Lucio Demare

Lucio Demare (Buenos Aires, 9 de agosto de 1906-Buenos Aires, 6 de marzo de 1974) fue un compositor de tangos, músico, director de orquesta y musicalizador de películas argentino.[1][2]​ Aprendió música con su padre violinista y, más adelante, con diversos profesores y a los ocho años ya tocaba el piano profesionalmente con un repertorio que incluía música clásica y de ópera.[3]​ Posteriormente se acercó a la música popular y en 1922 se incorporó a un conjunto de jazz. En 1926 tomó interés por el tango, empezó a estudiarlo y, a propuesta de Francisco Canaro, viajó a París para unirse a la orquesta dirigida por Rafael Canaro y Juan Canaro. Ya anteriormente había compuesto obras y por esa época estrenó en esa ciudad sus primeros tangos.[1]

Lucio Demare
Lucio Demare.jpg
Información personal
Nacimiento 9 de agosto de 1906 Ver y modificar los datos en Wikidata
Buenos Aires (Argentina) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 6 de marzo de 1974 Ver y modificar los datos en Wikidata (67 años)
Buenos Aires (Argentina) Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Argentina
Información profesional
Ocupación Compositor, pianista y director de orquesta Ver y modificar los datos en Wikidata
Años activo desde 1933
Género Tango
Instrumento Piano

En 1927 se separó de Canaro y con los cantores Irusta y Fugazot formó el trío Irusta-Fugazot-Demare, un conjunto que debutó en París y pasó a actuar con gran éxito, primero en España y luego en diversos países de América. En 1933 regresó a España con Irusta y Fugazot, y actuaron en dos películas que además fueron musicalizadas por Demare.[2]​ En 1935 Demare, ya vuelto a Argentina, se incorporó como pianista en la orquesta de Francisco Canaro y continuó sus estudios musicales. En 1938 integró por corto tiempo una nueva orquesta que codirigía con el violinista Elvino Vardaro, y ese mismo año formó otro conjunto con el que empezó a grabar. Desde entonces continuó su carrera de músico de tango tanto como solista como al frente de diversas formaciones en las que trabajaron prestigiosas figuras del tango.[3]

Entre 1936 y 1971 Demare musicalizó películas argentinas para diversas productoras.[2]​ Como compositor se recuerdan especialmente sus tangos «Mañanitas de Montmartre», «Musete», «Capricho de amor», «Dandy», «Malena», «Hermana», «Mañana zarpa un barco» y «Tal vez será tu voz» y la milonga «Negra María». Según Horacio Ferrer, Demare tenía un estilo de ejecución inconfundible por el clima intimista que creaba desde el piano y su orquesta, que sin llegar a figurar entre las favoritas del público fue de las más sutiles y sentimentales que se podía escuchar en la década del cuarenta.[4]

Primeros añosEditar

Era hijo de Otilia Riccio y Domingo Demare. A los seis años comenzó a estudiar música con su padre, que era violinista, y con su primo Luis Riccardi, pianista de la orquesta de tango del conocido director y compositor de tango Francisco Canaro. Más tarde prosiguió estudiando en el conservatorio del maestro Vicente Scaramuzza. A partir de los ocho años tocaba el piano en salas de cine —era todavía la época del cine mudo— y en el barco de la carrera que hacía el viaje Buenos Aires-Montevideo, ejecutando pasajes de música clásica y fragmentos de óperas.[1][3]​ Demare contó sobre su infancia: «vivíamos toda la familia en dos piezas. Mi madre me llamaba diciéndome que se enfriaba la comida, y como no iba, me amenazaba con tirármela, pero yo seguía en el piano. Esas cosas en mí eran sinceras, yo las sentía así. Creo que nací para la música. Ahora de dónde me salió, no sé».[5]

A los once años fue contratado para acompañar musicalmente las presentaciones de una cantante de su misma edad que con los años fue conocida como Imperio Argentina y comenzó su interés por la música popular. Pasó a desempeñarse en algunas salas de variedades del centro y en 1922 se inició como músico de jazz en el conjunto denominado Real Jazz, dirigido por Nicolás Verona, en el Cine Real de la calle Esmeralda de Buenos Aires.[3][1]​ Con este conjunto debutó como autor con los pasodobles «Flores de mi tierra» y «Banderillas al quiebre», los foxtrots «Potencia» y «Míster Bohr», en homenaje al músico y compositor José Bohr y el shimmy «Melodía de amor» que en 1924 grabó Azucena Maizani con la orquesta de Francisco Canaro.[1]

Inicio de su relación con el tangoEditar

En 1926 se incorporó a la orquesta de jazz de Eleuterio Iribarren y actuaban en el cine Real de la calle Esmeralda a metros de la avenida Corrientes, hasta que Adolfo Carabelli lo contrató para trabajar en su orquesta en el cabaré Ta-Ba-Ris, donde alternaban con otras de tango, por lo que Demare entró en contacto con músicos de ese género.[1]​ Como tenía quince años no podía trabajar en el cabaré, y menos con los pantalones cortos que usaba. Como era frecuente en la época, su madre reservaba los pantalones largos[6]​para cuando cumpliera dieciocho años, por lo que debió convencerla para que le permitiera usarlos.[5]​ Empezó a estudiar el tango y a tocar algunas piezas por gusto. Años después, Demare declaró en un reportaje que en aquel momento no se imaginaba como ejecutante profesional de tango porque aunque conociera la partitura no dominaba el swing, el yeite (~ destreza) que se debe tener para tocarlo, como cualquier música popular.[5]​ Compuso en esa época las piezas «La comadrona» y «Río de oro», a las que clasificó como «tango romanza».[3]​ Con esta última composición obtuvo en 1927 el tercer premio en el rubro música sola en el cuarto Concurso Max Glücksmann.[7]Minotto Di Cicco, reconocido por Demare como su principal maestro de tango, le enseñaba en el Tabarís a escondidas de su director Canaro, porque este no quería que su orquesta funcionara con otros elementos que no fueran los suyos.[5]​ Un día Demare le dijo a Canaro que quería hacer tango en Europa y, unos meses después, el director aceptó su propuesta: era 1926 y Demare tenía diecinueve años.[5]

Actuación en EuropaEditar

En 1926, a propuesta de Francisco Canaro, viajó a París para unirse a la orquesta dirigida por Rafael y Juan Canaro. En esa ciudad estrenó sus tangos «Dandy» y «Mañanitas de Montmartre» con letras de Agustín Irusta y Roberto Fugazot en el cabaré Les Ambassadeurs, establecimiento en el cual también actuaba nada menos que Paul Whiteman, «rey del jazz» con Bing Crosby y el trío The Rhythm Boys.[4][1][8][9]

Demare llevó a sus padres y a sus dos hermanos a vivir a París, ganaba 600 francos por día y antes del año ya había comprado un automóvil, si bien no tenía tiempo de usarlo porque trabajaba desde las cinco de la tarde hasta las cuatro de la mañana.[5]

En 1927 se separó de Canaro y con los cantores Irusta y Fugazot formó el trío Irusta-Fugazot-Demare; fruto de una amistad entre los tres artistas que nació en París y continuó hasta su muerte.[3]​ Este conjunto luego de debutar en París pasó a actuar en el teatro Maravillas de Madrid donde la presentación prevista para un período de quince días debió prolongarse a tres meses por la repercusión que obtuvo entre el público. Más adelante, el trío incorporó otros músicos, entre ellos su hermano el joven bandoneonista Lucas Demare, Héctor María Artola, Simón Resnik y el «gallego» Álvarez, formando la Orquesta Típica Argentina, que actuó en diversos países de América.[1][10]​ Regresaron a Buenos Aires y debutaron con éxito en el teatro Broadway, pero Roberto Fugazot se accidentó en un ascensor que se vino abajo desde un tercer piso cuando estaba con Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo. Sus acompañantes no se lastimaron, pero Fugazot se fracturó una pierna que tuvo cuatro meses enyesada y debieron interrumpir las actuaciones.[5]

Su debut en el cineEditar

Irusta, Fugazot y Demare retornaron a España y en 1933 actuaron en dos películas españolas. La primera fue Boliche, escrita y dirigida por Francisco Elías sobre el guion de Antonio Graciani, que fue estrenada en los Estados Unidos el 27 de mayo de 1935; Demare además de musicalizar el filme hacía el papel de un músico ciego e Irusta y Fugazot actuaban como cantantes. La siguiente fue Aves sin rumbo, con dirección y guion de Antonio Graciani, que fue estrenada en España el 28 de mayo de 1934 y Demare también realizó la musicalización además de actuar.[1][3][5]

 
Irusta, Fugazot y Demare.

Retorno a la ArgentinaEditar

En 1935 Demare pasó a desempeñarse como pianista reemplazando a Luis Riccardi en la orquesta de Francisco Canaro que en 1936 intervino en la comedia musical de Ivo Pelay La Patria del Tango del teatro Buenos Aires, mientras continuaba sus estudios musicales con el profesor Ernesto Drangosch.[3]​ En 1938 se desvinculó de Canaro y pasó a integrar por corto tiempo una nueva orquesta en la que compartía la dirección con el violinista Elvino Vardaro. Ese mismo año formó otro conjunto integrado por el bandoneonista Máximo Mori, el cantor Juan Carlos Miranda y los violinistas Raúl Kaplún y Carlos Arnaiz, dirigida por Demare desde el piano.[4]​ Con este conjunto el 13 de junio de 1938 inició sus grabaciones para Odeón con el tango «La racha», de Agustín Bardi, y en 1940 comenzó a actuar para LR1 Radio El Mundo, la más importante del momento en Buenos Aires.[1][4]

Sin descuidar su labor de director, Demare incorporó en su orquesta a Raúl Berón. Desde entonces continuó su carrera de músico de tango tanto como solista como al frente de diversas formaciones en las que trabajaron prestigiosas figuras del tango como los músicos Joaquín Mauricio Mora y Héctor María Artola y los cantores Juan Carlos Miranda, Jorge Ayala, Quintana y Almada.[1][4]

Su relación con el cine argentinoEditar

Demare inició su participación en el cine argentino en 1936 con la musicalización de la película Ya tiene comisario el pueblo, dirigida por Claudio Martínez Payva[11]​ y siguió en 1938, en colaboración con Francisco Canaro, con Dos amigos y un amor, dirigida por su hermano Lucas Demare producida por los Estudios Río de la Plata pertenecientes a Canaro.[12]

Continuó musicalizando películas, una de las cuales fue Prisioneros de la tierra, con la dirección de Mario Soffici, para el sello Pampa Film. Se vinculó luego con la productora cinematográfica Artistas Argentinos Asociados (AAA) en la que participaba su hermano Lucas, quien en 1942 dirigió la película El viejo Hucha, que musicalizó Lucio Demare y en la cual se estrenó el difundido tango «Malena» cuya pegadiza melodía[13]​pertenece a Demare. El músico la compuso en un café de Avenida Alvear y Acevedo (posteriormente renombradas Avenida del Libertador y República de la India) sobre una letra que le iba dictando su autor Homero Manzi y la completó en el cabaré Novelty, de Esmeralda 473, donde actuaba con su orquesta.[14]​ En el filme lo interpretó el actor Osvaldo Miranda, aunque la voz es la del cantor de su orquesta Juan Carlos Miranda.[14]​ El mismo año musicalizó la película La guerra gaucha, dirigida por su hermano Lucas, y obtuvo por su labor el premio de la Municipalidad de Buenos Aires a la mejor música[15]​ y el Premio Cóndor y Diploma de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina en la categoría Sonido.[4]​ Hasta 1971 siguió creando bandas sonoras para películas con diversos directores, aunque mayormente con Lucas Demare.[16]

Su labor como compositor de tangoEditar

Período románticoEditar

Inicialmente su obra se identifica con la estética de la escuela romántica, esa tendencia novedosa conocida por tango romanza que fuera definida en las composiciones de Juan Carlos Cobián y Enrique Pedro Delfino. Luis Adolfo Sierra opinó que el temperamento creativo de Cobián y Delfino alcanzó luego su máxima expresión en Francisco De Caro, y tuvo un descollante relieve con Lucio Demare y Joaquín Mauricio Mora.[17]

 
Lucio Demare al piano.

Los tangos de Demare de ese primer período «Mañanitas de Montmartre»,[18]​ «Musete», «Capricho de amor», «Dandy» o «Mi musa campera» (1928)[19]​ se caracterizaron, según Horacio Ferrer, por «su exaltado lirismo y su riqueza melódica».[4]

El tango del cuarentaEditar

En la década de 1940 Demare dio a conocer «Yo era un corazón» y toda una serie de páginas cantables con versos de Homero Manzi: «Telón», «Hermana», «Mañana zarpa un barco», «Malena», «Solamente ella», «Tal vez será tu voz» y la milonga, «Negra María».[4][20]​ A partir de 1943 dentro de una campaña iniciada por la dictadura militar de 1943 que obligó a suprimir el lenguaje lunfardo, como así también cualquier referencia a la embriaguez o expresiones que en forma arbitraria eran consideradas inmorales o negativas para el idioma o para el país, así, por ejemplo, se prohibió la emisión por radio de «Cafetín de Buenos Aires» por su supuesto pesimismo y por la comparación entre el cafetín y la madre.[21]

Las restricciones continuaron al asumir el gobierno constitucional del general Juan Domingo Perón y en 1949 directivos de SADAIC le solicitaron al administrador de Correos y Telecomunicaciones en una entrevista que se las anularan, pero sin resultado. Obtuvieron entonces una audiencia con Perón, que se realizó el 25 de marzo de 1949, y el presidente —que afirmó que ignoraba la existencia de esas directivas— las dejó sin efecto.[22][21]

En enero de 1950 SADAIC cuestionó a Radio El Mundo por aplicar criterios restrictivos sobre los temas de las canciones. En 1952 la entidad de los autores acordó con las autoridades una lista de canciones populares que por razones de buen gusto o decoro idiomático no debían pasarse por radio. Opina al respecto el escritor Oscar Conde que en definitiva, SADAIC no cuestionaba la censura en sí misma sino quién la aplicaba.[21]​ En octubre de 1953 se aprobó la Ley de Radiodifusión n.º 14 241 que no tenía previsiones sobre el uso del lenguaje popular en radio pero las restricciones en alguna medida continuaron.[23]

El tango «Tal vez será mi alcohol» fue compuesto el 27 de mayo de 1943. En ese mismo año lo grabaron Lucio Demare con Rafael Berón y Aníbal Troilo con Alberto Marino. La prohibición oficial de términos lunfardos e inconvenientes obligó a Manzi a reformar el título, que pasó a ser «Tal vez será su voz», y a modificar la letra; para que la protagonista no fuera ya la muchacha que trabajaba en el cabaré hasta la madrugada, no se la retrataba «a la luz del alba» sino «al sol de la mañana».[20][23]

Cómo componíaEditar

Demare siempre compuso solo sus temas y prefería hacerlo sobre textos ya realizados. En 1931 una noche que no podía dormir se levantó y entre los libros encontró «Por el camino adelante», de Joaquín Dicenta (hijo) y lo musicalizó a las tres de la mañana. Fue un éxito en España.[5]​ Contó Demare que Manzi ideaba sus poemas eligiendo primero el título y pasando luego al texto, que escribía con gran perfección, que era un músico escribiendo. Le dio los versos de «Malena» para musicalizar y cuando habían pasado unos diez días Demare se sentó en un café y escribió la música de corrido, en unos quince minutos, sin necesidad de pulir ni cambiar nada.[5]

Sus últimos añosEditar

En 1967 la cantante Tania lo incorporó al elenco del local nocturno Cambalache, dedicado al tango, y actuaba como solista junto a ella. Luego tuvo su boite Palitos 85 de la calle Cangallo 1185, pero fracasó económicamente. Su último emprendimiento fue la tanguería Malena al Sur que fundó en el pasaje Giuffra en el barrio porteño de San Telmo.[3]

El 6 de marzo de 1974 a las 3:25 falleció Demare en el sanatorio donde había sido internado dos semanas antes. Había estado enfermo desde meses atrás y Osvaldo Soriano en la nota necrológica recordó que al entrevistarlo el 27 de enero de ese año lo encontró «enfermo, débil, pero no vencido todavía».[24]

Juicios sobre su orquestaEditar

Horacio Ferrer opinó que su estilo de ejecución inconfundible por el clima intimista que creaba desde el piano se percibe en sus versiones de varias piezas, entre las que se encuentran «La casita de mis viejos», «Dandy», «Mañana zarpa un barco», «Mañanitas de Montmartre» y «Mi noche triste», que registró para la discográfica Columbia en 1952; y «La calle sin sueño», «Divina», «Gricel» y «Nunca tuvo novio», grabadas para el sello Disc Jockey en 1968.[25]

Por su parte el periodista y crítico Jorge H. Andrés, escribió que, sin llegar a figurar nunca entre las favoritas del público, la orquesta de Lucio Demare fue de las más sutiles y sentimentales que se podía escuchar en la década del cuarenta, cuando lo que sobraban eran conjuntos de tango arrolladores. Tenía a favor el piano del director y sus propias composiciones: «Pa mí es igual», «Negra María», «Malena», «Mañana zarpa un barco», «Tal vez será su voz»,[20]​ «Luna», «Solamente ella» y muchas más que otros convirtieron en suceso porque, fuera del año que contó con Raúl Berón, sus discretos vocalistas no podían compararse con los de Troilo, Di Sarli o Caló.[26]

Horacio Ferrer dice que sus arreglos instrumentales y vocales tienen el sello de su fina personalidad de artista, así como los conjuntos que ha dirigido en interpretaciones como «Florcita» (Odeon, 1945), «Sentimiento tanguero» (T. K., 1956) y «Milonguero viejo», (Artfono, 1956), entre las interpretaciones orquestales; «No te apures Carablanca» (con Juan Carlos Miranda), «El pescante», «En un rincón», «Qué solo estoy», «Pena de amor» (todos con Raúl Berón, discos Odeón, 1943-1944) y «Dónde» (con Armando Garrido, disco Artfono, 1956).[25]

Premios obtenidosEditar

Obtuvo los siguientes galardones:

  • Tercer premio en el rubro música sola en 1927 en el cuarto Concurso Max Glücksmann con el tango «Río de oro».[7]
  • Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina: Cóndor y Diploma en la categoría Sonido por la película La guerra gaucha.[4]
  • Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires: Primer Premio en el rubro Música por la película La guerra gaucha.[4]

Películas que musicalizóEditar

Año Película Director
1971 Arriba juventud Leo Fleider[27]
1967 La cigarra está que arde Lucas Demare[28]
1961 Hijo de hombre o La sed o Choferes del Chaco Lucas Demare[29]
1960 Plaza Huincul (Pozo uno) Lucas Demare[30]
1959 Mi esqueleto Lucas Demare[31]
1958 Detrás de un largo muro Lucas Demare[32]
Zafra Lucas Demare[33]
1956 El último perro Lucas Demare[34]
Sangre y acero Lucas Demare[35]
Después del silencio Lucas Demare[36]
1955 Mercado de abasto Lucas Demare[37]
1954 Guacho Lucas Demare
1953 La casa grande Leo Fleider
1952 Un guapo del 900 Lucas Demare
Payaso Lucas Demare
Mi noche triste Lucas Demare
1950 La culpa la tuvo el otro Lucas Demare
1961 La cuna vacía Carlos Rinaldi
1948 La calle grita Lucas Demare
1947 Como tú lo soñaste Lucas Demare
Nunca te diré adiós Lucas Demare
1945 Pampa bárbara Lucas Demare
1944 Su mejor alumno Lucas Demare
El muerto falta a la cita Pierre Chenal
1943 Oro en la mano Adelqui Millar
Todo un hombre Pierre Chenal
1942 La luna en el pozo Carlos Torres Ríos
La Guerra Gaucha Lucas Demare
El viejo Hucha Lucas Demare
Así te quiero Edmo Cominetti
Cruza Luis José Moglia Barth
1941 Yo quiero morir contigo Mario Soffici
El cura gaucho Lucas Demare
El mozo número 13 Leopoldo Torres Ríos
La quinta calumnia Adelqui Millar
Volver a vivir Adelqui Millar
1940 Chingolo Lucas Demare
La carga de los valientes Adelqui Millar
Encadenado Enrique de Rosas (hijo)
El hijo del barrio Lucas Demare
Corazón de turco Lucas Demare
1939 Prisioneros de la tierra Mario Soffici
Atorrante (La venganza de la tierra) Enrique Rosas
Frente a la vida Enrique Rosas
Hermanos Enrique Rosas
Nativa Enrique Rosas
...Y los sueños pasan Enrique Rosas
1938 Cantando llegó el amor James Bauer
Dos amigos y un amor Lucas Demare[38]
1936 Ya tiene comisario el pueblo Enrique Carreras[39]
1934 Aves sin rumbo Antonio Graciano[40]
Boliche Francisco Elías[4]

Composiciones musicalesEditar

Entre las obras que compuso se encuentran:

  • «Banderillas al quiebre», pasodoble.
  • «Carnavalito», milonga en colaboración con los Hermanos Ábalos y Homero Manzi.
  • «Cascarita», tango instrumental.
  • «Dandy», tango en colaboración con Roberto Fugazot y Agustín Irusta.
  • «¿Dónde?», tango en colaboración con Roberto Fugazot, Agustín Irusta y Enrique Cadícamo.
  • «Flores de mi tierra», pasodoble.
  • «Hermana», tango en colaboración con Homero Manzi.
  • «La calle sin sueño» tango en colaboración con Enrique Cadícamo.
  • «La comadrona», tango instrumental.
  • «La esquina», tango instrumental.
  • «Luna», tango en colaboración con Homero Manzi.
  • «Lupe», tango en colaboración con Roberto Fugazot y Agustín Irusta.
  • «Malena», en colaboración con Homero Manzi.
  • «Mañana zarpa un barco», en colaboración con Homero Manzi.[41]
  • «Mañanitas de Montmartre», tango en colaboración con Roberto Fugazot y Agustín Irusta.
  • «Más allá de mi rencor», tango en colaboración con Julián Centeya.
  • «Melodía de amor», shimmy.
  • «Mientras viva», tango en colaboración con Eugenio Majul.
  • «Milonga en rojo», milonga en colaboración con Roberto Fugazot y José González Castillo.
  • «Mi musa campera», tango en colaboración con Roberto Fugazot y Agustín Irusta.
  • «Míster Bohr», foxtrot.
  • «Negra María», milonga en colaboración con Homero Manzi.
  • «No nos veremos más», tango en colaboración con Alfredo Navarrine.
  • «Nunca supe por qué», vals en colaboración con Luis Rubistein.
  • «Pa´ mí es igual», tango en colaboración con Roberto Fugazot y Agustín Irusta.
  • «Pobre corazón», tango en colaboración con Lucas Demare.
  • «Potencia», foxtrot.
  • «Punto muerto», tango instrumental.
  • «Río de oro», tango instrumental.
  • «Rosa peregrina», vals en colaboración con Roberto Fugazot y Agustín Irusta.
  • «Sentimiento tanguero», tango instrumental.
  • «Solamente ella», tango en colaboración con Homero Manzi.
  • «Sorbos amargos», tango en colaboración con Roberto Fugazot y Agustín Irusta.
  • «Sosteniendo recuerdos», tango en colaboración con Homero Manzi.
  • «Tal vez será su voz», tango en colaboración con Homero Manzi.
  • «Tal vez será mi alcohol», tango en colaboración con Homero Manzi.
  • «Telón», tango en colaboración con Alfredo Navarrine.

ReferenciasEditar

  1. a b c d e f g h i j k Barcia, José (1976). Tango, tangueros y tangocosas. Buenos Aires: Editorial Plus Ultra. pp. 29-34. 
  2. a b c Fontevecchia (director), Alberto (1980). Lucio Demare. Tango 1880-1980 un siglo de historia. Buenos Aires: Editorial Perfil. pp. 275 y 277. 
  3. a b c d e f g h i Gobello, José (2002). Mujeres y hombres que hicieron el tango. Buenos Aires: Centro Editor de Cultura Argentina. ISBN 950-898-081-8. 
  4. a b c d e f g h i j k Ferrer, Horacio (1980). Libro del Tango. Madrid: Editorial Antonio Terso. 
  5. a b c d e f g h i j Soriano, Osvaldo (27 de enero de 1974). «Reportaje a Lucio Demare». La Opinión. 
  6. Tanto en Argentina como en otros países, hasta ya entrada la década de 1950 los varones usaban pantalones cortos –incluso al comienzo de su escuela secundaria- hasta que en una edad aproximada entre 14 y 16 años la familia resolvía que ya era hora “de ponerse los largos”. Era una decisión con peso simbólico que significaba pasar de la infancia a la adolescencia, empezar a ser reconocido como tal en el mundo de los adultos, con todas las desventajas y beneficios que ello suponía.«Se echó los largos». El Tiempo (Bogotá). 12 de marzo de 1995. Consultado el 29 de noviembre de 2021. de la Torre, Raúl (20 de octubre de 2019). «Los pantalones largos». Diario de Cuyo (Mendoza). Consultado el 29 de noviembre de 2021. «La historia nuevejuliense a través de las fotografías: Cuando los varones se ponían los largos». El 9 de Julio (9 de Julio). 9 de junio de 2018. Consultado el 29 de noviembre de 2021. 
  7. a b Pinsón, Néstor. «Los concursos de Max Glücksmann». Consultado el 30 de julio de 2017. 
  8. García Blaya, Ricardo; Pinsón, Néstor. «Agustín Irusta». Consultado el 11 de septiembre de 2020. 
  9. Loriente, Horacio. «Roberto Fugazot». Consultado el 11 de septiembre de 2020. 
  10. Fontevecchia (director), Alberto (1980). Triunfo en Europa. Tango 1880-1980 un siglo de historia. Buenos Aires: Editorial Perfil S.A. pp. 323 y 325. 
  11. Di Núbila, Domingo (1998). La época de oro. Historia del cine argentino I. Buenos Aires: Ediciones del Jilguero. p. 142. ISBN 987-95786-5-1. 
  12. García Oliveri, Ricardo (1994). Lucas Demare. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina. p. 18. ISBN 950-25-3167-1. 
  13. García Jiménez, Francisco (1981). Así nacieron los tangos. Buenos Aires: Ediciones Corregidor. p. 260. 
  14. a b Del Priore, Oscar; Amuchástegui, Irene (1998). Cien tangos fundamentales. Horacio Ferrer (prologuista). Buenos Aires: Aguilar. pp. 200-201. ISBN 950-511-379-X. 
  15. García Oliveri, 1994, p. 60.
  16. Manrupe, Raúl; Portela, María Alejandra (2001). Un diccionario de films argentinos (1930-1995). Buenos Aires: Editorial Corregidor. p. 670. ISBN 950-05-0896-6. 
  17. Sierra, Luis Adolfo (1977). «La escuela decareana». La historia del tango vol. 7. Buenos Aires: Ediciones Corregidor. p. 1016. 
  18. «Mañanitas de Montmartre». Consultado el 11 de septiembre de 2020. 
  19. «Dandy». Consultado el 11 de septiembre de 2020. 
  20. a b c Salas, Horacio (2001). Homero Manzi y su tiempo. Buenos Aires: Javier Vergara editor. ISBN 950-15-2244-X. 
  21. a b c Conde, Oscar (2011). Lunfardo. Un estudio sobre el habla popular de los argentinos. Buenos Aires: Ediciones Taurus. pp. 407/413. ISBN 978987-04-1762-0. 
  22. «N.º 300 - El último poeta del tango, Enrique Cadícamo. Y la historia de Los mareados, con música de Juan Carlos Cobián».  Archivado el 17 de marzo de 2016 en Wayback Machine. Consultado el 28 de octubre de 2013.
  23. a b Horvath, Ricardo (2006). Esos malditos tangos. Buenos Aires: Editorial Biblos. p. 139. ISBN 950-786-549-7. 
  24. Soriano, Osvaldo (7 de marzo de 1974). La Opinión. 
  25. a b Ferrer, Horacio. «Lucio Demare». Consultado el 11 de septiembre de 2020. 
  26. Andrés, Jorge H. (7 de agosto de 2006). «Demare, un clásico». La Nación. Consultado el 18 de noviembre de 2021. 
  27. Manrupe y Portela, 2001, p. 34.
  28. Manrupe y Portela, 2001, p. 113.
  29. Manrupe y Portela, 2001, p. 491.
  30. Manrupe y Portela, 2001, pp. 468-469.
  31. Manrupe y Portela, 2001, pp. 370-371.
  32. Manrupe y Portela, 2001, p. 174.
  33. Manrupe y Portela, 2001, p. 641.
  34. Manrupe y Portela, 2001, p. 609.
  35. Manrupe y Portela, 2001, p. 521.
  36. Blanco Pazos, Roberto; Clemente, Raúl (2004). De La Fuga a La Fuga. El policial en el cine argentino (1.ª edición). Buenos Aires: Ediciones Corregidor. p. 181. ISBN 950-05-1528-8. 
  37. Blanco Pazos y Clemente, 2004, p. 158.
  38. Manrupe y Portela, 2001, p. 287.
  39. Manrupe y Portela, 2001, p. 631.
  40. «Aves sin rumbro». Consultado el 11 de septiembre de 2020. 
  41. Ulla, Noemí (1982). Tango, rebelión y nostalgia. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina. p. 126 nota "b". ISBN 950-25-0632-4. 

BibliografíaEditar

Enlaces externosEditar