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Jorge Antonio Olivera

ex militar perteneciente al Ejército Argentino
(Redirigido desde «Jorge Olivera»)

Jorge Antonio Olivera (Posadas, 10 de agosto de 1950) es un exmilitar perteneciente al Ejército Argentino, que alcanzó la jerarquía de Mayor. Fue encontrado culpable de diversos crímenes contra la humanidad, mientras se desempeñaba al mando de diversos centros clandestinos de detención en el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, en la provincia de San Juan (donde recibió el mote de «Carnicero de San Juan») y condenado a prisión perpetua y destituido.[2]

Jorge Antonio Olivera
Mayor
Años de servicio 1971-1984
Lealtad República Argentina
Rama militar Argentine Army emblem.svg Ejército Argentino
Lugar de operación Provincia de San Juan
Conflictos Represión ilegal durante la Dictadura cívico-militar (1976-1983).
Estatus legal Destituido[1]
Cargos criminales Crímenes de lesa humanidad
Información
Nacimiento 10 de agosto de 1950 (69 años)
Posadas, provincia de Misiones, Argentina
Cónyuge Marta Ravasi

Entre los casos de los que fue hallado culpable se destaca el del secuestro y posterior desaparición de la modelo Marie Anne Erize en 1976.[3][2]​ Fue acusado en Italia por el caso, quedando en libertad.[4]

Se encontró prófugo de la Justicia argentina durante 4 años, tras una fuga el 25 de julio de 2013, cuando era trasladado para una revisación médica en el Hospital Argerich, en la Ciudad de Buenos Aires, por una supuesta afección dermatológica y controles kinesiológicos y psicológicos.[5][6]​ Se fugó con Gustavo De Marchi, también condenado y recapturado en 2016.[6]​ Olivera fue recapturado el 30 de enero de 2017, mientras se encontraba «escondido en el baúl de un auto en la casa de su familia en San Isidro».[7]

BiografíaEditar

Nació en agosto de 1950 en la capital de la provincia de Misiones siendo hijo de un gendarme. Estudió en el Colegio Militar de la Nación, egresando en 1971.[2]

TrayectoriaEditar

Fue enviado a Junín de los Andes, en la provincia de Neuquén. Entre 1975 y 1977 estuvo en la provincia de San Juan donde conoció a su esposa que era psicóloga. Allí se desempeñó como jefe de inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña número 22. Luego fue enviado a La Plata, Posadas, Corrientes y Córdoba en 1984.[2]

Fue procesado por crímenes contra la humanidad, tras el regreso de la democracia, en 1987. Sin embargo, resultó beneficiado de las leyes de Punto Final, Obediencia Debida, y de los indultos dictados por el presidente Carlos Saúl Menem.[2]

Participó en el Movimiento de Dignidad Nacional, cuyo principal referente fue Aldo Rico, de quien era amigo y con quien participó en las rebeliones carapintadas. Por aquel partido se postuló a Diputado Nacional por Misiones en 1999, aunque no resultaría electo.[2]

Se recibió de Abogado, e inició causas contra el Estado Argentino y participó en la defensa de otros militares acusados en los mismos crímenes cometidos por el Proceso de Reorganización Nacional, como Guillermo Suárez Mason y Emilio Massera. También defendió al criminal de guerra nazi Erich Priebke, radicado en Argentina.[8]​ Litigó contra el Ministerio de Defensa representando a militares en actividad que reclamaban una actualización de haberes en sus salarios con jueces que ayudaban.[6]​ Tenía su estudio jurídico en la Ciudad de Buenos Aires.[2]

En 2002 logró que la justicia argentina dejara sin efecto un recorte salarial del 13% en el Ejército, que había sido impulsado por Patricia Bullrich durante el gobierno de Fernando de la Rúa. En 2000 patrocinó una causa en contra de Margaret Thatcher en el Tribunal de Estrasburgo por el Hundimiento del Belgrano en la Guerra de las Malvinas.[2]

Condenas y fugaEditar

Tiempo después, viajó a Roma, Italia con su esposa por el 25.° aniversario de su casamiento. En el aeropuerto fue detenido por Interpol por orden del juez francés Roger Le Loire, por el caso de la desaparición de Marie Anne Erize. La inteligencia del Ejército envió documentación falsificada y Olivera solo permaneció detenido 42 días, siendo liberado.[2]

En diciembre de 2007 un juez federal de San Juan ordenó su detención por crímenes de lesa humanidad. Entre ellos se conocieron torturas realizadas a la actual jueza Margarita Camus, hija de exgobernador sanjuanino Eloy Camus. Arrestaron a dos suboficiales, pero Olivera y otros oficiales (que también tenían pedido de captura) permanecieron prófugos. Fue arrestado el 3 de noviembre de 2008 en un chalet donde vivía en el partido de Vicente López, provincia de Buenos Aires, por parte de la Policía Federal Argentina pese a sus intentos de resistir.[2]

Fue condenado el 4 de julio de 2013 por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal sanjuanino a prisión perpetua por más de 50 crímenes cometidos durante la dictadura militar. El juicio constituyó el primero de su tipo en aquella provincia.[2][9]

Constituyó un fideicomiso con Jorge Appiani. Tras su fuga en 2013 la Unidad de Información Financiera congeló los fondos de dicho fideicomiso que poseía unos 9.457.804 pesos argentinos hacia diciembre de 2010. Dicho fondo se cree que fue utilizado para la fuga y la vida posterior del prófugo.[8]​ El congelamiento de bienes y cuentas de Olivera fue confirmado en agosto de 2013.[6]

En julio de 2014 imputaron a su esposa Marta, acusada de haber organizado la huida. Fue indagada por Claudio Bonadío en el Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 11. También imputaron a los agentes del servicio penitenciario que acomañaban a Olivera al momento de la fuga.[10]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar