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Linda Kay Willis (nacida en 1949) fue uno de los testigos presenciales del asesinato de John F. Kennedy, el 22 de noviembre de 1963 en la Plaza Dealey de Dallas (Texas).

Linda Willis
Información personal
Nacimiento 20 de julio de 1949 Ver y modificar los datos en Wikidata (70 años)
Nacionalidad Estadounidense Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Testigo Ver y modificar los datos en Wikidata
Cargos ocupados

Es posible verla al principio de la película de Zapruder, llevando un chubasquero azul y una falda larga dorada. Aquella mañana Linda estaba a la izquierda de la limusina del presidente, en el lado sur de Elm Street, directamente enfrente del Depósito escolar de libros de Texas.

Willis reconoció ante la Comisión Warren que recordaba haber oído tres disparos, y que los dos últimos habían sido casi simultáneos, a diferencia del margen transcurrido entre los dos primeros. Willis declaró específicamente que el asesinató comenzó cuando el Presidente Kennedy estaba saludando (y según la película de Zapruder no empezó a hacerlo hasta el fotograma Z-174) cuando percibió la primera detonación que recordaba haber oído.[1]​ Al igual que muchos otros testigos del magnicidio en la Plaza Dealey, Willis declaró que el primer disparo sonó más bien como "un petardo". Afirmó que este primer disparo acertó al Presidente Kennedy, porque vio como el presidente reaccionó llevándose inmediata y rapidísimamente las manos a la garganta.[2]​ Añadió que no podría localizar el origen del segundo disparo, ni decir dónde impactó. Willis declaró que según podía recordar, fue la tercera bala la que alcanzó al presidente Kennedy en la cabeza.

En 1978, Willis declaró ante la HSCA que tuvo "la impresión concreta de que la herida en la cabeza de Kennedy fue resultado de un disparo frontal" al "verla explotar". En la entrevista concedida en 1989 para el documental "The Men Who Killed Kennedy", Willis afirmó que cuando volaron la cabeza de Kennedy ella vio material cefálico salir despedido hacia atrás, por lo que el disparo tenía que haber venido desde adelante.[3]

Willis también informo al investigador y escritor Richard Trask que después del asesinato ella y su herman Rosemary vieron a alguien encontrar un pedazo de cráneo humano que había aterrizado en la hierba, a más o menos unos 6,5 metros de donde habían matado al presidente.

Inmediatamente tras el asesinato, los Willis acudieron en el laboratorio fotográfico Kodak local para revelar las fotografías que el señor Willis había tomado, y donde la película de Zapruder sería procesada y exhibida por primera vez.

ReferenciasEditar

  1. En ese margen de tiempo (Z-165 Z-208), el presidente estaba oculto tras el espeso follaje de un castaño, y era invisible para cualquier observador situado en la sexta planta del edificio del depósito de libros.
  2. Numerosos investigadores han apreciado este movimiento como una reacción neuromuscular al efecto de la bala sobre sus nervios cervicales: La reacción, por tanto, es tanto más rápida cuanto que no es voluntaria y obedece únicamente a un pinzamiento nervioso. Esta hipótesis se ve reforzada por la constatación de que Kennedy parece incapaz de abandonar esa postura hasta que los destrozos causados en el cerebro suspenden toda conexión nerviosa.
  3. No obstante, expertos en balística han señalado que la física newtoniana no ofrece de por sí sola una explicación satisfactoria para reacciones complejas, como las causadas por una bala dentro de un cráneo.

Enlaces externosEditar