Lamos

Ilustración de Griechische Heldensagen für die Jugend bearbeitet (Historias épicas griegas adaptadas para los jóvenes), de J. C. Andrä, 1902: Ataque de los lestrigones.

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SignificadoEditar

Lamos es el primer rey que reinó en la isla de Menorca. Primeramente Ciutadella, y por extensión a la isla entera, así fue a llamarse en pretéritos tiempos.

En la OdiseaEditar

Tras abandonar la isla de Eolia, Odiseo navega seis días alejándose de Ítaca rumbo a lo desconocido y el séptimo arriba a Lestrigonia. En este Capítulo, Homero crea un paisaje que de nuevo nos remite a la isla de Menorca, tanto por sus cualidades ya presentes en la isla, el humo que Odiseo ve (Nura fenicio) y el ganado (Meloussa griego) así como por el puerto de Telépilo de Lamos que se asemeja al puerto de Mahón. La descripción es, pues, de la tierra que presupuestamente se llama Lamos. Lestrigonia en sí misma, no aparece descrita en ninguna forma, sino Lamos, cuyo nombre -en el relato de Lestrigonia- depende de Telépilo, y viceversa.

Extravío shardanaEditar

Ciutadella de Menorca fue el primer núcleo habitado y fue llamada en principio Iamo, Iamona, Jammo y más tarde Jamma o Jama. Iamo deviene de aquel rey de la tribu Weshesh que se pudo constituír rey a sí mismo quien, venido desde Alguer-Oristano en tres días, al haber naufragado y perdido sus cinco naves en Cala Morell (algunos dicen en Cala'n Bosch) tuvo que reorganizarse. Con sus armas de hierro excavaron la roca y en cuevas se refugiaron. Con el tiempo se establecieron en Ciutadella (con el hierro labrarían las piedras de las taulas). Es ostensible que Ciutadella de Menorca fue durante toda la historia de Menorca la capital insular hasta la llegada de los ingleses en el siglo XVIII.

MenorquínEditar

L'amo (similar a Iamo) en Menorca es el señor que lleva las labores del campo y el ganado.

Día y NocheEditar

¡Tan inmediatamente sucede al camino del día el de la noche! En la Antigüedad, allí donde sale el sol se le llamaba Día, y donde se oculta, noche.

Paremia antiguaEditar

¡Tan inmediatamente sucede al camino del día el de la noche! en la cita Navegamos sin interrupción seis días con sus noches, y al séptimo llegamos a Telépilo de Lamos, la excelsa ciudad de Lestrigonia, donde el pastor, al recoger su rebaño, llama a otro que sale en seguida con el suyo. Allí un hombre que no durmiese, podría ganar dos salarios: uno, guardando bueyes, y otro, apacentando blancas ovejas. ¡Tan inmediatamente sucede al camino del día el de la noche! viene a decir además de que en la Antiguedad allí donde sale el sol se le llamaba Día, y donde se oculta, noche, que abundan más ovejas en el lado Noche y bueyes en el lado Este o Día. Y a esto se suma que gracias a la cercanía entre un lado y otro de Lamos se permiten dos trabajos distintos.

Esta paremia confusa, interpretada como chiste, nos hace sonreír -y éste es el humor- al estimar que "dormir" se ha traducido así cuando se está en la parte de la Noche.

Véase tambiénEditar