Kanō Tannyū

artista japonés

Kanō Tannyū fue un pintor japonés de asuntos de género, animales y composiciones murales de la escuela Kanō. Su verdadero nombre era Kanō Morinobu, apodado Shirojirō, Uneme. Firmó bajo varios nombres artísticos diferentes: Tannyû, Byakurenshi, Hippōdaikoji, Seimei. Nació el 4 de marzo de 1602 y falleció el 4 de noviembre de 1674,

Kanō Tannyū
Portrait du peintre japonais Kanō Tannyū.jpg
Retrato de Kanō Tannyū (1602-1674), Museo Nacional de Kioto
Información personal
Nombre de nacimiento Kanō Morinobu
Nombre en japonés 狩野探幽 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 04 de marzo de 1602
Kioto (Japón) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 04 de noviembre de 1674
Bandera de Japón
Sepultura Ikegami Honmon-ji Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Japonesa
Religión Budismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Padre Kanō Takanobu Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alumno de Kanō Takanobu Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación pintor
Cargos ocupados Pintor de cámara Ver y modificar los datos en Wikidata
Movimiento Escuela Kanō
Seudónimo Tannyû, Byakurenshi, Hippōdaikoji, Seimei

Biografía y recorrido artísticoEditar

Lo decorativo en los siglos XVI y XVIIEditar

Antes incluso de la muerte en Kyōto de Sanraku, último representante del estilo Momoyama, aparece una nueva generación de pintores: la escuela principal de Kanō, ligada ahora al clan Tokugawa, cambia de jefe y son tres nietos de Eitoku, es decir, los hijos de Takanobu, Tannyū, Naonobu y Yasunobu, los que toman el mando del taller, convirtiéndose así en la academia oficial del nuevo Shogunato de Edo. Después de la muerte súbita de su padre, el primer trabajo de entidad al que tienen que plantar cara, sobre todo el primogénito Tannyū, es la decoración del castillo de Nijō, construido en Kyōto de 1601 a 1603 por Tokugawa Ieyasu.[1]

En 1626, Iemitsu, su nieto, con el fin de afirmar la potencia del nuevo shogunato frente a la familia imperial, invita solennemente al emperador Go-mizunoo a alojarse en este castillo, el cual ordena embellecer añadiendo nuevos edificios y renovando completamente su decoración. La ejecución de este trabajo en un tiempo limitado es una verdadera prueba que decide el destino de Tannyū y de su familia. Gracias a su tenacidad, el joven artista, que recuerda a sus contemporáneos a su abuelo Eitoku durante la construcción del castillo de Azuchi), consigue a dar a todos estos grandiosos edificios un nuevo resplandor, ayudado en su tarea por su hermano pequeño Naonobu o los talentosos discípulos formados por su padre.[2]

La pintura de género de los siglos XVI y XVIIIEditar

De este monumento magnífico, al a menudo se le ha llamado el Versalles de Japón, solo el palacio de ni-no-maru (segundo recinto que constituye la parte oeste del castillo) nos ha llegado casi íntegramente. Este conjunto de cinco grandiosos edificios, conectados entre ellos por anchos corredores, fue erigido durante la fundación del castillo en 1603, y decorado nuevamente en 1626. Se presenta pues como el único testigo del fasto de los grandes palacios de esta época. La decoración de la parte más noble, ō-hiroma (las grandes salas de audiencia), es debida, posiblemente, al pincel de Tannyū al frente de su taller. Todos los muros están cubiertos de grandes composiciones polícromas sobre fondo de oro que tratan el tema tradicional de los pinos y de los pájaros.[1]

Tendencias diversas de la pintura moderna posteriorEditar

Pero aquí, el esfuerzo de los artistas tiende a magnificar la potencia del nuevo dictador. Sobre una larga división de la cuarta sala, por ejemplo, un solo pino gigantesco ocupa un espacio de catorce metros de longitud sobre cinco metros de altura. Posada entre la espesura, una vieja águila parece dominar toda la sala con su dignidad real. Sin embargo, ante la demasiado vasta proporción del espacio del fondo de oro, se comienza a sentir la vanidad de este lujo: la pintura se congela a pesar de las dimensiones grandiosas de los árboles y de los pájaros. Esta peligrosa afición hacia el academicismo va a corromper enseguida a la Escuela Kanō, desde los sucesores directos de Tannyū, que se benefician todavía del elevado patrocinio del gobierno shogunal. Entre sus mejores discípulos se encuentra Kusumi Morikage (1602-1664).[1]

Treinta y seis inmortales de la poesíaEditar

Los grandes autores de waka (poemas cortos japoneses) son llamados «poetas inmortales». Fujiwara no Kintō (XXI siglos), escoge treinta y seis poetas célebres, los cuales se dividen en dos grupos de dieciocho poetas cada uno. El primero de los grupos fue propuesto por Kakinomoto no Hitomaro y el segundo por Ki no Tsurayuki. Estos treinta y seis poetas compitieron en un gran concurso de poesía. Están representados sentados sobre tatamis realzados, sobre fondo de oro, pintados por los hermanos Kanō (Tannyū, Naonobu y Yasunobu) que trabajan para el shogunato de la época. Cada uno de ellos realiza doce retratos.[3]

El santuario de Kotohira-gū dispone de documentos que detallan la atribución a cada uno de los tres hermanos Kanō. Tannyū pinta las seis primeros poetas del grupo de Hitomaro y los seis premeros del grupo Tsurayuki. Naonobu realiza los doce otros poetas del grupo Hitomaro y Yasunobu termina los doce últimos poetas del grupo Tsurayuki. Los poemas caligrafiados están ejecutados por los nobles de la Corte. Estos retratos sobre marcos son de las mismas dimensiones (63,6x41,6 cm), y están pintados en pan de oro sobre madera y datados: 1648.[3]

GaleríaEditar

BibliografíaEditar

  • Dictionnaire Bénézit, Dictionnaire des peintres, sculpteurs, dessinateurs et graveurs, vol. 7, éditions Gründ, enero de 1999, 13440 p. (ISBN 2700030176), p. 692, 693
  • Coyaud, Maurice. L'Empire du regard – Mille ans de peinture japonaise, éditions Phébus, París, noviembre de 1981, 256 p. (ISBN 2859400397), p. 31, 36, 148, 149
  • Akiyama, Terukazu. La peinture japonaise - Les trésors de l'Asie, éditions Albert Skira – Ginebra, 1961, 217 p., p. 125, 135, 136, 137, 181, 182
  • Shimizu, Christine. Les 36 Poètes Immortels du Japon (peintures conservées au musée national des arts asiatiques-Guimet), 1991, 38 p.
  • Shimizu Christine, L'Art japonais, 2008, 448 p. (ISBN 2081207877)
  • Lucken, Michael. L’Art du Japon au XXe siècle, Hermann, 2001, 350 p. (ISBN 2705664262)
  • Konpira-san, Sanctuaire de la mer – Trésors de la peinture japonaise-Musée Guimet, Kotohira-gu, 2008, 395 p. (ISBN 9784904454015).[4]
  • Bertrant, Pascale (ed.) Sanctuaire de la mer–Trésors de la peinture japonaise-Connaissance des Arts, N° 379, Connaissance des Arts, 2008, 34 p. (ISBN 2758001802)
  • Okyo, Jakuchu et Gantai-University Art Museum, Tokyo, L'Art Mural de Kotohira-gu Temple, L'Asahi Shimbun, 2007
  • Herail Francine, Histoire du Japon. Des origines à nos jours. Herman, 18 de febrero de 2010 (ISBN 2705666400)
  • Kouamé, Nathalie (ed.) Pèlerinage et société dans le Japon des Tokugawa. Le pèlerinage de Shikoku entre 1598 et 1868. Paris, École française d’Extrême-Orient, 2001.

ReferenciasEditar

  1. a b c Akiyama Terukazu 1961
  2. Diccionario Bénézit 1999
  3. a b SHIMIZU Christine 1991
  4. Este libro fue editado para la expisición del Museo Guimet de París por el 150 aniversario de los intercambios culturales franco-japoneses y que tuvo lugar entre el 15 de octubre y el 8 de diciembre de 2008. El santuario, llamado familiarmente por los japoneses "Konpira-san de Sanuki", siempre ha sido considero como el lugar la que había que ir al menos una vez en la vida. Todavía hoy, más de cuatro millones de personas llegan cada año a recorgerse y orar por la salud y la felicidad. Se puede ver que no es un lugar como cualquier otro... Las obras-faro de esta exposición en el Museo Guimet son las 90 pinturas de Maruyama Ôkyo que decoran el Oku-Shoïn, no aberirto en general al público; los biombos de Kanô Eitoku y de la escuela Tosa; las telas de Takahashi Yuichi, pionero de la pintura de estilo occidental de la época, etc. --Extraídos de : "Avant-propos de Yasutsugu KOTOOKA , Gu-ji de Kotohira-Gu "