Abrir menú principal

Kepler-438b es el exoplaneta confirmado más parecido a la Tierra, con un índice de similitud del 88 %.[1]​ Pertenece al sistema Kepler-438, situado a 472,9 años luz (145 pársecs) del sistema solar.[2]​ Su descubrimiento fue estadísticamente confirmado en enero de 2015 gracias a las observaciones del telescopio espacial Kepler, que había registrado repetidos tránsitos entre el planeta y su estrella.[3]​ En la misma conferencia, los expertos hicieron público el hallazgo de otros siete planetas que, junto a Kepler-438b, reescribieron el catálogo de exoplanetas confirmados potencialmente habitables, con tres integrantes entre los cuatro planetas extrasolares más semejantes a la Tierra.[4]

Kepler-438b
Kepler-438 b superflare.jpg
Kepler-438b
Descubrimiento
Descubridor Kepler
Fecha 2015
Categoría Exoplaneta
Estado Confirmado
Estrella madre
Estrella Kepler-438
Constelación Lyra
Lyra constellation map.svg
Ascensión recta (α) 18 h 46 m 34,99 s
Declinación (δ) +41° 57′ 03,9″
Distancia estelar 472,9 años luz, (145 pc)
Tipo espectral K
Magnitud aparente 9,6
Masa 0,54 ± 0,06  M
Radio 0,46 ± 0,07  R
Temperatura 3688 ± 73-50 K
Metalicidad −0,10 (Fe/H)
Edad 4,4 Ga
Elementos orbitales
Inclinación 89,38°
Semieje mayor 0,1648  UA
Excentricidad 0,03
Elementos orbitales derivados
Período orbital sideral 35,23 ± <0,01 días
Características físicas
Masa 1,27 M (asumiendo una composición similar a la de la Tierra)
Radio 1,12 R
Características atmosféricas
Temperatura 37,45 °C (310,6 K) (para una composición atmosférica y albedo idénticos a los de la Tierra)
Cuerpo celeste
Anterior Kepler-437b
Siguiente Kepler-439b
Tamaño aproximado de Kepler-438b, en comparación con la Tierra.
Kepler-438b y su estrella.

Su masa, radio y temperatura de equilibrio lo convierten en el mayor candidato a análogo terrestre encontrado hasta la fecha.[2]​ Dada la relación establecida por la astrobiología entre el grado de parentesco de un planeta con la Tierra y su habitabilidad potencial, es considerado como el mejor candidato para albergar vida extraterrestre.[5]

Índice

CaracterísticasEditar

Con una masa de 0,54 M, un radio de 0,46 R y una temperatura superficial de 3475 °C, Kepler-438 es una enana naranja de tipo K-tardío.[6]​ Las estrellas de este tipo, con un tamaño y luminosidad muy inferiores a los del Sol, presentan una dinámica muy activa (especialmente si son jóvenes y más aún si son estrellas fulgurantes), cuenta con una zona de habitabilidad pequeña y muy próxima a ella, y son muy longevas (tardan entre 15 000 y 30 000 millones de años en abandonar la secuencia principal). Como consecuencia, Kepler-438b, que completa su órbita en solo 35 días, permanece en la zona habitable del sistema. Una órbita tan reducida supone una alta exposición a los efectos de su estrella, tanto a los vientos estelares como a la interacción gravitatoria. De este modo, es posible que se encuentre anclado por marea.

Kepler-438b posee una masa 1,27 veces mayor que la terrestre y un radio 1,12 veces superior. Su densidad es algo menor que la de la Tierra, unos 4,96 g/cm3; y su temperatura media superficial (considerando una atmósfera similar a la terrestre) es de 37,45 °C, frente a los 14 °C de la Tierra.[1][6][7]

Posibilidades de vidaEditar

Las características estimadas para Kepler-438b son muy distintas a las de la Tierra. La capacidad real del planeta para albergar vida depende de muchos factores que son desconocidos. Los mayores problemas que presenta de cara a la habitabilidad, partiendo de los datos disponibles, son:

Acoplamiento de mareaEditar

Es muy probable que la cercanía del planeta respecto a su estrella traiga como consecuencia un anclaje por marea, es decir, una sincronización entre la órbita y la rotación de Kepler-438b.[8]​ De este modo, contaría con un hemisferio diurno y otro nocturno, divididos por un terminador o zona del crepúsculo inmóvil. En planetas poco masivos anclados por marea respecto a su estrella, toda la atmósfera se congelaría en la cara nocturna, pero Kepler-438b cuenta con la masa suficiente como para que se asuma una atmósfera significativa capaz de repartir el calor. Sin embargo, la alta temperatura media del planeta supondría un clima infernal en el lado diurno imposibilitanto la presencia de vida compleja, mientras que el terminador y la cara nocturna no contarían con la luz necesaria para que pudiesen desarrollarse organismos fotosintéticos.

Dada la alta probabilidad de anclaje, Kepler-438b podría carecer de magnetosfera o que esta sea demasiado tenue para compensar la elevada exposición a los vientos estelares de su estrella, tan solo a 0.17 UA, justo en el límite interno de la zona habitable del sistema.

TemperaturaEditar

La temperatura media de Kepler-438b, considerando un albedo y una composición y densidad atmosférica parecidas a las de la Tierra, sería de 37,45 °C, que lo convertirían en un mesoplaneta. Considerando los 14 °C de media terrestre, el clima del exoplaneta parece ser mucho más cálido, lo que podría agravarse teniendo en cuenta su proximidad respecto a su estrella, que posibilitaría una elevada fotólisis del agua superficial por efecto de la mayor exposición a la radiación ultravioleta y, en consecuencia, provocar un intenso escape hidrodinámico de su hidrógeno, convirtiéndolo en un planeta desierto. En última instancia, este proceso podría culminar en un efecto invernadero descontrolado semejante al de Venus.

Los expertos calculan que Kepler-438b recibe aproximadamente un 40 % más de luz que la Tierra (en comparación, Venus recibe el doble) y que la probabilidad de que se sitúe en la zona habitable del sistema Kepler-438 es del 70 %.[9]

AtmósferaEditar

Los componentes de la atmósfera de la Tierra son comunes en el universo y es posible que la mayoría de los planetas cuenten con ellos o que los hayan tenido en algún momento de su historia. Sin embargo, los cuerpos tan expuestos a los efectos de su estrella como Kepler-438b, pueden perder una parte significativa por el escape hidrodinámico. En tal caso, sería posible una alta concentración de oxígeno inorgánico incluso si el planeta carece de vida.

Estabilidad estelarEditar

Todas las estrellas fulgurantes son de tipo M, o K-tardíos como Kepler-438. Si es su caso, los efectos podrían ser devastadores para cualquier forma de vida que pudiese surgir en Kepler-438b por su proximidad y ya de por sí alta temperatura media, ya que las estrellas fulgurantes son capaces de multiplicar por cuatro su temperatura superficial durante cada episodio (que puede durar desde unos pocos minutos hasta varias horas).[10]​ Nuevas observaciones podrán arrojar más información al respecto.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. a b «Planetary Habitability Laboratory». PHL University of Puerto Rico at Arecibo (en inglés). Consultado el 7 de enero de 2015. 
  2. a b «PHL's Exoplanets Catalog». PHL (en inglés). 2 de abril de 2015. Consultado el 2 de junio de 2015. 
  3. Wall, Mike (6 de enero de 2015). «8 Newfound Alien Worlds Could Potentially Support Life». Space.com (en inglés). Consultado el 2 de junio de 2015. 
  4. «Eight New Planets Found in "Goldilocks" Zone». Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics. 6 de enero de 2015. 
  5. «Earth Similarity Index (ESI)». PHL (en inglés). 2 de abril de 2015. Consultado el 2 de junio de 2015. 
  6. a b «NASA Exoplanet Archive». NASA Exoplanet Science Institute (en inglés). Consultado el 8 de enero de 2015. 
  7. Williams, Matt (18 de agosto de 2015). «What is the Earth’s Average Temperature?». Universe Today (en inglés). Consultado el 19 de agosto de 2015. 
  8. PHL. «HEC: Graphical Catalog Results» (en inglés). Consultado el 19 de febrero de 2015. 
  9. «Eight new planets found in 'Goldilocks' zone: Two are most similar to Earth of any known exoplanets». ScienceDaily. 6 de enero de 2015. Consultado el 8 de enero de 2015. 
  10. NASA Telescope Catches Surprise Ultraviolet Light Show. GALEX (NASA)