Juan II Crispo

Juan II Crispo (en italiano, Giovanni II Crispo) fue duque de Naxos desde 1418 hasta 1437.

Juan II Crispo

Duque de Naxos
1418-1433
Predecesor Jacobo I Crispo
Sucesor Jacobo II Crispo

Información personal
Fallecimiento valor desconocido Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Familia nobiliaria Familia Crispo Ver y modificar los datos en Wikidata
Padres Francisco I Crispo Ver y modificar los datos en Wikidata
Florencia Sanudo Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge Francesca Morosini Ver y modificar los datos en Wikidata
Hijos Jacobo II Crispo Ver y modificar los datos en Wikidata

Sucedió a su hermano Jacobo I Crispo y le sucedió su hijo Jacobo II Crispo.

OrígenesEditar

La familia Crispo probablemente provenía de Verona. Francisco I Crispo, el fundador de la dinastía era señor de Milo, por tanto vasallo del duque de Naxos y su pariente por matrimonio, ya que se había casado con una nieta del duque Guillermo I Sanudo. Se apoderó del trono de Naxos después de haber asesinado al legítimo duque Nicolás III dalle Carceri.[1]​ Su hijo Jacobo I Crispo profundizó su legitimidad al casarse también con un miembro de la familia Sanudo: Florencia Sommaripa, nieta de la duquesa homónima Florencia Sanudo y del duque por matrimonio Nicolás Sanudo Spezzabanda. Al final de su reinado, Jacobo partió a Occidente para intentar recaudar fondos para la defensa de su ducado, que estaba en primera línea contra la amenaza otomana. Murió en Ferrara en el otoño de 1418. Solo había tenido dos hijas y la familia Crispo había decidido aplicar la ley sálica. Por tanto, fue su hermano Juan II Crispo, señor de Milo y Kímolos, quien le sucedió.[2]

Duque de NaxosEditar

Sus hermanos mantuvieron sus feudos (Nicolás: Siros y Santorini, Marco: Ios y Guillermo: Ánafe) y un papel en el gobierno del ducado: encontramos su firma al pie de las decisiones judiciales, a veces tan insignificantes como la posesión disputada de un molino.[3]

Además del ducado, Juan II heredó de su hermano, y su padre, la disputa legal sobre Andros. María Sanudo, media hermana del último duque Sanudo, Nicolás III dalle Carceri, había recibido la isla como feudo. Andros, por lo tanto, también fue parte del legado de Florencia Sanudo Sommaripa, esposa de Jacobo I Crispo y, por lo tanto, hermana de Juan II. Francisco I Crispo había nombrado señor de la isla a su yerno Pietro Zeno. La República de Venecia insistió en que la isla era parte de lo que se le había asignado durante el Partitio terrarum imperii Romaniae de 1204 y, por tanto, el Ducado de Naxos no tenía ningún derecho real sobre esta. La república exigió entonces que se reconocieran definitivamente los derechos de María Sanudo y su hija Florencia. Incluso amenazó con bloquear el puerto de Naxos. Sin embargo, la república no pudo cumplir su amenaza. Si Juan II corría peligro hasta el punto de abdicar, su hermano Nicolás lo sucedería y se habría casado con una genovesa. El equilibrio entre las dos ciudades se vería amenazado. En un intento de resolver la disputa, Juan II fue invitado a viajar y explicarse ante los tribunales de Venecia. Se negó e incluso expulsó a las dos mujeres de su residencia en Paros.[2]​ Finalmente accedió a ir a Venecia en junio de 1425: pidió y obtuvo un salvoconducto para este y veinte personas. Después llegó a un acuerdo. Juan II acordó pagar de inmediato mil monedas de oro y luego una anualidad a Florencia Sanudo, refugiada en Eubea, como compensación por la pérdida de Andros. Se le concedió ocho meses para recaudar los fondos.

Al año siguiente, Juan II y su hermano Nicolás solicitaron permiso al Senado de Venecia para firmar un tratado de paz con el sultán otomano Murad II. El ducado necesitaba, dijeron, un período de paz garantizada para reanudar las actividades comerciales y, por lo tanto, sobrevivir económicamente. El senado dio su acuerdo con la condición de que los otomanos no pudieran abastecer sus barcos en los puertos del ducado. Esta solicitud probó que el ducado que se había creado fuera del poder veneciano en la época de Marco I Sanudo estaba cada vez más vinculado, incluso dependiente, de la república. En efecto, el trato hecho con los otomanos rompió las promesas hechas en Venecia. El ducado ayudó a la flota otomana y, como se quejó Venecia en 1430, ya ni siquiera advertía a las potencias cristianas de los movimientos de la flota otomana. Una carta de la república amenazaba a Juan II con represalias si continuaba recibiendo, abasteciendo e informando a las galeras turcas y no reflejaba las luces de advertencia que advirtieran de la llegada de la flota enemiga.[4]

La salud de Juan II se deterioró al final de su vida y gobernó cada vez menos. Su hijo Jacobo II Crispo le sucedió en 1437.[4]

ReferenciasEditar

  1. Frazee, 1988, p. 42.
  2. a b Frazee, 1988, p. 68.
  3. Frazee, 1988, p. 70.
  4. a b Frazee, 1988, p. 69.

BibliografíaEditar

  • Frazee, Charles A. (1988). Adolf M. Hakkert, ed. The Island Princes of Greece. The Dukes of the Archipelago (en inglés). Ámsterdam. ISBN 9025609481.