Judea (provincia romana)

provincia romana

Judea, o Iudæa en latín (en inscripciones, IVDÆA), fue una provincia romana en la región romana de Oriens, es decir Oriente (hoy día parte del Medio Oriente), en la orilla oriental del mar Mediterráneo. El Imperio romano cambió el nombre de Judea a Palestina o Provincia Syria-Palæstina en el año 135, como forma de borrar toda memoria judía de la región, tras aplastar la rebelión de Bar Kojba. Los geógrafos Estrabón y Ptolomeo describen la Provincia de Judea como abarcando la Galilea, la Samaria, las alturas de Golán (Gaulanitis), la orilla oriental del río Jordán, además del territorio del antiguo reino de Judá, etc. El Nuevo Testamento usa el nombre Judea en dos sentidos: primero, solamente el territorio del antiguo reino de Judá; y segundo, el territorio entero de la provincia romana de Judea. La noción de Judea en su sentido más amplio coincide grosso modo con la noción judía de Tierra de Israel (Eretz Israel).

Iudaea
Provincia del Imperio romano
Roman Empire - Iudaea (125 AD).svg
Iudaea en el año 125
Datos generales
Ubicación 32°30′N 34°54′E / 32.5, 34.9Coordenadas: 32°30′N 34°54′E / 32.5, 34.9
Capital Caesarea Maritima y Jerusalén
Entidad Provincia
Idioma arameo palestino, griego helenístico, cananeo
Eventos históricos
Fundación 6 d.C.
Desaparición 135 d.C.
Administración
Correspondencia actual porciones de Israel y Palestina
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Índice

Antes de la intervención romanaEditar

 
La provincia romana de Judea en el siglo I.

Intervención romanaEditar

En el año 63 a. C. el general Cneo Pompeyo Magno derrotó al rey Mitrídates VI del Ponto y convirtió a Siria en una provincia romana.

Pompeyo fue invitado a intervenir en la guerra interna entre los hermanos Hircano II y Aristóbulo II por el trono del Reino Asmoneo.

Aristóbulo II, que estaba siendo sitiado por su hermano en Jerusalén ofreció una recompensa a Pompeyo. Luego Aristóbulo II acusó a los romanos de extorsión, por ello Pompeyo estableció a Hircano II como etnarca y Sumo Sacerdote, pero le negó el título de rey.

Así Judea y Galilea aunque eran independientes de jure, estaban sujetos a la autoridad romana.

En el año 47 a. C. Julio César nombró a Antípatro de Idumea como Procurador romano de Judea.

Al morir Antípatro en el 44 a. C., su hijo Herodes I el Grande fue nombrado gobernador por el Senado romano y rey de Judea en el 39 a. C. aunque no obtuvo el control efectivo hasta dos años después cuando eliminó a varios miembros de los Macabeos. Los romanos llamaron a Herodes «rey aliado y amigo del pueblo romano» (rex socius amicusque populi Romani).

Herodes I el Grande murió en el año 4 a. C. y el reino de Judea fue dividido entre cuatro de sus hijos, que se convirtieron en tetrarcas. Roma siguió interviniendo en la política interna, hasta el punto que el emperador romano César Augusto destituyó de su cargo a un hijo de Herodes.

A Judea se le añadieron los territorios de Samaria en el centro e Idumea al sur, Galilea al norte, además de Batanaea (Bashan) y Trachonitis (Trajón) al este de Gaulanitis (por decisión del emperador Augusto), con lo que se formó la provincia romana de Iudaea. Esta provincia fue gobernada por un prefecto, siendo uno de los más famosos Poncio Pilato. Como testimonio al título praefectus de Pilato, una inscripción en piedra se descubrió en Caesarea en la orilla del mar de Israel.

Judea pasa a ser una provincia romanaEditar

Herodes Arquelao fue etnarca de Judea, Samaria e Idumea, hasta que en el año 6 d. C. los romanos, cansados de su brutalidad, lo depusieron y pasaron a gobernar directamente la región. Entre los años 41 y 44 d. C. la provincia de Iudaea gozó de cierta autonomía cuando Herodes Agripa I llegó al poder, nombrado por el emperador Claudio. Cuando el hijo de Agripa, Herodes Agripa II murió en el 100, la provincia pasó al completo control de Roma.

GobernadoresEditar

Guerras judeo-romanasEditar

La pérdida de autonomía de Judea se debe en parte a las continuas rebeliones que se presentaron en el país.

Durante los años 67 y 70 d. C., los judíos se sublevaron debido al opresor gobernador de aquel entonces, y el general Vespasiano fue enviado por el emperador Nerón a controlar la situación. El asesinato del último motivó a Vespasiano a dejar la guerra en manos de su hijo Tito para acudir a Roma. Tito sitió Jerusalén en el 70 d. C. y cinco meses después logró penetrar la casi inexpugnable ciudad, una vez adentro sus tropas arrasaron el Templo de Herodes, contrariando las órdenes de Tito.

Entre los años 132 al 135 d. C. estalló otra revuelta debido a la excesiva romanización de Jerusalén por el emperador Adriano. Después de la derrota de los judíos, Adriano cambió el nombre de la capital a Aelia Capitolina y el nombre de la provincia a Syria Palaestina (Siria Palestina) en lugar de Judea, con el fin de humillar a este revoltoso pueblo. También, Adriano prohibió a los judíos a morar en la polis o colonia de Aelia Capitolina (la ciudad y sus alrededores), según el obispo Eusebio de Cesarea, un historiador cristiano. Muchos se equivocan hoy día cuando dicen que Adriano expulsó a los judíos de toda la Tierra de Israel, ahora nombrada Siria Palaestina por los romanos, porque muchos judíos se quedaron en la Galilea, en los Altos del Golán, en el sur del antiguo reino de Judá, y otras partes de la antigua provincia de Judea, como afirma el O.P. Felix-Maria Abel, religioso dominico y estudioso bíblico.

ReferenciasEditar

  1. Smith, 1867, p. 670.
  2. Schmitz, L. (1867). «Cuspius Fadus». Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology, vol. II.
  3. Elder, E. (1867). «Antonius Felix». Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology, vol. II.
  4. Elder, E. (1867). «Porcius Festus». Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology, vol. II.

BibliografíaEditar

  • Smith, William (1867). Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology (en inglés). Little Brown and Company. 

Enlaces externosEditar