Las Injurias

barrio desaparecido de Madrid
Las Injurias, según la localización de Facundo Cañada en su plano de 1900.

Las Injurias fue un barrio situado al sur del Madrid decimonónico, y vecino al barrio gitano de Las Cambroneras,[1]​ junto al río Manzanares, no muy lejos del puente de Toledo. Clasificado por el Ayuntamiento madrileño como poblado chabolista, fue desalojado en 1906 y destruidas las construcciones que lo integraban.[2][3]

En una hondonada, a la izquierda del Puente de Toledo, existe un grupo de humildísimas viviendas, llamado Barrio de las Injurias. Le componen unas 50 casas, desprovistas de condiciones higiénicas y en cercana vecindad con los gérmenes palúdicos del río y las miasmas del Depósito Judicial de cadáveres. Este Barrio alberga unos 150 vecinos, la mayoría de los cuales son obreros y pobres de solemnidad. El alquiler de los cuartos de estas fincas suele ser de 25 céntimos de peseta diarios, y su abono se hace al día.
publicado en Blanco y Negro (1906)

HistoriaEditar

 
Distribución de socorros a los pobres del barrio de Las Injurias (1891)

El que se conocería como barrio de las Injurias tomó su nombre de la imagen católica venerada en un humilladero y dedicada al Cristo de las Injurias. La denominación se extendía al ‘paseo de ribera’ rotulado en los planos de 1856 y 1866 como paseo del Cristo de las Injurias, y renombrado luego paseo de Yeserías.[4]​ y en cuyo entorno el empresario Manuel María de Santa Ana, dueño de La Correspondencia de España, fundó en 1886 el asilo de San Luis y Santa Cristina, como refugio de mendigos y desaparecido en la década de 1930,[5]​ aunque al parecer insuficiente para absorber el alto índice de indigencia del Madrid durante la Restauración borbónica en España.[6][2]

El escritor Pío Baroja, en su “Crónica: Hampa”, texto publicado en El Pueblo Vasco (1903), hacía esta reflexión y denuncia:[a]

Madrid está rodeado de suburbios, en donde viven peor que en el fondo de África un mundo de mendigos, de miserables, de gente abandonada. ¿Quién se ocupa de ellos? Nadie, absolutamente nadie. Yo he paseado de noche por las Injurias y las Cambroneras, he alternado con la golfería de las tabernas de las Peñuelas y los merenderos de Cuatro Caminos (...) He visto mujeres amontonadas en las cuevas del Gobierno Civil y hombres echados desnudos al calabozo. He visto golfos andrajosos salir gateando de las cuevas del cerrillo de San Blas y les he visto contemplando cómo devoraban gatos muertos. (...) Y no he visto a nadie que se ocupara en serio de tanta tristeza.

Se atribuye al alcalde y especulador inmobiliario, Alberto Aguilera, dentro del plan de higiene de la Villa de Madrid en el ejercicio de 1906,[7]​ la orden de demolición del barrio y el consiguiente éxodo. La ejecución sin embargo la materializaría un invierno de lluvias y nieve, como recogía una noticia publicada en el diario ABC. Tres años después, el Ayuntamiento dispuso la demolición de la Casa del Cabrero, ocupada en 1909 por unas 800 familias, la mayoría de ellas refugiados de la catástrofe de 1906. No obstante, Las Injurias continuó quedando rotulada en los planos de la primera mitad del siglo xx, incluido el de 1950, obra de Alfonso Menéndez.[8]

DescripciónEditar

El periodista Julio Vargas, en un artículo publicado el 26 de julio de 1885, hacía una estremecedora descripción de las barriadas suburbiales creadas en lo que luego sería el entorno de los paseos de las Acacias y Yeserías, en Madrid.[9]​ Vargas denunciaba la existencia de un arroyo caudaloso de aguas negras que “repugnaban los ojos y ofendían gravemente al olfato”, identificando el “pestilente riachuelo” como la alcantarilla particular de las Peñuelas que desembocaba en la alcantarilla general que allí vertía al Manzanares; y denunciaba que dicha alcantarilla general estuviera “al descubierto en el barranco, a corta distancia del Gasómetro”, apreciando la falta de unos 50 metros lineales en el remate de su trazado que formabas así “una balsa de gruesas ondas y emanaciones insoportables”. Añadía el dato de la ausencia de agua potable, que obligaba a los desamparados habitantes del barrio de las Injurias a ir a buscar el aguo a fuentes de barrios vecinos o el peligroso uso de pozos negros excavados junto a sus chabolas, que encerraban al barrio “dentro de un cordón pestilente e inmundo”, concluyendo su denuncia con la ironía de que el único cólera que había invadido el barrio “era el cólera municipal”. Sin embargo no pasó mucho tiempo antes de que se declarase una epidemia de cólera en el mes de agosto de aquel año con 8 muertos, casi todos en las llamadas Casas del Cabrero, «uno de los focos de hacinamiento y delincuencia más importantes de Madrid».[10][b][3][11][12]

El “doctor Muñiz”Editar

El 26 de mayo de 1886, «solo nueve días después del que luego llegaría a reinar bajo el nombre de Alfonso XIII»,[13]​ nació en Las Injurias el que quizá fuera su más tristemente famoso vecino, Felipe Sandoval, que emergió de la miseria borbónica para ser sucesivamente: albañil, ayuda de cámara en París, oportunamente anarquista, atracador de bancos, y ganster durante la guerra civil española, conocido con el alias de “doctor Muñiz”.

En la literaturaEditar

Mencionado por Galdós en su prólogo a Misericordia,[14]​ novela publicada en 1897 y dedicada a los bajos fondos de la capital de España, y considerada la ópera máxima de síntesis de piedad y miseria en un submundo descarnado, dentro del marco de obras del Madrid galdosiano.[15][16][c]

También Pío Baroja hace su glosa naturalista en Mala hierba (1904), segunda novela de la trilogía, La lucha por la vida.[17]

El barrio de las Injurias se despoblaba, iban saliendo sus habitantes hacia Madrid... Era gente astrosa: algunos, traperos; otros, mendigos; otros, muertos de hambre; casi todos de facha repulsiva. Era una basura humana, envuelta en guiñapos, entumecida por el frío y la humedad, la que vomitaba aquel barrio infecto. Era la herpe, la lacra, el color amarillo de la terciana, el párpado retraído, todos los estigmas de la enfermedad y la miseria
Pío Baroja en Mala hierba (1904)

NotasEditar

  1. Las Injurias, como Las Cambroneras y otros suburbios de Madrid, fueron contemporáneos del plan Castro y las obras del ensanche de la capital de España en la segunda mitad del siglo xix, la otra cara del Madrid modernista, el barrio de Salamanca y los palacetes del Paseo del Prado. En ellos se hacinó sin orden ni control municipal la población de origen rural convocada para la mano de obra indispensable en la construcción del Madrid ‘a la europea’.
  2. Semejante caos mórbido, se repetía –como cuenta Vargas en su libro sobre el cólera en Madrid, publicado en 1885– en los barrios vecinos, como el Barrio del Sur habitado por unas 6.000 personas (situado en lo que luego serán la Estación de las Delicias, las calles del Áncora y del General Lacy, y la Estación de Atocha. En la zona conocida por el nombre local de “el barranco del Cólera”, de los 39 afectados por la epidemi, murieron 25.
  3. Otros fragmentos ‘literarios’ pueden encontrarse en La forja de un rebelde (1940-1945), de Arturo Barea o La horda (1906), de Vicente Blasco Ibáñez.

ReferenciasEditar

  1. Gereda, Eduardo G. (7 de julio de 1903). «Rincones de Madrid. El barrio de los gitanos». Hemeroteca del diario ABC (España) (en español). Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  2. a b Goñi, Francisco (7 de julio de 1903). «El desalojo del poblado chabolista en 1906». Hemeroteca del diario ABC (España) (en español). Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  3. a b Pinto Crespo, Virgilio; Gili Ruiz, Rafael; Velasco Medina, Fernando (marzo de 2012- diciembre de 2014). «Historia del saneamiento de Madrid». UAM y Fundación Canal (en español). p. 227. Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  4. López Gómez, Antonio (1988). «Madrid en la época de Carlos III. Reformas urbanas y construcciones nuevas». Boletín de la Real Academia de la Historia. TOMO CLXXXV. NUMERO III. p. 464. ISSN 0034-0626. 
  5. De Répide, Pedro (1995). Las calles de Madrid (7ª (2011) edición). Madrid: La Librería. p. 792. ISBN 84-87290-90-6. 
  6. Carr, Raymond (1996). España, 1808-1975 (en español). Barcelona: Ariel. ISBN 9788434466159. 
  7. Vicente Albarrán, Fernando. Universidad Complutense de Madrid, ed. Los barrios negros: el Ensanche Sur en la formación del moderno Madrid (1860-1931) (en español). eprints.ucm.es. p. 576. Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  8. , fonso10t (17 enero, 2018). «Las Injurias». Madrid. Edificios, lugares e historias sobre la ciudad (en español). Consultado el 13 de agosto de 2018. 
  9. Vargas, Julio (1885). Madrid ante el cólera. Viaje de exploración (en español). Madrid. p. 12. 
  10. Ver Vargas: págs. 382-383
  11. Vicente Albarrán, Fernando. Universidad Complutense de Madrid, ed. Los barrios negros: el Ensanche Sur en la formación del moderno Madrid (1860-1931) (en español). eprints.ucm.es. p. 576. Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  12. Segura del Pozo, Javier (2 de mayo de 2018). «Un paseo por los barrios bajos de Madrid con mayor mortalidad (1893-1914): Santa María de la Cabeza». saludpublicayotrasdudas.wordpress.com (en español). Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  13. García-Alix, Carlos (2007). El honor de las injurias: busca y captura de Felipe Sandoval (en español). Madrid: T-Ediciones. ISBN 9788486882167. Consultado el 12 de agosto de 2018. 
  14. Pérez Galdós, Benito (1982). Misericordia (Luciano García Lorenzo, edición). Madrid: Cátedra. ISBN 8437603684. 
  15. Zambrano, María (1960). La España de Galdós. Madrid: Endymion. ISBN 978-84-7731-035-8. «Misericordia, de todas las obras de su autor, quizás entre todas las que se hayan escrito, sea la novela de Madrid: de la claridad de su luz, de su aire, de su horizonte abierto.» 
  16. Longhurst, C. A. (2003). New Galdós Studies: Essays in Memory of John Varey (en español). Londres: Tamesis books. p. 78. ISBN 9781855660861. Consultado el 13 de agosto de 2018. 
  17. García-Posada, Miguel (2007). Guía de Madrid barojiano (en español). Comunidad de Madrid. pp. 41-2. Consultado el 12 de agosto de 2018. 

Enlaces externosEditar