza), del 1,35% para los procedentes del Norte de África, un 0,83% para los subsaharianos y de un 1,70% para los chinos.
  • Las nacionalidades donde hay mayor porcentajes de mayores de 65 años son la suiza (33,19%), la finlandesa (29,86%), la noruega (28,71%) y la sueca (25,82%). Donde menos, entre los naturales de Malí (0,07%), Ghana (0,07%) y Gambia (0,08%).

La pirámide de edad de la población extranjera residente en España presenta pues una base un poco más estrecha, un centro mucho más amplio y un pico despreciable en comparación con los del conjunto de la población española.

Causas de la inmigración en EspañaEditar

La inmigración en España presenta un carácter multifactorial. Entre sus principales causas se encuentran:

  • El factor más importante de atracción migratoria es el desarrollo económico que ha demostrado España desde 1993. Basada en un crecimiento de la construcción y el turismo, la economía española ha venido requiriendo desde entonces una gran cantidad de mano de obra. En 2005, el país había creado unos 900.000 trabajos netos, de los que cerca de un 40% se ha ocupado por extranjeros.
  • La identidad cultural y lingüística con Iberoamérica, de donde proceden el 36,21% de los extranjeros que había en España en 2006, es un importante factor de elección para los migrantes de esta procedencia.
  • La suavidad del clima en el contexto europeo y la atracción por el modo de vida, siguiendo el efecto Sun Belt. El 21,06% de los extranjeros que hay en España proceden de Europa Occidental, especialmente de Reino Unido, concentrándose en las regiones insulares y en Alicante y Málaga. Muchos de ellos son inmigrantes de alto ingresos: jubilados, trabajadores a distancia con Internet o que establecen negocios, por lo general relacionados con la hostelería.
  • La cercanía geográfica al continente africano: con fronteras terrestres con Marruecos, las islas Canarias próximas al oeste africano y el propio sur peninsular cercano al Magreb. La renta per cápita española era, en 2001, doce veces superior a la de un marroquí; así, la frontera hispano-marroquí es la más desigual en términos económicos de toda la OCDE. El 18,13% de los extranjeros censados en España en 2006 procedían de este continente, muy especialmente de Marruecos.

Consecuencias de la inmigración en EspañaEditar

Consecuencias demográficasEditar

La consecuencia más llamativa de la inmigración en España ha sido el aumento de la población: así, entre 1998 y 2005 España había crecido en 4.255.880 habitantes, lo que representa un crecimiento del 10,68% de la población en 7 años. La mayor parte de esta cifra se debe a la llegada masiva de inmigrantes durante este período.

 
Variaciones interanuales medias de la población española entre 1857 y 2006. Tras un periodo de crecimiento muy bajo (debido a la disminución de la natalidad) a principios de los años 1990, en la actualidad se está produciendo un pico histórico de crecimiento poblacional debido a la inmigración.

Además, la mayor tasa de natalidad de la población inmigrante es la principal causa del repunte de la fecundidad que se ha producido en el país, pasando de una tasa bruta de natalidad del 9,19‰ al 10,73‰ entre 1998 y 2005. En 2005, el 15,02% de los nacimientos registrados en España fueron obra de mujeres de nacionalidad extranjera,[22]​ aunque sólo es extranjera el 8,46% de la población española y el 10,64% de las mujeres en edad fértil residentes en España.

Por otro lado, como la mayor parte de la población que inmigra suele tener entre 25 y 35 años, el crecimiento es mayor en este grupo de edades y en consecuencia se rejuvenece la población española. Así, el 51,91% de los extranjeros residentes en España tiene entre 20 y 39 años, frente a un 32,66% del total de habitantes de España que se encuentran en esta franja de edad.

Una de las consecuencias de la Crisis económica de 2008-2010, la Crisis inmobiliaria española de 2008 y el alto Desempleo en España ha sido la reducción de la natalidad en la población inmigrante tanto por la falta de recursos como por la asunción de pautas de natalidad de la población autóctona -pocos hijos-.[23]​ De hecho, se ha invertido la situación, teniendo más emigrantes que inmigrantes y volviendo al flujo negativo migratorio.[24]

Consecuencias económicasEditar

Visiones positivasEditar

La importante llegada de población inmigrante en edad de trabajar ha repercutido favorablemente en el total de afiliaciones a la Seguridad Social, hasta el punto que cerca de un 45% de las altas registradas entre 2001 y 2005 correspondieron a trabajadores foráneos.

Puesto que casi la mitad del trabajo creado en estos años se ha nutrido de trabajadores extranjeros, su contribución al crecimiento del PIB en este quinquenio (un 3,1% medio anual, en términos reales) habrá sido muy significativa.

Además, el aumento de la población laboral ha comportado un incremento de la recaudación asociada a la imposición del trabajo (principalmente por la vía de las cotizaciones sociales) y a los impuestos indirectos (como consecuencia del incremento del consumo).

Por otra parte, dado que el empleo extranjero se ha concentrado principalmente en sectores donde la oferta de mano de obra nacional resulta escasa (construcción, empleados de hogar, hostelería, agricultura, etc.), la inmigración ha contribuido a suavizar la rigidez de esta oferta, limitando la aparición de tensiones inflacionistas y haciendo que pequeñas empresas españolas continúen con su actividad.

Visiones negativasEditar

Se han alzado, también, opiniones que sostienen que la inmigración ha comportado distorsiones en el mercado laboral español. Así, aunque el PIB español ha crecido entre el 3% y el 4% entre los años 1997 y 2007, los salarios reales de la población española no sólo no han aumentado, sino que han disminuido ligeramente.[25][26][27]​ Señalándose que la llegada de trabajadores, presuntamente no cualificados ha tirado a la baja de los salarios en diversos sectores de la economía española como por ejemplo la construcción, la hostelería e incluso el servicio doméstico.

Por otro lado, buena parte de los trabajos asumidos por los inmigrantes han sido creados al calor de la llamada burbuja inmobiliaria: alrededor del 30% de los trabajadores de la construcción son extranjeros.

Así, lo que la inmigración habría permitido sería el abaratamiento del ciclo productivo en la economía tradicional española, al hacer innecesario acometer proyectos de modernización e I+D, debido a que la inversión no sería necesaria ya que se consigue mantener beneficios mediante la reducción de salarios. Las principales presunciones negativas asumen que:

  • El fenómeno podría haber perjudicado a los trabajadores peor pagados, debido a un aumento de la oferta de mano de obra infravalorada socialmente por su cualificación laboral.
  • El aumento de los beneficios económicos no se han invertido en mejorar el ciclo productivo dentro de las empresas tradicionales.

Consecuencias socioculturalesEditar

La llegada de inmigrantes en los últimos años ha generado una mayor diversidad cultural, religiosa y lingüística.

Aunque la evaluación a largo plazo de la inmigración en España es complicada debido a su carácter reciente, la llegada mayoritaria de inmigrantes procedentes de ámbitos culturales o lingüísticos cercanos (el 75,02% proceden o bien de Iberoamérica o bien de otros países del continente europeo), unido a que la inmigración es de origen variado, puede dejar entrever una integración menos problemática que la surgida en otros países de la Unión Europea.

Con todo, un estudio procedente del Ministerio de Trabajo e Inmigración de España señala que en los últimos años ha aumentado la tendencia general al rechazo de la población nacida en el extranjero, es decir, al aumento de la xenofobia.[28]​ Aunado a esto las nuevas generaciones de españoles nacidos en el país siguen compartiendo los ideales identitario de sus padres extranjeros, generándose grupos interétnicos en la población nacida en España.[29]

Por otra parte, la percepción respecto a la seguridad ciudadana no corresponde a los datos oficiales. En 2010, la población extranjera en las prisiones españolas (41.945 reclusos extranjeros[30]​) representaba aproximadamente 1/3 de la población reclusa en España, un número que ha ido decreciendo desde un máximo de 43.043 en 2008.[30]

Consecuencias lingüísticasEditar

Debido a la fuerte inmigración que ha recibido España desde los años 1990, han aparecido comunidades bilingües relativamente importantes. Las lenguas alóctonas más habladas en España son las siguientes:[31]

  • El árabe, principalmente árabe marroquí, es la lengua mayoritaria entre los inmigrantes procedentes del Magreb. En 2006 había empadronados en España 618.332 ciudadanos de nacionalidad marroquí, argelina, egipcia, siria, libanesa, jordana, tunecina e iraquí. Los árabes se encuentran repartidos por toda España, aunque su presencia es mayor en Ceuta, Cataluña y Andalucía que en otras comunidades.
  • El inglés, hablado principalmente en las provincias de Málaga y de Alicante por ciudadanos originarios del Reino Unido. Existen 315.122 empadronados en España (INE 2006) de nacionalidades británica, irlandesa, estadounidense, canadiense o australiana. Los ingleses constituyen más del 30% de la población en numerosos municipios de las costas alicantina y malagueña, donde poseen periódicos y canales de radio propios. Su presencia también es significativa en Baleares, Murcia y Almería.
  • Idiomas bereberes, hablados por parte de los 563.012 marroquíes que residen en España. El rifeño es la lengua más hablada entre los inmigrantes de Melilla.
  • El quechua, hablado por parte de los peruanos y ecuatorianos; y el quechua sureño, por los bolivianos afincados en España.
  • El portugués, hablado por inmigrantes portugueses (principalmente en Galicia y en Castilla y León) y brasileños (repartidos por toda España). Los empadronados en España de estas dos nacionalidades suman 153.076 en el año 2006.
  • El wu, lengua sinítica hablada por la mayoría de los inmigrantes chinos que hay en España, procedentes principalmente de la provincia de Zhejiang. Hay 104.681 ciudadanos de nacionalidad china empadronados en España (2006). Una fracción apreciable de estas personas también son capacez de hablar chino mandarín.
  • El búlgaro. Hay 101.617 búlgaros empadronados en España, y es la nacionalidad extranjera predominante en las provincias de Valladolid y Segovia.
  • El francés, presente en España desde la Edad Moderna a través de las colonias de comerciantes franceses asentados en ciudades como Cádiz, Sevilla, Alicante o Barcelona. Tras la Guerra de Independencia Argelina, más de 30.000 pieds noirs (franceses de Argelia) se instalaron en España, principalmente en la provincia de Alicante. En España había en 2006 90.021 empadronados de nacionalidad francesa, 29.526 de nacionalidad belga y 15.385 de nacionalidad suiza. Asimismo, hay muchos inmigrantes de países africanos que han sido colonias francesas o belgas y donde perdura el francés como lengua oficial o importante (Argelia, Marruecos, Senegal, etc.).

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Introducción a la demografía, Massimo Livi Bacci, Ariel Historia, 1993-2007, ISBN 978-84-344-6573-9, pág. 9
  2. «Cifras de Población a 1 de enero de 201 6 Estadística de Migraciones 201 5 Adquisiciones de Nacionalidad Española de Residentes 2015 Datos Provisionales». INE. Consultado el 21 de octubre de 2016. 
  3. a b Fuente: para los años 1967, 1989 y 1976, los datos se refieren tan sólo a extranjeros con permiso de residencia a 31 de diciembre y proceden del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, citado en [1] (tomando, para el porcentaje de 1986, la población española de hecho según la estimación intercensal del INE para el 1 de julio [2]). Para los datos de 1996 y posteriores, todos los datos proceden del INE [3] Error en la cita: Etiqueta <ref> no válida; el nombre "PobTot" está definido varias veces con contenidos diferentes
  4. Fuente: Eurostat: Población en Europa - 2005, Población en Europa - 2004 (disponible en francés, inglés y alemán)
  5. Index Mundi: Tasa de inmigración neta, comparación países
  6. "International Migration 2006", United Nations, Department of Economic and Social Affairs, Population Division. United Nations Publication, No. E.06.XIII.6, March 2006.
  7. "World Population Policies 2005", United Nations, Department of Economic and Social Affairs, March 2006. ISBN 978-92-1-151420-9.
  8. INE, telecinco.es
  9. Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE), a partir de datos del Padrón Municipal; donde se suman desde los inmigrantes nacionalizados hasta los extranjeros empadronados con o sin permiso de residencia.
  10. http://www.ine.es/jaxi/tabla.do?path=/t20/p259/e01/l0/&file=01001.px&type=pcaxis&L=0
  11. http://apuntesdedemografia.com/2011/04/07/%C2%BFdisminuyen-los-extranjeros-extracomunitarios-en-2011/ ¿Disminuyen los inmigrantes extracomunitarios en 2011?, ApdDemo, CSIC.
  12. http://www.publico.es/espana/414378/mas-de-300-000-nuevos-espanoles-en-america-latina
  13. Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Revisión del Padrón municipal 2006. Población extranjera por sexo, país de nacionalidad y edad.
  14. http://www.redmarruecos.com/articulo/sociedad/casi-35-000-marroqui-han-obtenido-nacionalidad-espanola-2014/20151205172927001315.html
  15. http://www.ine.es/jaxi/Datos.htm?path=/t20/e245/p04/a2015/l0/&file=00000008.px&type=pcaxis
  16. Datos generales sobre población extranjera en la Comunitat Valenciana. Observatori Valencià d'Immigració. p. 8. Consultado el 12 de enero de 2013. 
  17. «Población extranjera por sexo, país de nacionalidad y edad (hasta 75 y más)». Padrón municiapl 2001. Instituto Nacional de Estadística. Consultado el 12 de enero de 2013. 
  18. Instituto Nacional de Estadísticas (INE)
  19. Número de extranjeros con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor. Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración
  20. intereconomia.com
  21. INE Población extranjera por sexo, país de nacionalidad y edad
  22. INE - Movimiento natural de la población en 2005
  23. La integración y la crisis reducen los embarazos - Las inmigrantes adoptan la baja natalidad de las españolas y caen por segundo año consecutivo los permisos de maternidad, Público, 30/10/2010
  24. ABC.es. «Más de 132.000 personas abandonaron España el año pasado.». 
  25. Los salarios reales cayeron en 2006 en medio punto según la OCDE
  26. El salario real medio ha bajado un 4% en 10 años pese al fuerte crecimiento económico
  27. CCOO afirma que el salario medio real de los españoles se estanca desde el año 2000
  28. Oberaxe. Evolución del racismo y la xenofobia en España.
  29. Los hijos de inmigrantes nacidos en España no se sienten españoles
  30. a b Informe General 2010: «Ingresos procedentes de libertad. Evolución comparativa. Datos referidos a la Administración Central» Ministerio del Interior. Secretaría General de Instituciones Penitenciarias. Consultado el 9 de agosto de 2012
  31. Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Revisión del Padrón municipal 2006. Población extranjera por sexo, país de nacionalidad y edad (hasta 85 y más).

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar