Leyes de Jules Ferry

Las leyes de Jules Ferry fueron una serie de leyes sobre la escuela primaria votadas en 1878-1887 bajo la tercera república, que volvieron la escuela gratuita (1881), de instrucción obligatoria, y con enseñanza publica laica.

Índice

Leyes de Jules FerryEditar

La ley del 16 de junio de 1881, nombrado por el ministerio de la instrucción publica, Jules Ferry volvió la enseñanza primaria publica y gratuita, lo que permitió volver la instrucción primaria (6-13 años) obligatoria por la ley del 28 de marzo de 1882,[1]​ que impone igualmente la laicidad en los establecimientos públicos. Jules Ferry elabora también algunas leyes sobre la educación de las mujeres.

Educación obligatoriaEditar

Es la educación que es obligatoria y no la escolarización, el artículo 4 indica que la instrucción puede ser dada en establecimientos de instrucción, las escuelas públicas o libres o en las familias. Por lo tanto la escuela no fue jamás obligatoria ni dependiente.

Antes de Jules FerryEditar

En el curso del Siglo XIX, se observa una evolución paulatina hacia la gratuidad. La ley del 28 de junio de 1833 había sido deseada por François Guizot y habían creado las bases para el encuadramiento y desarrollo de una enseñanza primaria asegurada por las comunas con la ayuda del estado y de la iglesia. Aun así, esta última era hostil a este dispositivo que imponía a los maestros obligaciones de instrucción que le escapaban. Los alcaldes eran muchas veces hostiles por razones financieras; los consejos municipales fijaban el monto de la retribución escolar pagada por las familias y hacían una lista de los niños que eran eximidos. La instrucción de las niñas preocupaba poco a los políticos. aun así el número de escuelas primarias crece rápidamente, de 31 000 en 1833 a 43 514 a finales de 1847, un proyecto de Lazare Hippolyte Carnot que quería instaurar la gratuidad de la escuela publica fue rechazado. Fue Victor Duruy bajo el Segundo Imperio, que reorganizo y acelero la creación de escuelas pero deja en lugar la mayoría de los principios de Guizot. Con la ley del 10 de abril de 1867, Duruy contribuye a desarrollar la enseñanza primaria. Esta obligaba a las comunas de más de 500 habitantes a crear una escuela de niñas. El alentaba la gratuidad de la educación incitando a las comunas pobres a decretarla, con garantías de subvención del estado. A la entrega de becas se añade no muy tardíamente el "fondo de las escuelas" destinada a la ayuda de alumnos de familias pobres. Entre 1837 y 1881, justo antes de la promulgación de la ley de gratuitidad el porcentaje de número de estudiantes disfrutando la gratuitidad paso de 31,5% a 66%.[2]

Contexto de las leyes FerryEditar

Votadas por "los Republicanos oportunistas"[nota 1]​bajo la tercera república, estas leyes son en primer lugar una victoria contra la derecha monárquica, retirada del poder después de la crisis del 16 de mayo de 1877. Con las leyes de 1884 enmendando las leyes constitucionales francesas de 1875 y la expulsión expulsión de las congregaciones cristianas educativas en 1880, son un paso decisivo en el establecimiento de la laicidad notando por ejemplo la supresión de las oraciones públicas.

Las leyes de Jules Ferry fueron una consecuencia de la Guerra de 1870, pérdida contra Prusia. Los soldados prusianos eran considerados mejor instruidos que los franceses, la Tercera República intento compensar esta discapacidad para así poder preparar la revanchismo. Desde el nacimiento de la Tercera República, en el Sitio de París, Jules Ferry, en aquel entonces alcalde de París, había instaurado una comisión de enseñanza. Los trabajos de esta comisión fueron sobre la gratuidad, la laicidad y la educación de las jóvenes fueron puestos sobre el informe Delon-Coignet.[3]

Las leyes sobre instrucción de Jules ferry fueron también hechas sobre la convicción de que permitirían la introducción progresiva de las ideas republicanas en las regiones francesas más lejanas. La idea transmitida por los « Hussard noirs » (apodo dado a los maestros de aquella época) de la República es aquella que la República es el único sistema capaz de adaptarse al progreso, noción importante en el siglo XIX.

Además de tener la voluntad de inculcar en los jóvenes un patriotismo efervesciente, Ferry se había propuesto como objetivo frenar el progreso de las ideas socialistas e incluso anarquistas, las cuales tuvo la oportunidad de combatir en la Comuna de París. Así que en un discurso en el Consejo General del departamento de los Vosgos, en 1879 declaró « En las escuelas confesionales, los jóvenes reciben una enseñanza dirigida contra las instituciones modernas. [...] Si esta situaión continua, se puede temer que otras escuelas no se constituyan, abiertas a los hijos de los obreros y de los campesinos, donde se enseñaran principios totalmente opuestos, inspirados tal vez de un ideal socialista o comunista extraído a tiempos más recientes, como por ejemplo a esta época violenta y siniestra comprendida entre el 18 de marzo y el 24 de mayo de 1871. »[4]

Consecuencias de las leyes FerryEditar

Las leyes Ferry fueron la base de la « República de los docentes » (Mona Ozouf et Jacques Ozouf), tuvieron por consecuencia una escolarización cuasi completa — por lo tanto una alfabetización y un « afrancesamiento » — de los jóvenes franceses, inscribiéndose así en el proyecto de los Lumières de la emancipación del pueblo soberano.

La enseñanza fue dada en francés, difundiendo así a lo largo del territorio nacional el uso de esta misma lengua. Toda enseñanza en las lenguas locales (ya sea el bretón, el auvernés, el occitano o el árabe y el cabilo en Argelia, anexada en 1848), calificados de « patois » , siendo prohibidos. En esto, la escuela laica, gratuita y cuasi obligatoria fue, con el servicio militar, uno de los instrumentos esenciales de la « nacionalización de la sociedad » por el estado, o incluso de la consolidación del estado-nación francés.

Los docentes, « hussards noirs de la République », fueron por consiguiente uno de los sostenes sociales más consistentes del Partido Radical que dominaron la escena política francesa a partir de los últimos años del siglo XIX. La obra educativa de los profesores a veces fue atacada: así, Gustave Le Bon estigmatizaba en el libro La muchedumbre: un estudio de la mente popular (1895), a los docentes que difundían « ideologías subversivas » como el socialismo y el anarquismo.

Las leyes de Jules Ferry suprimieron la instrucción religiosa en la escuela. Un día a la semana fue dejado libre para permitir a las familias que así lo deseasen enviar a sus hijos al catecismo.[2]

ReferenciasEditar

  1. «Dossier d'histoire : Les lois scolaires de Jules Ferry» (en francés). 
  2. a b Henri, Daniel (Junio de 2015). La gratuité à l'école : portée et limites d'un principe républicain. pp. 48-58. 
  3. Baillère, Germer (1871). La Revue politique et littéraire. París. pp. 413-418. 
  4. «Ferry (Jules)» (en francés). sección: « Une école laïque, pas une école sociale ». 

NotasEditar

  1. Estos Republicanos moderados son el origen de la derecha Republicana y liberal actual.

Enlaces externosEditar