Malicia sanitaria

Se denomina malicia sanitaria al conjunto de actividades preventivas, diagnósticas, terapéuticas y/o rehabilitadoras de dudosa utilidad para el individuo o la sociedad, pero que benefician a quienes las promueven o promocionan.[1]

ConceptoEditar

Es malicia sanitaria: la invención y/o promoción de enfermedades, la medicalización de los pacientes, las intervenciones sanitarias innecesarias y, a veces, peligrosas.

Se suele explotar el miedo o la incertidumbre de los humanos ante la enfermedad, ofreciendo propuestas sanitarias de utilidad cuestionable, quizá bien intencionadas, pero sin crédito científico o éticamente inaceptables. Éstas llevan a conclusiones falsas a través de verdades a medias, extrapolaciones atrevidas, interpretaciones sesgadas, afirmaciones inciertas, y/o simplificaciones problemáticas.

Es un fenómeno frecuente en la actualidad a nivel mundial, y se puede producir en cualquier ámbito relacionado con la salud: Actividades preventivas, procesos diagnósticos, procesos terapéuticos y rehabilitadores, así como en salud pública, planificación y políticas sanitarias.

Si bien en algunos casos pudiera tratarse sólo de un malentendido, simple ignorancia o sin intención de engaño o mentira, lo más recomendable es no aceptar propuestas o intervenciones sanitarias innecesarias o excesivas, mal fundamentadas o explicadas por personas que no pertenecen al área que promocionan, gente que posee intereses ocultos o intenciones encubiertas, así como organizaciones que buscan lucrar con la venta de sus productos, servicios e incluso tratar de afiliar a las personas a su organización, bajo un esquema de Ponzi, un multinivel o similares.

Malicia sanitaria es definda, en breve, como "medias verdades con intereses variados".

EjemplosEditar

  • Presentar los factores de riesgo para la salud como si fueran enfermedades propiamente dichas.[2]
  • Actividades preventivas discutibles.[3]
  • Cambio del concepto de pandemia por la OMS ante la Gripe A.[4]
  • Empresas sanitarias con prácticas no éticas.[5]

ConsecuenciasEditar

  • Efectos secundarios de las actividades preventivas, las pruebas diagnósticas y los tratamientos farmacológicos o no.
  • Situaciones de alarma a la población.
  • Sobrediagnóstico, y/o diagnósticos irrelevantes.[6]
  • Sobretratamiento, y/o tratamientos innecesarios.
  • Actividades preventivas innecesarias.[7]
  • Gastos innecesarios, tanto individuales como públicos.[8]
  • Negocios fraudulentos y/o enriquecimiento ilícito.[9][10]

ProtecciónEditar

Se protege al individuo y a la sociedad frente a la malicia sanitaria mediante la deontología y ética médica, la prevención cuaternaria, la declaración de intereses, y la presentación de bibliografía científica.

No confundir conEditar

  • Iatrogenia (o yatrogenia) que es aquel daño que resulta inherente a la aplicación de un tratamiento, con independencia de quien lo administra o prescribe.
  • Negligencia médica que es un acto u omisión por parte de un proveedor de asistencia sanitaria que se desvía de los estándares aceptados en la comunidad médica y que causa alguna lesión al paciente.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar