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José Gabriel Moscoso

José Gabriel Moscoso, (Cochabamba, ? – Cuzco, 29 de enero de 1815) fue un militar realista chileno y caballero de la Orden de Alcántara. Fue derrotado por los patriotas revolucionarios cuzqueños en la batalla de la Apacheta y tomado prisionero (1814). Encerrado en un convento del Cuzco, murió asesinado.

BiografíaEditar

Hijo del coronel Juan Moscoso, pertenecía a una distinguida familia, con lazos en Arequipa. Junto con dos de sus hermanos sirvió en las fuerzas realistas contra el rebelde Túpac Amaru II en 1781. Pasó a España, donde sirvió en los Guardias de Corps. Durante la guerra de la independencia española concurrió a diferentes combates y se halló presente en el memorable primer sitio de Zaragoza, por lo que fue condecorado y se le concedió el honroso título de benemérito a la patria en grado heroico. En 1811, ya como teniente coronel de ejército fue elegido Gobernador Intendente de la provincia de Arequipa, cargo que ejerció como propietario desde 1812 hasta fines de 1814.

El 3 de agosto de 1814 estalló la Rebelión del Cuzco que encabezaron los hermanos Angulo y otras personas decididas, especialmente algunos militares de los que se juramentaron en Salta, en la actual Argentina. Se sumó a la rebelión el brigadier Mateo Pumacahua, cacique del pueblo de Chinchero, que hasta entonces había servido en las tropas realistas. Éste encabezó una expedición hacia Arequipa, ciudad que no se hallaba debidamente preparada para repeler un ataque de esa magnitud

El Intendente Moscoso dio aviso al virrey José Fernando de Abascal del inminente riesgo en que se hallaba Arequipa; pero en la capital Lima se carecía ya de fuerza y de armas, y solo pudieron embarcarse 100 hombres, 500 fusiles con sus municiones y 26.000 pesos, exiguo auxilio que llegó tarde. El general Francisco Picoaga y el brigadier Pío Tristán se hallaban en Arequipa, y unidos con el Intendente Moscoso, salieron a esperar a Pumacahua en un punto denominado “La Apacheta”, a cuatro leguas de la ciudad, donde concentraron la poca tropa que pudieron reunir. Se libró así la desigual batalla de la Apacheta, el 10 de noviembre de 1814, en la que resultaron triunfantes los patriotas, quienes acto seguido ocuparon Arequipa.

Picoaga y Moscoso fueron tomados prisioneros y conducidos al Cuzco donde fueron encerrados en el Convento de la Merced. Ambos rechazaron con duros términos las invitaciones y ventajosas promesas que les hicieron los patriotas para que se unieran a la revolución.

Al aproximarse al Cuzco el general realista Juan Ramírez Orozco, que venía triunfante del Alto Perú, los patriotas cuzqueños abandonaron la ciudad imperial, pero antes, en altas horas de la noche del 29 de enero de 1815, mataron a balazos a Picoaga y Moscoso dentro de sus calabozos, mientras se hallaban engrilletados. Los cadáveres de ambos amanecieron colgados de la horca de la Plaza de Armas del Cuzco, de donde fueron recogidos y sepultados por la piedad de algunas personas.

Véase tambiénEditar

BibliografíaEditar

  • Mendiburu, Manuel de: Diccionario histórico-biográfico del Perú. Parte primera que corresponde a la época de la dominación española. Tomo V. Lima, 1885.
  • Roel Pineda, Virgilio: Conatos, levantamientos, campañas e ideología de la independencia. Incluida en Historia del Perú. Perú Republicano. Tomo VII. Cuarta edición. Lima, Editorial Mejía Baca, 1982. ISBN 84-499-1611-9
  • Varios autores: Historia General del Ejército Peruano. Tomo IV. El Ejército en la Independencia del Perú. Volumen 1: El Ejército: protagonista principal en la Independencia del Perú. Comisión Permanente de Historia del Ejército del Perú. Talleres de la Imprenta del Ministerio de Guerra, Lima. Primera Edición, 1984.