Juana de Aza

Juana de Aza, cuyo nombre verdadero era Juana Garcés (nacida en 1135 en Castilla la Vieja y muerta en Caleruega el 2 de agosto de 1205) fue la madre de Antonio de Guzmán, del beato Manés de Guzmán y de santo Domingo de Guzmán. Se caracterizó por su vida penitente y por su amor a la Eucaristía, conjuntamente con sus hijos.

Juana de Aza
Beata
Beata Juana de Aza madre de Sto Domingo Guzman.jpg
Juana de Aza con su hijo Domingo de Guzmán
Información personal
Nacimiento ca. 1135
Haza, Burgos
Fallecimiento 1205
Caleruega, Burgos
Nacionalidad Española
Información profesional
Información religiosa
Beatificación Culto confirmado en el año 1828.
Canonización santo Ver y modificar los datos en Wikidata
Festividad 2 de agosto
Atributos Un perro con una antorcha en la boca.
Venerada en Iglesia católica
Patronazgo Quintos de Caleruega

BiografíaEditar

Dice la historia que antes del nacimiento de Santo Domingo su madre soñó que de su matriz saltaría un perro con una antorcha en su boca. Jordán de Sajonia agrega que Santo Domingo fue criado por sus padres y un tío materno que era un arcipreste comarcal. Una fuente posterior, todavía del siglo XIII, da los nombres de la madre y el padre de Domingo como Juana y Félix. Casi un siglo después del nacimiento de Domingo un autor local afirma que el padre de Domingo era vir venerabilis et dives en populo suo ("un hombre honrado y rico en su pueblo"); más tarde hagiógrafos, explicando las identidades gradualmente desarrolladas para su padre, dijeron ser un miembro de la familia local noble de Guzmán y para su madre, que tarde o temprano fue también adscrita a una noble familia regional, la de Aza.

Fue beatificada en 1828. En el Convento de San Pablo (Peñafiel) se conservan, en una urna de madera, sus restos, junto a los restos del Infante Don Juan Manuel, fundador del Convento de San Pablo en Peñafiel. Los restos de Juana de Aza estuvieron anteriormente en el Convento de San Pedro de Gumiel de Izán (Burgos).

MilagrosEditar

Bodega de Juana de AzaEditar

Dice la tradición que la beata, cuando su marido Félix Núñez de Guzmán (el Venerable Félix) estaba en la guerra, ésta vació todas las cubas de vino de la bodega familiar para dárselo a los pobres. Cuando él volvió de la guerra ella rezó a Dios y las cubas aparecieron llenas de nuevo.

Incendio de 1878Editar

El 18 de agosto de 1878 tuvo lugar en Caleruega un voraz incendio que arrasó y destruyó buena parte de las viviendas e inmuebles del casco urbano. El incendio se descontroló, hasta que un joven, rezando a la Beata, arrojó una imagen suya pidiendo que acabase con el fuego. Milagrosamente, las llamas del fuego cesaron.[1]​ Desde ese momento, el pueblo tomó un voto de villa, por lo que Caleruega declaraba el 18 de agosto como día de fiesta, razón por la que todavía hoy se celebra su festividad en esta fecha. Además, por haber sido un joven quien rezó, se considera popularmente a la Beata Juana de Aza como la patrona de los quintos de Caleruega.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. CASILLAS GARCÍA, J. A.,Caleruega, la villa afortunada.

Enlaces externosEditar