Abrir menú principal

José María Peinado (Antigua Guatemala, 21 de noviembre de 1769 – Amatitlán, 29 de enero de 1820) fue un terrateniente, comerciante y político guatemalteco. Fue intendente colonial de la Intendencia de San Salvador; estuvo en el cargo dos veces: de 1812 a 1814 y desde 1818 hasta su muerte. Además, fue canciller de la Real Audiencia en 1789, regidor perpetuo del ayuntamiento de Guatemala y receptor general de Penas de la Cámara de la Real Audiencia en 1794. Junto con José Alejandro de Aycinena combatió las sublevaciones de El Salvador de 1811, bajo las órdenes del capitán general José de Bustamante y Guerra.[1]

José María Peinado

Flag of Spain (1785–1873, 1875–1931).svg
Intendente colonial de San Salvador
Agosto de 1812-¿? de 1814
Predecesor José Alejandro de Aycinena
Sucesor José Méndez de Quiroga

Flag of Spain (1785–1873, 1875–1931).svg
Intendente colonial de San Salvador
1818-1819
Predecesor Simón Gutiérrez
Sucesor Pedro Barriere

Información personal
Nacimiento 21 de noviembre de 1769 Ver y modificar los datos en Wikidata
Antigua Guatemala (Guatemala) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 29 de enero de 1820 Ver y modificar los datos en Wikidata (50 años)
Amatitlán (Guatemala) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Capitanía General de Guatemala Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padres Diego Peinado y María Micaela Pezonarte y Ceballos Villagutierre
Información profesional
Ocupación Terrateniente, político y comerciante Ver y modificar los datos en Wikidata
Firma Peinadofirma.jpg

Índice

Reseña biográficaEditar

Primeros añosEditar

De familia acomodada, sacó gran provecho de los éxitos comerciales de su padre, Diego Peinado, quien era español pero se había radicado en Guatemala a mediados del siglo xviii. Por los fuertes lazos que entonces su familia tenía con el clero regular de la Iglesia Católica tuvo la oportunidad de trabajar en los asuntos financieros del Convento de San Francisco, llegando a ser síndico de dicho convento en 1789 y siguiendo en el cargo hasta 1798.[1]

Actividad políticaEditar

Su deseo de reforma del sistema político, el cual incluía la autonomía política en el seno de la monarquía española, se explica por la pésima situación económica en la que se encontraba la Capitanía General de Guatemala y que llegó a afectar a su familia, la cual padeció por entonces graves dificultades financieras. En 1809, por ejemplo, su hermano Mariano Peinado solicitó en préstamo dos mil pesos a los jueces de capellanías; como garantía, Mariano ofreció la hacienda de Mirandilla, cerca de Escuintla —que por entonces estaba valuada en veinticinco mil pesos—, y una casa en la Ciudad de Guatemala que valía más de cinco mil pesos. Sin embargo, el promotor fiscal de la curia diocesana negó el permiso porque estaba entonces al tanto de la delicada situación financiera de los Peinado.[1]​ Ahora bien, buscaba por todos los medios posibles conservar el viejo orden social que había imperado hasta entonces.

Cuando llegó el capitán general José de Bustamante y Guerra a la Ciudad de Guatemala en marzo de 1811, Peinado pronunció el discurso de bienvenida y organizó la fiesta de recepción junto con José Alejandro de Aycinena. Su influencia política en el ayuntamiento era muy grande y seguía impulsando ideas progresistas, como la de establecer en el reino juntas provinciales, al igual que en España, solicitud que incluyó en las instrucciones del diputado Larrazábal ante las Cortes de Cádiz.[1]

Para 1810, la defensa del Imperio Español estaba en manos de los criollos americanos, que tenían fuertes lazos de unión con la Península Ibérica;[2]​ en Centroamérica, Peinado, combatiendo con el coronel aristocrático José Alejandro de Aycinena, suprimió eficazmente el intento de una sublevación popular generalizada como la liderada por el cura Miguel Hidalgo y Costilla en la Nueva España, y sorprendiendo incluso al capitán general José de Bustamante y Guerra, representante del absolutismo de Fernando VII en Centroamérica.[2]​ Tras la misión de pacificación en El Salvador, los miembros del ayuntamiento de San Salvador —temerosos de un nuevo alzamiento popular— apoyaron su nombramiento como intendente, dada «la fina instrucción de Peynado, la liberalidad de sus ideas, su versación en negocios y, lo que es más, su firmeza y su desinterés le hacen acreedor a estos empleos».[1]

Entre 1811 y 1816, varios representantes del Clan Aycinena —al que pertenecía Peinado— se hicieron con el poder en las intendencias de Centroamérica:[2]José Alejandro de Aycinena asumió la Intendencia de San Salvador en 1811, y luego la dejó en manos de su correligionario, Peinado, en 1812, al mismo tiempo que José Piñol y Muñoz se hacía cargo de la Intendencia de Comayagua, y el teniente coronel Juan Nepomuceno Batres era nombrado intendente de Ciudad Real de Chiapas.[3]

Intendente de San SalvadorEditar

El siete de enero de 1812, Peinado fue electo Alcalde Primero de la ciudad de San Salvador, elección que el Presidente de la Audiencia, Bustamante y Guerra, aprobó «por estimarlo así conveniente para afirmar la tranquilidad y el buen orden en dicha provincia, y por ser una nueva demostración de los buenos sentimientos de aquel Cabildo». No obstante, cuando el primer periodo constitucional cesó en 1814, se denunciaron «expresiones que se consideraron iguales a las sediciosas de la Asamblea nacional de Francia» y por real decreto del 31 de marzo de 1815, Peinado fue despojado de su Intendencia.

Hacia 1817, los cabildos provinciales de las intendencias mostraban una pujanza que contrastaba con el decaimiento de la autoridad de la Real Audiencia; en esos momento, la figura del intendente y sus dependencias demostraron ser muy eficaces para movilizar a los cabildos criollos en las regiones de Honduras, Nicaragua y Costa Rica, regiones que habían experimentado una menor presencia de la élite guatemalteca desde que se implementaron los sistemas de intendencias en 1786.[3]

La caída en desgracia de Peinado duró dos años y ocho meses hasta la revocación de aquel decreto a mediados de 1818. Durante este periodo intentó rehabilitarse con el apoyo de dos amigos suyos, el entonces Ministro del Consejo de Indias, José Alejandro de Aycinena y el fiscal del mismo Consejo, Juan Gualberto González, atacando de frente la gestión pública del Capitán General Bustamante.[1]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b c d e f González Alzate, 2012
  2. a b c Vives, 1987, p. 42
  3. a b Vives, 1987, p. 43

BibliografíaEditar

Lectura recomendadaEditar