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Jefe de Gobierno de la Ciudad de México

cargo político mexicano

La Jefa o Jefe de Gobierno de la Ciudad de México es el titular del poder ejecutivo de la entidad. Es elegido mediante voto directo y universal. Una vez electo, entra en funciones el 5 de diciembre del año de la elección. Su cargo dura un periodo de seis años, sin posibilidad de reelección; ni siquiera en el caso de haberlo desempeñado como interino, provisional o sustituto. El cargo solo es renunciable por causa grave, que deberá ser calificada por el Congreso Local. En caso de muerte, destitución o renuncia, asume de manera inmediata y provisional el cargo, el secretario de gobierno, después, con las reservas que contempla la constitución local, corresponde al Congreso nombrar un sustituto o interino; en caso de que esa ausencia se produzca el día de la toma de posesión, asumirá provisionalmente el cargo, el presidente del Congreso local.

Jefa de Gobierno de la Ciudad de México
Coat of arms of Mexican Federal District.svg
Escudo de Ciudad de México

Residencia Antiguo Palacio del Ayuntamiento (sede de gobierno)
Sede Demarcación Cuauhtémoc, Ciudad de México
Designado por Voto popular
Duración 6 años, sin posibilidad de reelección
Primer titular Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano
Creación 5 de diciembre de 1997
Salario 104 911 $/mes.[1]​ (2014)
Sitio web http://www.cdmx.gob.mx/

El cargo existe desde su inclusión en la Constitución federal vigente y el Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, a través de la reforma política de 1993, siendo su primer titular Cuauhtémoc Cárdenas desde el 5 de diciembre de 1997. En suma ocho individuos ocuparon en el mismo número de periodos distintos la jefatura de gobierno, ya fuera de manera constitucional, provisional, interina, sustituta o incluso como encargado de despacho.[2]

La vigente Constitución local prevé dicho cargo en su título quinto, capítulo segundo, y es abordado por los tres apartados, y diversos puntos e incisos, que componen el artículo 32. En ellos se especifican las obligaciones, facultades, requisitos y restricciones al cargo; especificaciones que van desde el mando de la fuerza pública de la Ciudad (policía local y guardia nacional adscrita); la titularidad de las políticas económica, desarrollo social y de seguridad pública; la promulgación y ejecución de las leyes emitidas por el poder legislativo; proponer nombramientos a cargos que requieren aprobación del Congreso o el Tribunal Superior de Justicia; y diversas prerrogativas concedidas en otros artículos de la misma carta magna y las leyes locales.[3][4]

El Jefe de Gobierno es la cabeza de la Administración Pública Local y es auxiliado por un gabinete compuesto por varias secretarías, dependencias locales, organismos descentralizados y direcciones generales, los cuales tienen a su cargo diversas carteras de interés público, además de distintos asesores adscritos a la oficina de la jefatura de gobierno.

Desarrollo históricoEditar

 
Antiguo Palacio del Ayuntamiento, sede del poder ejecutivo de la Ciudad de México.
 
Edificio de Gobierno de la Ciudad de México, junto al Antiguo Palacio del Ayuntamiento aglomera distintas oficinas del gobierno capitalino.

Los primeros documentos normativos del movimiento insurgente, en el marco de la Guerra de Independencia, no mencionaban con exactitud los cargos en los que se depositarían los poderes locales en las provincias de Nueva España; sin embargo si marcaban la pauta de constituir una federación que implicaba, trasladar a escala provincial, los mismos cargos que se establecieran para toda la nación. Tal fue el caso de la Constitución de Apatzingán que hacia mención de los diputados como representantes de las provincias para la eventual fundación de un Congreso Nacional. No obstante, en el caso de la Ciudad de México capital del virreinato, las únicas menciones hechas por los referidos documentos fueron el reconocimiento de ella como consecuente capital de la nueva nación, referencia realizada por los Elementos Constitucionales de 1812, y por los Tratados de Córdoba de 1821, que la declaraba capital del Imperio Mexicano, aunque sin especificar su organización política.[5][6][7]​ El estatus de sede de gobierno fue ratificado en el Acta de Independencia del Imperio Mexicano, que la nombraba Capital del Imperio.[8]

El 20 de septiembre de 1821, el último cabildo virreinal, recibió al último representante del Rey de España, que llegaba a gobernar, Juan O'Donoju, este mismo recibió a la puerta del Palacio Virreinal a Agustín de Iturbide entregándole las llaves de la ciudad con lo que se disolvió el Ayuntamiento de México dando paso al periodo independiente.[9]

Por razones prácticas el cuerpo continuó funcionando con las mismas reglas generales, luego que el Reglamento Provisional Político del Imperio Mexicano, promulgado el 18 de diciembre de 1822, determinara para los pueblos, villas y ciudades mantener la misma administración de la Constitución de Cádiz, es decir, un Ayuntamiento integrado por uno o dos alcaldes, varios regidores, un sindico y un procurador, y el Representante Real; con la variante de que los puestos ya no eran a perpetuidad y el Representante Real fue sustituido por un representante del Emperador Mexicano y a partir de la caída del Primer Imperio Mexicano de un Representante de Congreso.[10][11]

La Constitución de 1824, definió de manera ambigua el destino de la Ciudad de México, pues estableció entre las facultades del Congreso, la de nombrar una sede de los poderes de la unión, por lo que se abrió un largo debate para ello, situación que alargo el periodo de gobierno del aun existente Ayuntamiento. Al erigirse y reglamentarse el Distrito Federal, se mantuvo el ayuntamiento de la ciudad pero ahora lo era también del Distrito Federal - que en ese momento solo era un territorio de 8.3 km de diámetro, teniendo como centro la Plaza de la Constitución -.[12][13][14]​Con la promulgación del decreto de creación de esta entidad federativa el 18 de noviembre de 1824, se estableció de manera definitiva la forma de gobierno y organización política de la capital. Se encargó su cuidado administrativo a una persona, que en dicha constitución se le denominaba "gobernador", que era elegido directamente por el Ejecutivo Federal, dependía de este y coexistía con el Ayuntamiento. Si bien José Joaquín Francisco Jerónimo Morán y del Villar-Cossío y Melchor Múzquiz ya habían gobernado con la denominación de "Gobernador", sería Manuel Gómez Pedraza el primero en ocupar el puesto de manera constitucional, luego de promulgado el mencionado decreto, (aunque ya gobernaba a partir del 3 de marzo de 1824).[15]

A lo largo del siglo XIX, la inestabilidad política que vivió el país, se trasladó a la realidad capitalina; las invasiones estadounidense y francesa; Así como los conflictos entre liberales y conservadores (en cualquiera de sus variantes como bandos antagónicos: republicanos contra monárquicos y federalistas contra centralistas) ocasionaban, revueltas, motines e incluso guerras civiles como la Guerra de Reforma. Todo lo anterior obligaba a una gran cantidad de autoridades electas a dimitir a escasos meses de ejercer la responsabilidad, o a nombrar un sustituto mientras reorganizaban la defensa del régimen.[16]

A todo ello se suma el cambio de paradigma constitucional que vivieron todos las entidades durante los regímenes centralistas. Las Siete Leyes de 1836 y las Bases Orgánicas de 1843 suprimieron el sistema federalista; no obstante, la capital del país solo perdió su condición o denominación de Distrito Federal, pues sus autoridades locales siguieron ligadas directamente al presidente de la república; aunque las funciones de su gobernador eran más parecidas a las de un Alcalde, y en tiempos de guerra, a las de un Jefe Militar. Esta condición se repitió durante el Segundo imperio cuando el cargo se sustituyó por el de Prefecto político, aunque dada su condición de "Capital Imperial", con funciones más cercanas a las de un Alcalde y sujeto directamente a la autoridad del Emperador.[17][18][19][20]

La Constitución de 1857 restableció el cargo de gobernador, hecho con el que además, reconoció como entidad federativa, con la denominación de Estado del Valle de México, al Distrito Federal; aunque bajo la indicación de que solo podría alcanzar dicha categoría (la de estado), si eventualmente los Poderes de la Unión abandonaran la Ciudad de México. Sin embargo la carta magna si depositó la elección de las autoridades locales en el voto popular, por primera vez en la historia. Durante el porfiriato las figuras de los ejecutivos locales, además de ser muy cercanas al presidente Porfirio Díaz, estuvieron casi siempre ligadas a los cacicazgos militares y económicos, situación que, aunque fortaleció y consolidó el cargo, devino en autoritarismos locales.[21][22][23]

Durante la Revolución mexicana el cargo padeció constantes cambios, producto de la entrada o salida de distintos bandos armados que impulsaban o imponían a gobernadores leales de acuerdo a las circunstancias. La Constitución de 1917 reafirmó el federalismo y el estatus especial de la Ciudad de México, es decir, un Distrito Federal con autoridades electas y con la eventualidad de volverse estado solo si dejase de ser la sede de los poderes de la unión.

Las reformas a la constitución y diversas leyes sobre el estatus del Distrito Federal y la administración pública en 1928, impulsadas por el presidente Plutarco Elías Calles, desaparecieron las instituciones municipales, el cargo de gobernador y la elección popular de autoridades locales, pasando el Distrito Federal a ser administrado completamente por los Poderes de la Unión. El Presidente de la República se haría cargo del poder ejecutivo a través del Jefe del Departamento del Distrito Federal (llamado Departamento Central entre 1928 y 1941), que formaría parte del gabinete.[24][25]

En 1993, mediante una reforma constitucional, se otorgó mayor autonomía al Distrito Federal a través de la eliminación de la figura del Jefe del Departamento del Distrito Federal y la creación del Jefe del Gobierno del Distrito Federal, quien sería electo de manera directa por los ciudadanos; además se otorgaron mayores facultades al órgano legislativo local, denominado como la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, creada como Asamblea de Representantes en 1988. En las elecciones locales del 6 de julio de 1997 se llevaron a cabo las primeros comicios para Jefe de Gobierno del Distrito Federal que dieron el triunfo a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano del Partido de la Revolución Democrática con el 48.11% de los votos, frente al 25.58% de Alfredo del Mazo González del Partido Revolucionario Institucional y el 15.58% de Carlos Castillo Peraza del Partido Acción Nacional. A partir de entonces y hasta las elecciones locales de 2018, este partido mantuvo el gobierno de la capital.[26]

En 2015, se propuso una reforma política para el Distrito Federal, la cual fue promulgada el 29 de enero de 2016. La reforma concluyó con la redacción de una constitución propia para la ciudad; otorgándole en la carta magna federal, los mismos derechos y facultades de cualquier estado, pero que, considerando su categoría de capital de la república, conserva la denominación de entidad federativa; también se dejan de emplear los nombres México D.F. y Distrito Federal, para usar únicamente el término Ciudad de México. Lo anterior incluyó el cambio de denominación para el titular del poder ejecutivo, ahora nombrado Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, y con una mayor amplitud de facultades, como la dirección de la fuerza pública local, hasta entonces en manos de los poderes de la unión. Bajo este formato, Claudia Sheinbaum de Morena es la primera electa, esto en las elecciones locales de 2018.[27][28]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. «¿Sabes cuánto gana el Jefe de Gobierno del DF?». 4 de septiembre de 2014. Consultado el 1 de junio de 2018. 
  2. Carlos Alberto Briseño Becerra. «La reforma política del Distrito Federal de 1986-1996/1997: avances y tareas pendientes». Consultado el 7 de diciembre de 2018. 
  3. «Artículo 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos». Consultado el 4 de diciembre de 2018. 
  4. «Artículo 32 de la Constitución Política de la Ciudad de México». Archivado desde el original el 18 de abril de 2019. Consultado el 4 de diciembre de 2018. 
  5. «Elementos constitucionales de 1812». Consultado el 3 de junio de 2018. 
  6. «Constitución de Apatzingán». Consultado el 3 de junio de 2018. 
  7. «Tratados de Córdoba». Consultado el 3 de junio de 2018. 
  8. «Acta de Independencia del Imperio Mexicano». Consultado el 3 de junio de 2018. 
  9. Bernardo Pérez Fernández del Castillo. (1991). Tacubaya, Historia, leyendas y personajes. México: Editorial Porrúa S.A. de C.V. 970-07-4657-7. 
  10. Vázquez Alfaro, José Luis (2010). Distrito Federal. Historial de las Instituciones Jurídicas. Instituto de Investigación Jurídicas de la UNAM - Senado de la República. ISBN 9786070216268.  p. 10.
  11. «Sección séptima del Reglamento provisional político del Imperio Mexicano». Consultado el 2 de junio de 2018. 
  12. Bernardo Pérez Fernández del Castillo. (1991). Tacubaya, Historia, leyendas y personajes. México: Editorial Porrúa S.A. de C.V. p. 123 a 178. 970-07-4657-7. 
  13. Salomón Díaz Alfaro. «El Distrito Federal Mexicano: Breve Historia Constitucional». Consultado el 7 de diciembre de 2018. 
  14. «Artículo 159 de la Constitución de 1824». Consultado el 3 de junio de 2018. 
  15. «Decreto. Se señala á México con el distrito que se expresa para la residencia de los supremos poderes de la federación. (sic)». Consultado el 7 de diciembre de 2018. 
  16. Díaz Alfaro, Salomón. El Distrito Federal mexicano breve historia constitucional pp. 207 y 208 en VV.AA. (1992). Estudios jurídicos en torno a la Constitución mexicana de 1917. en su septuagésimo quinto aniversario. Instituto de Investigación Jurídicas de la UNAM. ISBN 9683622720. 
  17. Salomón Díaz Alfaro. «El Distrito Federal Mexicano: Breve Historia Constitucional». Consultado el 7 de diciembre de 2018. 
  18. «Siete Leyes Constitucionales - Sexta - Sobre la división y organización territorial División del territorio de la República y gobierno interior de sus pueblos». Consultado el 10 de noviembre de 2017. 
  19. «Bases de la organización política de la República Mexicana 1843». Consultado el 10 de noviembre de 2017. 
  20. «Estatuto Provisional del Imperio Mexicano - Título VIII: De los Prefectos políticos, Subprefectos y Municipalidades». Consultado el 12 de noviembre de 2017. 
  21. «Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857». Consultado el 10 de noviembre de 2017. 
  22. «Las doce riendas». Porfirio Díaz: Místico de la autoridad. México: Fondo de Cultura Económica. 1987. pp. 31-54. ISBN 9789681627805. 
  23. Memoria Política. «Es creado el Distrito Federal». Consultado el 7 de diciembre de 2018. 
  24. «Relación por Secretarías del Despacho y Periodo de Funciones de los Integrantes del Gabinete: La propuesta carrancista». 200 años de Administración Pública en México - Los Gabinetes en México 1821-2012: Tomo III. México: Instituto Nacional de Administración Pública A.C. 2012. pp. 371-372. ISBN 978-607-9026-20-2. 
  25. Hurtado González, Javier; Arellano Ríos, Alberto (2009). «La ciudad de México y el Distrito Federal: Un análisis político constitucional» (PDF). Estudios Constitucionales (Chile: Centro de Estudios Constitucionales de Chile. Universidad de Talca) (2): 221 y 222 supra. ISSN 0718-0195. Archivado desde el original el 23 de septiembre de 2015. Consultado el 25 de julio de 2013. 
  26. Javier Santiago Castillo. «La reforma política del Distrito Federal: Avances y perspectivas». Consultado el 7 de diciembre de 2018. 
  27. «Texto original y reformas al artículo 122 constitucional». Consultado el 31 de agosto de 2018. 
  28. «Texto original y reformas al artículo 44 constitucional». Consultado el 31 de agosto de 2018.